Compartir

Todos estamos desde el inicio acompañando la llegada del nuevo coronavirus a Brasil, como también las posiciones de Bolsonaro contra el aislamiento social y su menosprecio por el potencial destructivo del virus. De modo que si aplicada la política del presidente vamos a ver aumentar hasta estallar el número de muertos en muy poco tiempo. Esta postura llevo a choques entre Bolsonaro y algunos gobernadores, que defienden un aislamiento social parcial. Pero esos choques también se dan dentro del propio gobierno. El actual ministro de Salud defendió tanto en su entrevista como en su orientación a través de notas técnicas del propio Ministerio de Salud, el aislamiento social como forma de combatir el Covid-19.

Por Gustavo Treistman, médico de Rio de Janeiro y militante del PSTU-Brasil

Esa actitud desagrado a Bolsonaro que comenzó a colocar la posibilidad de demisión de Mandetta, y su eventual sustitución por Osmar Terra, este que ya fue ministro de la Ciudadanía viene defendiendo la misma posición del presidente. Ante esta noticia hasta los propios diputados de la oposición como Marcelo Freixo del PSOL, realizaron una campaña por la permanencia del ministro.

Nosotros del PSTU no tenemos ninguna duda de la necesidad de rechazar desde ya, la entrada de Osmar Terra o cualquier otro más alineado al discurso bolsonarista en el Ministerio de Salud, pues eso iría a agravar aún más la pandemia en Brasil. Pero esto no puede llevarnos a que defendamos a Mandetta, pues él también es responsable por la calamidad que vivimos en la salud pública.

Enemigo del SUS, amigo de los empresarios de la salud.

En toda su trayectoria política Mandetta nunca fue conocido por haber tenido una actuación en defensa del SUS. Todo lo contrario, el ministro que también ya fue presidente de la UNIMED (plan de salud privado) de Campo Grande por 3 años, se reveló un aliado de aquellos que quieren destruir la salud pública a fin de garantizar dinero para las grandes empresas, las mismas que transforman la salud en mercadería.

Como diputado, Mandetta voto a favor de la Enmienda Constitucional 95, conocida como PEC del techo de los gastos. Esa enmienda ha sido la responsable por grandes pérdidas en el presupuesto de la salud. Según el Consejo Nacional de Salud, solo en 2019 la salud perdió R$20 mil millones. Al final del período de la ley (20 años) la salud pública habrá perdido más de R$400 mil millones¹.

Lea también  Ultraderecha, antifascismo y socialismo

Como ministro comenzó a actuar como agente de las grandes empresas de la salud, en especial de los planes de salud privados. En una entrevista al programa Roda Viva en la TV, el 25 de mayo de 2019, Mandetta defendió abiertamente que el SUS no puede ser gratuito y universal².  Junto a esto paso a apoyar la propuesta de los planes de salud privados³, y que entre otras medidas criaría planes de salud “populares”.  Estos planes no darían cobertura completa para quienes los contratasen, dejando de esta manera al paciente “a su suerte” justamente en los momentos en que sería más necesario el acceso a la salud (cuando necesite hacerse exámenes y usar las internaciones), y pasando de esta manera el gasto de la mayor parte de las necesidades de los pacientes para el SUS. Además de esto, la propuesta también quiere sacar de la Agencia Nacional de Salud Suplementar, la atribución para definir el reajuste de los planes de salud, permitiendo así reajustes -al libre albedrío- de las propias operadoras privadas.

En el campo de la salud mental el Ministerio de Salud tuvo una actuación desastrosa. Al mismo tiempo que censuro una investigación de la FIOCRUZ, recomendada por el propio gobierno sobre el uso de drogas en Brasil, y que debería avalar la política del gobierno, modificó también completamente cual debería ser el eje de esa política. Contrariando a los especialistas en el tema el gobierno pasó a colocar la abstinencia total, como el centro de la política para dependientes químicos, dejando de lado la política de reducción de daños (que también incluye la abstinencia), y que comprobadamente tiene mucha mayor eficiencia.

Además de esto el gobierno volvió a establecer internaciones psiquiátricas en lugar del atendimiento en los CAPS (Centro de Atención Psicosocial), retirando al paciente del convivio social, lo que significa un gran retroceso en las conquistas de la reforma psiquiátrica. Pero “el punto de destaque final” es el incentivo a las llamadas comunidades terapéuticas (4). Esas “comunidades” normalmente ligadas a los grupos religiosos prometen tratamiento para la dependencia química, pero en realidad nunca utilizan ningún tratamiento, apenas utilizan el aislamiento social del usuario y el incentivo de la cura a través de la religión. La mayoría de las veces estas mismas comunidades no cuentan ni siquiera con profesionales de la salud. La inversión del gobierno en estas comunidades es prácticamente la misma de la que invierten en los CAPS (5).

Lea también  Estado español | Ingreso Mínimo Vital: sobre la «medida estrella» del gobierno

Otro ataque importante al SUS se dio en octubre del 2019, con el “nuevo modelo de financiamiento de la Atención Primaria a la Salud”. Este modelo deja de remunerar a los municipios considerando el número total de habitantes, como venía siendo realizado hasta ese momento en que pasa a remunerar por el número de inscritos en la Estrategia de Salud de la Familia (ESF). Ese cambio conlleva una pérdida significativa de los recursos del SUS. Según el Consejo de Secretarias Municipales de la Salud del Estado de Rio de Janeiro, las perdidas en todo el estado llegan a superar más de R$ 417 millones en el 1 ano, correspondiendo 62% del total de recursos recibidos por los municipios, del Gobierno Federal (6). Además de eso, este modelo retira el financiamiento de los Núcleos de Apoyo a la Salud de la Familia, forzando al fin de la presencia de psicólogos, asistentes sociales, nutricionistas, educadores físicos, entre otros profesionales de la salud en la Atención Primaria.

¿Un aliado en el combate al Coronavirus?

Muchos de los que hoy están defendiendo el mantenimiento de Mandetta alegan que el sería un aliado táctico en el combate al Covid-19. Pero esto es totalmente equivocado. Justamente sus acciones fueron las que fragilizaron aún más al SUS y son las que hoy nos dejan mucho más vulnerables para enfrentar la pandemia. No hubo en ningún momento de su gestión construcción de más lechos, contratación de más profesionales, como tampoco se garantizó los EPIs.

Es verdad que existieron atritos entre Mandetta y Bolsonaro sobre la cuestión del aislamiento social. Pero en realidad, así como Doria (gobernador de S.P.) y Witzel (de Rio de Janeiro) nunca defendió el aislamiento social de forma consecuente. Aún hoy las fábricas e instalaciones de obras de la construcción civil, locales de gran aglomeración de personas, siguen funcionando normalmente. También los transportes públicos de las grandes ciudades siguen abarrotados de trabajadores colocándolos en riesgo de enfermarse. Sobre este asunto su silencio es ensordecedor.

Lea también  COVID-19, el virus capitalista: una primera evaluación en África

Defender Mandetta solo sirve para darle a él un viso de gestor responsable preocupado con la salud por encima de las disputas políticas. Como lo expuesto en el texto citado anteriormente, esto no es verdad. Mañana volverá con toda su fuerza privatista y su proyecto de destrucción del SUS, y ahora fortalecido aún más hasta por la propia izquierda y sus partidos, como PT y PSOL.

Lo más importante antes de que defender el cargo de uno de los mayores enemigos de la salud pública es defender las medidas que de hecho ayuden al combate del Covid-19. Exigir del gobierno y de quien quiera que sea el ministro de Salud la expansión inmediata de los lechos de UTI, garantizar los EPIs para los profesionales de la salud, aislamiento social con la paralización de todas las actividades no esenciales y una renta para que os trabajadores desempleados e informales no necesiten salir de sus casas para buscar su sustento. Para garantizar esto tenemos que desde ya impulsar el Fuera Bolsonaro y su vice Mourão, pues las acciones de este gobierno colocan en riesgo la vida de millones de trabajadores y trabajadoras. ¡Estas son las luchas que tenemos que llevar a cabo ahora!

Notas:

¹ https://conselho.saude.gov.br/ultimas-noticias-cns/1044-saude-perdeu-r-20-bilhoes-em-2019-por-causa-da-ec-95-2016

² https://www.youtube.com/watch?v=O02qhzamw84

³ https://saude.estadao.com.br/noticias/geral,em-evento-do-setor-ministro-da-saude-diz-que-lei-que-regular-setor-e-engessante,70003062251

4 http://www.mds.gov.br/webarquivos/arquivo/cuidados_prevencao_drogas/obid/legislacao/nota_saudemental.pdf

5 https://oglobo.globo.com/sociedade/bolsonaro-multiplica-investimento-em-comunidades-terapeuticas-para-atender-usuarios-de-drogas-23617535

6 http://www.cosemsrj.org.br/proposta-do-ministerio-da-saude-de-mudanca-na-modalidade-de-transferencia-de-recursos-para-a-atencao-primaria-a-saude/.

Traducción: Tana Betty