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Las direcciones de las mayores centrales sindicales se reunieron el miércoles 31 de enero y aprobaron el llamado a un día nacional de lucha el próximo día 19 de febrero, fecha en que el gobierno Temer espera poner en votación en la Cámara la reforma de la Previsión.

Por: PSTU – Brasil

Temer viene haciendo una fuerte ofensiva para la aprobación de la medida que pretende simplemente sacar el derecho de jubilación a millones de trabajadores. Si por un lado enfrenta una serie de reveses, como la dificultad de amarrar los 308 votos que precisa para aprobar la medida, por otro, continúa comprando diputados a través de la liberación de enmiendas y refuerza una campaña millonaria de desinformación para convencer a la población de que la reforma “combate privilegios” y no saca derechos.

Temer reforzó la caja para la propaganda engañosa en los medios, que ya suma más de R$ 150 millones (U$S 5 millones, aprox.). De ellos, R$ 64 millones solo para las emisoras de televisión. No es por nada que el presidente viene haciendo excursiones por programas populares de la televisión, como los de Silvio Santos y Ratinho, a fin de mentir a la población. En los próximos días, pretende realizar todavía una enorme ofensiva vía redes sociales.

Es preciso que este 19 sea de hecho un gran día de lucha, que haga temblar el país contra la reforma de la Previsión. Y es necesario aún que, desde ya, las centrales, sindicatos y demás entidades y organizaciones, a ejemplo que lo que viene haciendo y orientando la CSP-Conlutas, utilice todos sus medios y recursos para desmontar y contraponer la campaña mentirosa del gobierno.

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Precisamos un Huelga General

A finales de 2017 las centrales se reunieron y definieron el lema: “Se botar pra votar, o Brasil vai parar” [Si ponen la reforma en votación, Brasil va a parar]. No obstante, a pesar de que el gobierno está anunciando públicamente la fecha de la votación de la reforma, las centrales, en reunión a la que la CSP-Conlutas ni siquiera fue llamada, no convocaron una Huelga General en el país. La Huelga General, como defiende la CSP, continúa siendo una necesidad para tirar abajo definitivamente esta reforma.

Si hay vacilación en las direcciones de la mayores centrales, es preciso reforzar la organización de la lucha por abajo. Es necesario realizar asambleas en las categorías, en el movimiento popular, organizar comités de lucha contra las reformas en los barrios y periferias, e imponer, el 19 de febrero, un gran día de lucha. Podemos hacer como en marzo pasado, en que un día de luchas convocado por las centrales acabó transformándose, por la presión desde abajo, en día de Huelga General en la práctica, en varias partes del país.

Traducción: Natalia Estrada.

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