Compartir

¡Fuera Trump, Bolsonaro y Duque de Venezuela! ¡Ni Maduro ni Guaidó! ¡Los trabajadores y el pueblo venezolano son los que deben derrocar a Maduro y autodeterminarse!

Por: PSTU Brasil

Bolsonaro, después de haber tenido que tragarse la derrota de Trump/Guaidó en el Grupo de Lima –derrota, además, impuesta por la mayoría de su propio gobierno–, quiso “marcar posición”. Por eso intentó dar oxígeno al autoproclamado presidente interino de Venezuela, en Brasilia. Guaidó, debilitado con el fiasco de la ayuda humanitaria y con la posición del Grupo de Lima, que rechazó cualquier posibilidad de intervención militar en Venezuela, fue recibido como “jefe de Estado” por el presidente brasileño.

Si la supuesta “ayuda humanitaria” de Trump, con apoyo del gobierno de Iván Duque (Colombia) y del gobierno brasileño, fue un tremendo fisco, el resultado de la reunión del Grupo de Lima fue una derrota aún mayor para los Estados Unidos.

La amenaza de intervención militar en Venezuela, usando el Brasil como carne de cañón, es la política de Trump, de quien Bolsonaro y su ministro Ernesto Araújo son lacayos fervorosos y fanáticos. El servilismo es tan humillante que Bolsonaro no consiguió tener mayoría ni en su propio gobierno para aplicar esa política de hacer del Brasil una base para una intervención militar en Venezuela.

Minoritario en su propio gobierno, tuvo que enviar con poder de decisión al vicepresidente Mourão a la reunión de Lima, dejando al “olavete” [nombre que se da a los miembros del grupo de ultraderecha creado por Olavo de Carvalho, ndt.] ministro de Relaciones Exteriores, Ernesto Araújo, en papel decorativo.

Lea también  Acuerdo Mercosur-Unión Europea | una entrega escandalosa

Bolsonaro trató entonces de “dar el vuelto”. Montó un teatrito en Brasilia para recibir a Guaidó. Así, intentó hacer un contrapunto al Grupo de Lima y hacer parecer que Trump y Guaidó tienen un apoyo mayor que el que realmente tienen por aquí.

Con el gobierno dividido, pero con la “mayor parte” de este contra una intervención militar en Venezuela –como declaró el general Mourão a la prensa–, se combinó que Guaidó sería recibido en carácter personal en Brasilia, en un evento discreto y no con honras de jefe de Estado. Pero Bolsonaro, a última hora, cambió el script y dio más pompa al teatro. Recibió a Guaidó en el Palacio del Planalto [Casa de Gobierno], haciendo pronunciamientos al lado del venezolano, a quien llamó de “hermano”.

Por su parte, Guaidó, que insistió en Lima con que “todas las opciones estén sobre la mesa”, pidiendo intervención militar de los Estados Unidos, Brasil y Colombia, habló aquí de “rescate de la democracia” y de los “derechos humanos”. Pero su nuevo “hermano” Bolsonaro, que dice defender la democracia en Venezuela, no se cansa de defender dictaduras, dictadores y torturadores. Poco después del encuentro con Guaidó, Bolsonaro elogió a Stroessner, el dictador paraguayo, en evento en Foz de Iguazú.

Maduro es un dictador y representa a un sector capitalista –la boliburguesía (burguesía bolivariana)–, que además de ser totalmente corrupta no es y nunca fue antiimperialista. A Maduro no le importa reprimir y dejar a su pueblo pasar hambre. Guaidó representa otro sector burgués que pide intervención militar de los Estados Unidos para apoderarse de la renta petrolera del país.

Los trabajadores y el pueblo venezolano precisan de la solidaridad de los trabajadores de todo el mundo. Son ellos los que deben derrocar la dictadura de Maduro, expropiar y tomar el control de las empresas para acabar con el hambre, el desabastecimiento y la inflación. Son ellos los que deben resolver su propio destino y el de Venezuela.

Lea también  Brasil | negociar la reforma de la Previsión es traición

¡Ni Maduro ni Guaidó!

¡Trump, Bolsonaro e Iván Duque, saquen sus manos de Venezuela!

¡Todo apoyo y solidaridad a los trabajadores y el pueblo venezolano!

Traducción: Natalia Estrada.