Compartir

Conocí a Felipe Santa Cruz y su madre, Ana Santa Cruz, viuda de Fernando, en 1979. Fue el año de la primera huelga de bancarios durante el régimen militar. Entramos juntas en el comando de huelga, nos hicimos amigas, y Ana me presentó la Convergencia Socialista, una de las corrientes que formó el PSTU en 1994, después de ser expulsados del PT en 1992.

Por: Ana Luiza Figueiredo, presidente del directorio municipal del PSTU de San Pablo y directora del Sindicato de los Trabajadores y Trabajadoras del Poder Judicial Federal en el Estado de San Pablo.

Felipe era un nene de ojos lindos, que corría por la casa jugando sin parar.

Recuerdo como si fuese hoy el día que fui por primera vez a la casa de ellos en Porto Alegre. Recuerdo la emoción que sentí al ver la foto de Fernando en la sala. Era la misma foto del cartel en que él y otros desaparecidos estaban, aquel de la campaña por verdad y justicia de los movimientos por la Amnistía Amplia, General e Irrestricta que hicimos en los años 1970. Una lucha que sigue hasta hoy, exigiendo la punición de los asesinos y torturadores de la dictadura cívico-militar.

La foto era un tributo, un homenaje a un joven que luchó y murió por justicia social para la clase trabajadora y por libertades democráticas para todos nosotros brasileños.

Además de todo eso, que ya era mucha emoción para mis 20 años, estaba el hecho de que aquella imagen representaba para la familia el recuerdo del querido marido de Ana y padre de Felipe. Yo estaba conociendo a un nene lindo de 7 años, hijo de un héroe de verdad.

Lea también  ¡Fútbol es cosa de mujer!

Ayer, después de cuarenta años, vi a Felipe Santa Cruz en la TV, ahora presidente de la OAB [Orden de Abogados del Brasil], defendiendo las pocas libertades democráticas que todavía tenemos, y la memoria de su padre contra las barbaridades dichas por Bolsonaro. Aquella noticia, incluso terrible, causó en mí la misma emoción de aquel día en casa de la familia Santa Cruz.

Aunque no tenga acuerdo con todas las posiciones políticas que la antigua Acción Popular defendía y con que Ana y Felipe no hagan parte del PSTU, quiero decir que sigo teniendo un profundo respeto por Fernando Santa Cruz y por todos los que cayeron en la lucha. Presto aquí mi total solidaridad a ellos, repudiando todas las mentiras dichas por Bolsonaro.

Las muertes de los que lucharon contra la dictadura, por más que duelan en sus familiares y todos los de mi generación, no fueron en vano.

La lucha de Felipe en la OAB, las manifestaciones de los profesores y estudiantes en defensa de la educación, las huelgas de los trabajadores, los actos de las mujeres, de las LGBTs, de los negros y de los indios son prueba de eso.

La verdad es que Bolsonaro tiene mucho miedo. Por eso miente tanto, intentando negar la verdadera historia de la lucha que derrocó a la dictadura cívico-militar en el Brasil. Él sabe que la lucha por derechos, a pesar de haber dejado muertos, no acabó y seguirá viva mientras exista el capitalismo que tantas injusticias y miseria causa a la clase trabajadora. Ningún gobierno, por más mentiras que diga, va a impedir que la lucha contra el autoritarismo siga.

Lea también  Matamoros | “¡Luchar, luchar, luchar hasta vencer! ¡Luchar hasta llevar obreros al poder!”

¡Fernando Santa Cruz, PRESENTE!

¡Basta de ataques a nuestros derechos y libertades democráticas!

¡Exigimos respeto a nuestros muertos!

¡Basta de Bolsonaro!

Artículo publicado en www.pstu.or.br, 31/7/2019.-
Traducción: Natalia Estrada.