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El hambre crece y se extiende por todo el país. Los comedores comunitarios aumentan y las organizaciones sociales no dan abasto para contener a los trabajadores desocupados, miles de pobres e indigentes, niños como el de Tucumán, reclaman a los funcionarios poder comer y madres desesperadas.

Por PSTU-Argentina

Quienes cuentan con un peso en el bolsillo no les alcanza para para comprar los alimentos por la inflación. Estamos padeciendo una crisis económica y alimentaria de la cual los trabajadores no tenemos culpa. Mientras los usureros, buitres y bancos amigos de Macri se embolsan los pagos de los intereses de un endeudamiento colosal. Esos recursos podrían ser aplicados para atenuar el hambre y la pobreza de millones de argentinos. El gobierno garantiza esa sangría y beneficia a esos capitalistas y multinacionales productores y exportadores de miles de toneladas de alimentos, mientras no garantiza siquiera que nuestro pueblo tenga leche en sus hogares ni alimentos de calidad. La oposición kirchnerista y del PJ “relatan” la crisis pero apuntan “a ganarle a Macri en octubre” en vez de enfrentar a los culpables de la misma. El capitalismo está podrido y nos lleva a la barbarie. Necesitamos luchar por un programa socialista que nos saque de este desastre.

El INDEC (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos) oficializó en febrero un índice de inflación del 3,8% (en marzo se espera más del 4%) además de mayores aumentos de pobreza y de la canasta familiar. Los números son aterradores: 13 millones de personas viven en la pobreza. O sea que el 32% de la población, es pobre en la Argentina exportadora de carne y trigo. Además,hay 3 millones de indigentes.

El brutal ataque a la clase obrera se expresa en los más de 200 mil despidos, suspensiones y cierres de empresas. Salarios por debajo de la canasta familiar y un 20% menos de poder adquisitivo en el último año. Los sectores populares han perdido su derecho a servicios elementales como gas y electricidad por no poder pagar las facturas. Con el kirchnerismo y el PJ no es mejor .Las provincias gobernadas por el Partido Justicialista y el kirchnerismo están en la misma situación.

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La imagen de un pibe que con lágrimas en los ojos decía que “nos morímos de hambre y ustedes no hacen nada”, en la Provincia de Tucumán, gobernada por Manzur, ex Ministro de Salud de Cristina Kirchner es un ejemplo de esto. En esta provincia el índice de pobreza aumentó 2,4%. En Formosa, gobernada desde hace años por el kirchnerista Insfrán, cerca de 100 mil pibes viven en la pobreza y la situación de los pueblos originarios es desesperante. El ajuste hunde en la miseria a los docentes y trabajadores estatales en Santa Cruz, de la gobernadora Alicia Kirchner. Todos ellos están ajustando igual que Macri.

El pago de la Deuda y la especulación capitalista son los culpables.

El hambre no es un “castigo divino”. Es el resultado de una política acordada con el FMI para que sea la mayoría del pueblo trabajador quien pague las consecuencias del robo y la especulación. Que exportadores de granos, carnes y aceites del país,multinacionales, y que los socios y amigos de este Gobierno sean los acreedores de los más de U$S 150.000 millones nuevos de la deuda que alegremente Macri contrajo con los buitres del FMI y especuladores nacionales e internacionales. Y que éstos sean los que deciden los pagos de la deuda externa, el precio de los alimentos y cuantos dólares le venden al Banco Central cuando el precio está lo suficientemente alto.

Necesitamos medidas urgentes Mientras el Gobierno nos pide “aguantar”, los dirigentes sindicales y la “oposición” nos dicen que hay que “unirse todos contra Macri” para ganar las elecciones de octubre. Por su parte Juan Grabois dirigente de CTEP, junto con los dueños de “Marolio” y “Maxiconsumo” presentarán un proyecto de “Ley de Góndolas”, limitando a un 30% la exhibición en los supermercados de las primeras marcas dando espacio para las Pymes y cooperativas para bajar los precios. De ningún modo creemos que este mecanismo complicado con las patronales controlará los precios en un sistema de mercado capitalista dominado por los grandes multinacionales. La rapiña de los monopolios no se puede controlar sin medidas de fondo. Si el monopolio acapara, no distribuye y aplica precios especulativos internacionales, se lo debe expropiar y poner bajo control de los trabajadores.

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¡El hambre no puede esperar! Necesitamos medidas urgentes para paliar esta catástrofe social; en lo inmediato debemos movilizarnos exigiendo a la CGT, a las CTAs, a los movimientos sociales para que se pongan a la cabeza de reclamar al Gobierno y los grandes supermercados, distribuidores y exportadores de alimentos que provean gratuitamente a la población que está necesitada de leche,carne, arroz, fideos, aceite,y demás alimentos para paliar ya el hambre y un aumento general de emergencia de salarios y jubilaciones, de acuerdo a la canasta familiar. El capitalismo imperialista decadente nos arrastra a la miseria, el hambre y la barbarie.

Para terminar con este desastre tenemos que luchar por un Gobierno de los trabajadores para imponer este programa.

UN PLAN OBRERO DE EMERGENCIA YA

-Ruptura con el FMI; suspensión del pago de la fraudulenta deuda externa. Y con ese dinero generar trabajo para todos: Continuidad de todas las obras públicas, incluyendo los planes de vivienda, rutas, de infraestructura hídrica, etc. y las que estaban en manos de los empresarios investigados de corrupción, bajo control de los trabajadores.

-Basta de despidos: reparto de horas de trabajo entre todos los trabajadores. Si hay menos trabajo, trabajemos menos horas todos, sin baja de salarios. Apertura de los libros contables de las empresas, sus depósitos bancarios e “inversiones” en el exterior. Repatriación de capitales fugados

-Aumento salarial de acuerdo al costo de la Canasta Familiar. Garantizar el 82% móvil para las jubilaciones. Restablecer, como mínimo, el porcentaje de los aportes patronales.

-Eliminación del IVA e impuestos al consumo popular

-Expropiación de toda empresa que especule y/o acapare ocultando alimentos.

-Nacionalización con control de los trabajadores de los monopolios agrícolas-ganaderos y de todos los recursos naturales(petroleo y minerales)

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-Renacionalización del sistema portuario nacional, sistema de almacenamiento, etc.

-Monopolio del comercio exterior y estatización del sistema bancario y financiero.

-Restablecimiento de las Juntas Nacionales de Granos y carnes o una institución similar para garantizar alimentos para todos.