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Discurso pronunciado por Nahuel Moreno, en el acto de homenaje realizado ante la masacre de Pacheco (Argentina), ocurrida en mayo 1974, en momentos en que el general Perón gobernaba el país.

“En nombre de la dirección de nuestro Partido quiero dar nuestro más sentido pésame a los familiares de los tres compañeros caídos en la lucha. Decirles también que estos tres compañeros seguirán viviendo no sólo en la memoria de nuestro Partido: continuarán viviendo en la memoria de su clase y de todos los compañeros luchadores anticapitalistas, antiimperialistas y revolucionarios del país. Ellos permanecerán al lado nuestro a pesar de haber desaparecido físicamente.

En segundo lugar, en nombre del Partido quiero señalar que estos tres compañeros fueron grandes, fueron inmensos y no lo decimos por la biografía personal de estos tres militantes. No se trata de adoptar una actitud hipócrita, al estilo de los panegíricos que trazan las necrológicas burguesas cuando muere alguno de sus personajes. Ellos eran jóvenes: no tenían una extraordinaria biografía, ni internacional ni de ningún tipo. Eran tres modestos militantes. Pero por eso eran mucho más grandes todavía. ¡Eran grandes porque era grande la lucha de ellos; eran grandes porque es grande nuestro Partido; eran grandes porque es grande su ideología!

Murieron por lo que eran: socialistas, revolucionarios, internacionalistas legítimos y por todo ello queremos reivindicarlos. También queremos reivindicarlos como luchadores de toda la izquierda en su conjunto, frente a un peligro que nos amenaza a todos: el fascismo y el golpe reaccionario. Esa parte de la personalidad de los compañeros que es patrimonio común, esa parte de la biografía de los compañeros los hermana -es nuestra opinión- más que a Trelew, a aquellos hechos tanto o más graves que los de Trelew: la famosa Operación Masacre de José León Suarez. Y así como aquel ataque calificó a la Libertadora, éste de hoy está calificando a este gobierno neolibertador, el del general Perón.

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En tercer lugar, compañeros, quiero agradecer en forma fraterna a todos los partidos y organizaciones que han aportado su solidaridad y especialmente a todos los partidos y organizaciones que se hicieron presentes aquí con su movilización. En este agradecimiento sabemos distinguir con todo cuidado las tendencias socialistas, las de nuestros hermanos en el objetivo final y aquellas otras tendencias que no coinciden con nuestro objetivo final pero sin embargo, están unidas a nosotros contra el monstruo y el peligro fascistas. Con todo respeto les decimos que han dado un alto ejemplo de unidad de acción aquellas corrientes humanistas, democráticas o liberales que igual se hicieron presentes aquí para saludarnos y dejaron de lado las profundas diferencias ideológicas que podamos tener con ellas. Estos dos hechos nos deben llevar a la reflexión. Hay una vieja frase de un filósofo que dice: “Ni rían ni lloren: comprendan”. Hoy días los revolucionarios tenemos que decir: “No lloremos; comprendamos y luchemos”.

Este es el momento también de hacer una reflexión sobre la situación que presenta el país y de hacer un llamado en nombre del Comité Ejecutivo de nuestro Partido. Es evidente que hay una escalada fascista en el país. Escalada fascista que no es un simple brote histério, porque no es la escalada fascista de un movimiento que está fuera del gobierno sino que se predica desde el mismo gobierno. Lo demuestra un elemento categórico apenas reflexionemos un poco. ¡Hasta ahora no se ha descubierto un solo atentado contra militantes de izquierda, ni la muerte de un obrero comunista, ni las torturas, ni la muerte de Montoneros ni de militantes de la JP, ni de nuestros muertos! ¡Jamás! Es una ineficiencia fantástica esa de la policía y de todos los servicios secretos del régimen para descubrir a los asesinos de militantes de izquierda. Sin embargo tienen una eficiencia sorprendente para descubrir, según dicen ellos, los atentados que hace la izquierda. Esto tiene como significado para nosotros que desde el mismo gobierno se predica el fascismo: el propio gobierno alimenta esos sectores fascistas que preparan un golpe blanco. Hay un silencio cómplice del gobierno en todo esto.

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Frente a este peligro, frente a esta escalada que viene de largo tiempo atrás, hoy estamos acá gritando por la unidad de acción. A nuestro Partido le preocupa profundamente si esta unidad de acción es para acompañar los cortejos al cementerio o va a ser la unidad de acción en la calle para derrotar y aplastar a la bestia fascista. No queremos la unidad de acción para acompañar nuestro cortejo. ¡La queremos para aplastar al fascismo y para hacer el desfile de la victoria! Nosotros consideramos indispensable esa unidad de acción frente a los enemigos fascistas. Pero no la queremos para dentro de diez o veinte años. Es verdad que el fascismo de Mussolini dominó durante veinte años y que el de Hitler se alargó durante diez; es verdad también que tuvo que ir a liberarlos el ejército de un país socialista. ¡Pero nosotros queremos impedir que el fascismo llegue y queremos impedirlo ahora! ¡No queremos celebrar su caída después de veinte años de error y retroceso!

Es así, compañeros, como se puede sacar la experiencia. Las bandas fascistas han actuado hasta el momento y van a seguir actuando. No han hecho distingos entre la JP, el PC o el PST. Su objetivo es tratar de quebrar a todas las organizaciones. Ha llegado el momento de que saquemos una conclusión muy importante que nos viene de Chile, que nos viene de la experiencia mundial. ¡Al fascismo no se lo derrota por la vía de las elecciones! ¡Al fascismo no se lo derrota por la vía de los frentes! Ahí está la experiencia de Allende en Chile; ese gran frente de tipo electoral que cayó como si fuera agua entre las manos al primer impacto del fascismo. Al fascismo tampoco se lo discute. No es una tendencia política o intelectual. ¡Al fascismo, compañeros, se lo destruye en la calle, con los mismos métodos que ellos utilizan!

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Si queremos honrar a los muertos del PC, si queremos honrar a los muertos de la JP y a nuestros muertos, tenemos también nosotros que sacar nuestra reflexión. Aprendamos del fascismo en Chile, ¡aprendamos que antes de que nos maten ellos tenemos que pararlos nosotros! Por eso la dirección de nuestro Partido, como resolución de su Comité Ejecutivo, invita a todas las tendencias aquí presentes y a las que no lo están, para el próximo miércoles a las 19, en nuestro local, empecemos a constituir las brigadas o piquetes antifascistas, obrero y populares, que serán la herramienta con la cual abatamos definitivamente a las bandas fascistas en nuestro país”.