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La mayoría defiende las jubilaciones contra la reforma de la previsión, la educación contra los cortes, y desaprueba a Bolsonaro.

Por: PSTU, Brasil

Las manifestaciones convocadas por Bolsonaro, disfrazadas durante la semana de manifestaciones a favor de la reforma de la previsión y del paquete de Sérgio Moro, tenían otro objetivo más profundo: crear las bases para su proyecto de dictadura, que toma la forma de la lucha contra la “vieja política” y el Supremo Tribunal Federal (STF). Pero que, de fondo, quiere poder dictatorial para que el Ejecutivo gobierne por decreto, ataque las libertades democráticas de opinión, manifestaciones, y de organización de la clase trabajadora y el pueblo.

No tenemos ninguna confianza en estas instituciones. Defendemos otra democracia, una democracia obrera y verdadera, donde sea realmente la mayoría del pueblo la que gobierne, a través de consejos populares, en pro de sus intereses, y no esa democracia de los ricos, que gobierna para los banqueros.

Pero el proyecto defendido por Bolsonaro y su tropa es de dictadura, es poder para ellos aumentar la destrucción del país y reprimir a quien no concuerda, impidiendo cualquier oposición. Quieren poder bajar los salarios, destruir el empleo, el medio ambiente, la educación, la salud, la vivienda, y aumentar el genocidio de la juventud negra y pobre de las periferias por decreto, mientras celebran el machismo y la LGBTfobia. Un país de esclavos dominado por los Estados Unidos.

La manifestación, no obstante, no cumplió el objetivo definido por los bolsonaristas. El gobierno no sale más fuerte para pasar por encima del Congreso y gobernar por decreto.

A pesar de impulsados y financiados por políticos y empresarios, los actos lista-blanca de este domingo fueron mucho menores que las manifestaciones del 15 de mayo, y cuando defienden la reforma de la previsión no representan de forma alguna la voluntad de la mayoría. Además, el gobierno Bolsonaro demostró su fraude este domingo: no fue electo para hacer la reforma de la previsión. Ni tocó en el asunto durante la campaña. Como tampoco tocaron el tema diputados y senadores que ahora están defendiendo la reforma. Si hubiesen presentado la propuesta de edad mínima de 65 años y 40 años de contribución para poder jubilarse, no habrían sido electos. Es por esas y otras cosas que la manifestación por la educación tiene apoyo de la mayoría y las manifestaciones pro Bolsonaro y por la confiscación de las jubilaciones y los cortes en la educación no lo tienen.

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Como el PSTU viene afirmando ya hace algún tiempo, los trabajadores unidos pueden derribar la reforma de la previsión, como demostraron las grandes manifestaciones y la huelga de la educación del día 15 de mayo. Ahora se trata de preparar la huelga general convocada para el 14 de junio.

Decir que podemos derrotarlo no significa decir que la batalla está ganada. Es que pese a la división entre los de arriba sobre innumerables temas, todo ellos, desde la Globo, pasando por el presidente de la Cámara, Rodrigo Maia (DEM-RJ), los “bolsonaristas raíz” pro dictadura, los partidos del Centrão [de todo el espectro de Centro], quieren aprobar la reforma. Eso porque todos ellos tienen acuerdo en gobernar para el 1% de los banqueros y grandes empresarios multimillonarios, que hacen sus fortunas con nuestra explotación y con la “inversión” en intereses altos de la falsa deuda pública, que hoy es el mayor robo y corrupción legalizada de este país.

Fotografía: Jornalistas Livres.

La campaña de mentiras del gobierno Bolsonaro, de Rodrigo Maia, de la Globo, del Movimento Brasil Livre (MBL) y la derecha ex bolsonarista, del Centrão y de todos los medios aún no consiguió convencer a la mayoría de los explotados. Intensificar la campaña contra la reforma, en defensa de la educación y del empleo, en la construcción de la huelga general del 14 de junio (apoyando e intensificando también el 30 de Mayo) es la gran tarea. En ese sentido, es preciso exigir que las grandes centrales sindicales hagan como la CSP-Conlutas, y no tengan la menor vacilación en esta lucha.

A pesar de que el gobierno no sale más fuerte, las manifestaciones muestran que ellos no están parados, la polarización va a aumentar. La lucha en las escuelas, en las calles, y por la organización en los lugares de trabajo y en los barrios de la periferia para preparar la huelga general es la principal tarea.

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¡Aprovechar la división y la confusión entre los de arriba para aumentar la unidad y organización de los de abajo! ¡Ninguna vacilación, ninguna negociación! ¡Abajo la reforma de la previsión de Bolsonaro y del Congreso! ¡En defensa de la educación y del empleo! ¡En defensa de las libertades democráticas y por el fin de toda violencia contra negros, pobres, mujeres y LGBTs! ¡Abajo el plan económico de Guedes/Bolsonaro!

Artículo publicado en www.pstu.org.br

Traducción: Natalia Estrada.