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El Gobierno Nacional sigue avanzando con los ajustes y medidas para favorecer a las empresas y los bancos. Cada día se anuncia el cierre de alguna fábrica, nuevos límites a los juicios laborales y al derecho a huelga, se intervienen sindicatos, etc.

Por PSTU-Argentina

Ante esto, la CGT solo sacó un tibio comunicado, el STIA (gremio de la alimentación) de Rodolfo Daer traicionó la lucha de los trabajadores de Pepsico que reclaman la reapertura de la fábrica y la CTA de Yasky y Baradel terminó de anudar su tregua con el Gobierno al entregarle la lucha docente bonaerense por casi lo mismo que ofrecía la gobernadora Vidal en su momento.

Massa, Cristina, Randazzo y todas las variantes del PJ que se dicen opositoras solo se limitan a hablar en su campaña electoral mientras le votan las leyes en el Congreso al Gobierno y aplican el ajuste en las provincias donde gobiernan. Sólo basta ver como en la provincia de Santa Cruz, Alicia Kirchner intenta judicializar a los directivos que se niegan a pasar los listados de los docentes que hacen la huelga porque no les pagan los sueldos. Todos son cómplices de Macri y Cambiemos. Agitan para la tribuna prometiendo en su campaña lo que no hacen ahora, y dejan correr este plan de guerra contra los trabajadores.

Por eso no podemos esperar nada de estos políticos ni que nada se pueda cambiar en estas elecciones. Necesitamos rodear de solidaridad a los que están luchando para pararle la mano al Gobierno y las patronales. Y utilizar esta campaña para organizar más compañeros en la batalla que se está librando en cada lugar de trabajo y en las calles contra este plan que nos condena al hambre y el desempleo.

Desde esta convicción el PSTU ha colocado a sus candidatos en el Frente de Izquierda y de los Trabajadores. Nuestro compromiso de campaña es poner todo lo que está a nuestro alcance para que las luchen triunfen y preparar el terreno para la gran batalla que tenemos por delante: echar a este gobierno de empresarios e imponer un plan obrero de emergencia que impida una vez más que seamos los laburantes los que paguemos la crisis que ellos provocaron.

Dólar alto y súper ganancias para los bancos

Deuda externa interminable y despidos para el pueblo El Gobierno dice que la economía vuelve a crecer. Pero la realidad es que en los últimos días cerraron la planta de Florida de Pepsico dejando en la calle a más de 600 familias, echaron 50 compañeros en Wallmart, cerró la autopartista Hutchinson dejando otros 350 y despidieron en Atucha de Zárate 800 compañeros. El desempleo y el hambre crecen junto a la bronca de los trabajadores. Con la subida del dólar se vuelve a favorecer a las empresas que especulan y no invierten un solo peso en el país, mientras a los laburantes se nos encarecen todo lo que necesitamos comprar, ahora tendremos un nuevo golpe al bolsillo con el último aumento de los combustibles y ya anunciaron otro para octubre.

Para colmo, el Gobierno impulsa la flexibilización de los convenios y la tercerización para que puedan explotarnos más a los trabajadores, dejando miles de despidos y suspensiones que presionan para la rebaja salarial. El curro de los préstamos solo favorece a los bancos que no paran de ganar plata. Esta semana el Gobierno volvió a endeudarse para pagar un nuevo vencimiento de los intereses de deuda. Y ya saltó la estafa que significa el plan de endeudar al país por 100 años, condenando el futuro de los argentinos.

Cada vez está más claro. Con este gobierno sólo ganan los ricos, las empresas y los bancos. Son ellos o nosotros. O ponen la plata para dar trabajo, salario, vivienda, salud y educación para el pueblo, o se la llevan los banqueros y los buitres de la deuda externa. Y esto sólo puede lograrlo el pueblo trabajador movilizado.

Atacan a los sindicatos porque vienen por nuestras conquistas

La intervención al gremio de los canillitas, de los azucareros de Tucumán, de los judiciales de Mendoza, la amenaza de YPF de penalizar los reclamos de los sindicatos petroleros, es algo gravísimo y cuenta con la complicidad de las cúpulas sindicales que no mueven un dedo. Forma parte de la escalada antisindical por parte del Gobierno para allanar el camino en sus ataques contra nuestras conquistas. El plan del Gobierno es extender la edad jubilatoria, hacer una reforma laboral que beneficie a las empresas e impida los juicios laborales cuando nos despiden, limitar el derecho a huelga, etc. Rompan la tregua No podemos confundirnos. El odio que tenemos contra los burócratas que conducen los sindicatos no debe impedir nuestro más absoluto repudio a esta medida contra los trabajadores. Por el contrario, debemos ponernos ya en estado de alerta y movilización. Debemos exigirle a todas las conducciones que se pronuncien de inmediato y rompan la tregua, convoquen a las bases y llamen al paro general en defensa de la organización gremial, en apoyo a los que están luchando contra los despidos y las reformas antiobreras. Para sacarnos de encima a este gobierno de Macri, debemos coordinar todas las luchas y la bronca popular.