Compartir

Los candidatos hablan de los jóvenes y, principalmente el kichnerismo se quiere mostrar como el defensor de los derechos de la juventud. Sin embargo, en la supuesta “dékada ganada” la situación de los 9 millones de jóvenes de entre 18 y 29 años, que representamos el 24, 9% de la población, no sólo no mejoró sino que por el contrario empeoró, tanto en lo que refiere a educación como a las cuestiones laborales, y de la vida en general.

Por PSTU (A)

Como parte del último tramo de la campaña, Cristina Kirchner anunció el proyecto de Ley de Promoción de Juventudes, que daría carácter de ley a programas como el Progresar.
La gran campaña la hace el kirchnerismo diciendo que su gobierno invierte $51.042 millones en planes y programas dirigidos a los jóvenes, sin embargo esa cifra es mínima si la comparamos con lo que se destina al pago de deuda externa o a dar subsidios a las grandes empresas.
¿Por qué tanto interés de todos los políticos patronales en ganar a los jóvenes? En todo el mundo, la juventud, que es dentro de los trabajadores la que más carga la crisis sobre sus espaldas, esta ubicada al frente de las luchas más importantes como en el argentinazo del 2001 en el cual los jóvenes fuimos la primera línea de la lucha.
Lo que los políticos patronales y principalmente los K pretenden es canalizar toda la potencialidad, la necesidad de cambio y rebeldía que tenemos los jóvenes, llevándolas hacia sus propios intereses, usándola como sostén de un modelo que ofrece todo a los empresarios y las grandes multinacionales como la Barrick Gold, aun a costa de nuestra vida, y a los jóvenes trabajadores sólo nos ofrece un presente de migajas y un futuro incierto.
Sólo la izquierda nos propone un programa que da respuesta real a nuestras necesidades, un programa para que, con conjunto de los trabajadores, tomemos en nuestras manos los problemas y conquistemos el futuro que merecemos. Por mas que prometan y prometan, ningún político patronal va a hacerlo por nosotros, ellos sólo se seguirán enriqueciendo con nuestras necesidades. Porque el derecho a vivir no se mendiga, se toma, este 25 votamos por una salida obrera y popular, y antes, mientras y después nos organizamos para enfrentar el ajuste, la entrega y la represión.