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Estábamos preparando la segunda parte de nuestra respuesta al artículo “La izquierda (democratizante) y “los militares”, una historia breve” (20/04/2020) aparecido en la página Política Obrera cuando nos encontramos con un nuevo artículo: “Izquierda, Democracia y dictadura. Nuestra respuesta al PSTU” del 20/5/20, donde lejos de reconocer sus errores y mentiras, agregan otras. Trataremos de continuar el trabajo del compañero Quirno y realizaremos una respuesta global ya que hay muchos cuadros y militantes en la clase obrera y la juventud que desconocen muchos de los hechos históricos mencionados y merecen una respuesta honesta para sacar sus propias conclusiones.

¿Quién previó el golpe y qué política tuvo para enfrentarlo?

Jacyn cita en su primer artículo a Magri (de su propia corriente) para afirmar que “La política del PST ante el gobierno de Isabel y López Rega se basó en la expectativa de una reacción de los partidos burgueses democráticos” y que “El golpe de Videla sorprendió a la dirección del PST. Hasta la víspera del 24 de marzo sostenía que el movimiento obrero debía prepararse para las elecciones previstas para 1976, ya que ése era el camino que le imponían al gobierno de Isabel Perón, toda la burguesía y el imperialismo. Para el morenismo, el imperialismo y la burguesía estaban enrolados en la ´institucionalización´ y la dirección ´institucionalista´ en las FFAA estaba representada, precisamente, por Videla” (“Apuntes a la historia del trotskismo argentino 4° parte”, Julio N. Magri, En Defensa del Marxismo N°5, diciembre 1992).

Veamos si esto fue así. Vamos a comenzar citando un hecho que el artículo de Jacyn deliberadamente oculta. En la madrugada del 29 de mayo de 1974 son secuestrados y asesinados dos jóvenes compañeros obreros y un militante de la juventud del PST, en Pacheco. Días antes había sido asesinado también otro compañero obrero, el Indio Fernández. Esto se conoció como la “masacre de Pacheco”. En el acto de sepelio de nuestros compañeros habla en nombre del Comité Ejecutivo del PST, Nahuel Moreno que entre otros conceptos afirma: (…) desde el mismo gobierno se alimenta esos sectores fascistas que preparan un golpe blanco. Hay un silencio cómplice del gobierno en todo esto. Frente a este tipo de peligro…hoy estamos gritando por la unidad de acción. (…) Las bandas fascistas han actuado y seguirán actuando…Al fascismo no se lo derrota por medio de las elecciones! ¡Al fascismo no se lo derrota por la vía de los frentes…al fascismo tampoco se lo discute. No es una tendencia política o intelectual. Al fascismo se lo destruye en la calle con los mismos métodos que ellos utilizan…Por eso la dirección de nuestro partido (…) invita a todas las tendencias aquí presentes y a las que no lo están para que el próximo miércoles a las 19 hs. en nuestro local empecemos a construir las brigadas o piquetes antifascistas, obreros y populares, que serán las herramientas con las que abatamos definitivamente a las bandas fascistas en nuestro país”(1) ¿Dónde está la “expectativa en los partidos burgueses democráticos”? Sólo en la mente de Jacyn. Lamentablemente a la cita solo acudió Ortega Peña (2). ¿Y Altamira? Ausente sin aviso. Claro, ya no se trataba de hacer propaganda, sino de acciones concretas …

Lejos de participar en las elecciones de 1973 “en clave electoral, no revolucionaria”, como afirma Jacyn en su primer artículo, el PST aprovechó la legalidad burguesa para postularse como un polo revolucionario para enfrentar al GAN y Perón. Por eso tuvo toda la autoridad para impulsar luego la  Huelga General de junio-julio de 1975 que derrotó el Plan Rodrigo y el golpe contrarrevolucionario de Isabel Perón-López Rega. Planteábamos en nuestro periódico “PAREMOS LAS FÁBRICAS” hagamos asambleas permanentes- Coordinemos con los compañeros de la Zona – HUELGA GENERAL DE LA CGT! (3) Esta intensa agitación y actividad debía ser combinada, a su vez, con medidas de semiclandestinidad que comenzaron a tomarse luego del Navarrazo.

Como vimos el “Rodrigazo” no “nos sorprendió”, como dice Jacyn, y desgraciadamente para PO (T) hay abundante documentación sobre nuestras posiciones e intervención (4). Pero el mejor balance seguramente es el que realizaron los militantes de la célula obrera del SMATA Córdoba que rompieron con PO luego de este: “La fracción de Smata de PO […] renuncia en bloque al partido ante las manifestaciones burocráticas de su dirección” (…). Esta búsqueda seria y clasista, sin falsos prejuicios, lleva a un enriquecimiento teórico de la 28 de abril. Los trabajos de N. Moreno y la elaboración teórica del PST representan una serie de aportes muy importantes al programa revolucionarios y fidelidad al trotskismo”. El compañero López dirigente de GMD continúa “Nosotros consideramos que supieron darse una táctica frente a nosotros no sectaria sino política y fundamentalmente me estoy refiriendo al 27 de junio (de 1975) donde nosotros no teníamos una política concreta y sí vimos en el PST que tenía una política concreta y de ahí supimos deducir en más de que nosotros debíamos ingresar. Es por eso que nosotros en esta carta abierta al salir de PO damos un paso atrás, al entrar al PST hemos dado dos pasos adelante” (5)

Luego de la caída de López Rega y Rodrigo, el PST explicó hasta el cansancio la posibilidad cierta de golpe. Y que la única forma de pararlo era si “derrotábamos al Plan Mondelli como hicimos con Rodrigo”, si no el “golpe era inevitable” (6). El 15 de marzo, en la tapa de AS 181 decíamos: “Golpe: pararlo con la movilización! ¡Nuestro partido y el movimiento obrero contra el Plan Mondelli!”

Pero, si hay alguien que no previó nada fue el propio Altamira. No vió la derrota del proyecto contrarrevolucionario de López Rega, ni previó derrotar al golpe de Videla vía la derrota del Plan Mondelli. Por eso 7 días antes del golpe, la tapa de Política Obrera 258 del 17 de marzo (último periódico antes del mismo) no agitaba por la huelga general para derrotar a Mondelli, como forma de parar el golpe. Ni siquiera alertaba contra el mismo ¿Raro en quién dice haber previsto un golpe inminente, no?

El PST y la dictadura: la Guerra de Malvinas

Más de un centenar de compañeros del PST fueron presos, torturados, desaparecidos y asesinados primero por la Triple A y los gobiernos de Perón, Isabel y López Rega y luego por la sanguinaria Dictadura. Lo fueron por estar en primera línea del combate por la clase obrera y la construcción del partido revolucionario. Defendiendo lo que todo revolucionario debe defender: las conquistas de la movilización obrera. Enfrentando el golpe y retrocediendo con la clase cuando esto era inevitable. Participando de las luchas de resistencia a la Dictadura genocida y construyendo el partido en las duras condiciones de la clandestinidad. Así fue hasta el final de la Dictadura como lo atestigua el secuestro y asesinato de Ana María Martínez en febrero de 1982.

Ya a comienzos de 1982 el régimen militar se derrumbaba, cercado por la brutal crisis económica, las huelgas generales y movilizaciones obreras y la ruptura masiva de la clase media que se suma al ascenso. En 1981 la UCR y el PJ habían conformado junto a otros partidos patronales la Multipartidaria (7), un bloque para negociar con los militares una retirada ordenada y evitar un triunfo revolucionario de las masas. Así lo denunciábamos en ese entonces, bien lejos de pedir nuestra “incorporación” como afirma canallescamente Jacyn sin aportar prueba alguna. (8)

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En ese contexto Galtieri da un último manotazo de ahogado. Ocupa las Malvinas pensando desviar el odio de las masas hacia los ingleses y recuperar apoyo popular. No entendió que esa acción cuestionaba el orden imperialista mundial y que eso no podía ser perdonado por Gran Bretaña y EEUU, por muchos servicios que les hubieran prestado los militares lacayos. La respuesta inevitable era la guerra. Ese hecho produjo una movilización de contenido antimperialista y revolucionario nacional y latinoamericano y se transformó en un enfrentamiento, no de palabra, sino con las armas en la mano contra todo el imperialismo. El PST y la recién nacida LIT-CI comprendieron que, tal como había planteado Trotsky (9), sin darle ni un gramo de apoyo a la dictadura, debían ponerse en la trinchera militar de la Argentina semicolonial para enfrentar al usurpador imperialista, con un programa de clase e independiente.

Pero para Altamira, el centro era denunciar “el acuerdo de la dictadura con los ingleses bajo el tutelaje del imperialismo yanqui, para perpetuarse” (10). Su miopía le impidió ver que ese “acuerdo” se rompía, momentáneamente, por las bombas de los cañones que mataban a nuestros soldados. Pero no solo eso, ya desatada la guerra PO proponía impulsar un Frente Único Antiimperialista, que no era otra cosa que un “bloque” del movimiento obrero con la burguesía “nacional”. Ya de por sí era equivocada esa consigna policlasista, pero era aún más grave plantearla cuando la burguesía y sus partidos se pronunciaban por la “paz”, es decir la derrota de Argentina ante los ingleses respaldados por los yanquis.

Ante la impotencia de los militares para hacer retroceder la movilización, el imperialismo, la Iglesia y los partidos de la Multipartidaria montan el escenario para la rendición. Traen al Papa que convoca a movilizaciones y misas contrarrevolucionarias para desmontar la guerra y lograr la rendición.

El PST fue el único partido que llamó con firmeza y coraje a no participar de la marcha. PO por el contrario llamó a concurrir, haciendo de furgón de cola de la marcha contrarrevolucionaria: Los obreros conscientes deben esforzarse ante esta situación, por integrar gruesas columnas que concurran a las movilizaciones que promueve el Papa, con carteles que planteen la salida incondicional de la flota británica y que repudien todo planteo de paz con el agresor imperialista. No hay que olvidar que el sentimiento de paz tiene en los trabajadores un contenido diferente al de la capitulación que proponen la iglesia y la burguesía. Hay que luchar para que ese contenido tenga una expresión a una marcha contrarrevolucionaria, política acertada, correcta y que permita destruir o limitar el intento de producir una desmovilización de los trabajadores” (Política Obrera, N° 330, 12/6/1982)

La dictadura caería al poco tiempo. No producto de las movilizaciones contrarrevolucionarias convocadas por la multipartidaria y el Papa; sino porque el aprendiz de brujo de Galtieri había desatado, contra su voluntad, una movilización revolucionaria y antiimperialista de  masas que lo volteó.

La caída de la dictadura y la Multipartidaria

Luego de la capitulación vergonzosa de los militares ante los ingleses Galtieri renuncia, después de una violenta manifestación, se disuelve la Junta de Comandantes y se prolonga por varios días el vacío de poder (11).  Ante la caída revolucionaria de la Dictadura la Multipartidaria, la cúpula de las FFAA y el imperialismo acordaron una salida electoral para desviar y liquidar el ascenso y la revolución democrática en curso. La Multipartidaria, (que según Balbín había surgido “no contra el Proceso sino a favor del mismo”) sostén fundamental de Bignone, trata de capitalizar el descontento con discursos anti militares: “Se va acabar la dictadura militar” gritan en todos los actos de la misma. Pero la verdad es que, como vimos, la Dictadura ya había caído y lo que buscaban era darle la posibilidad a las FFAA de retirarse lo menos golpeadas posible y que fueran el reaseguro del futuro gobierno civil patronal. Por eso acordaron mantener a Bignone 10 meses más. Y para fortalecer ese acuerdo entre las masas convocaron a una marcha contrarrevolucionaria el 16 de diciembre de 1982 (10 días después de un importante paro general que ellos no apoyaron) junto al Partido Comunista (sostén de la dictadura y del “acuerdo cívico militar), los Montoneros y otros.

Una vez más sólo los trotskistas morenistas que en ese entonces ya conformábamos el MAS (12) llamó a no concurrir, denunciando el carácter de la marcha.  Pero Altamira, no se quiso quedar afuera. Nuevamente trató de “cambiar el contenido” a una marcha abiertamente contrarrevolucionaria y también convocó: “Cuando los enemigos de nuestros enemigos, es decir la Multipartidaria se enfrentan con nuestros enemigos, es decir la dictadura, la participación en la lucha es un deber. Coincidimos con los patrones en el terreno práctico. Prensa Obrera al igual que la Multipartidaria quería el éxito práctico de la marcha” (Prensa Obrera, Partido obrero 28, 12 82). Es decir para Altamira había que buscar el “éxito” de una marcha contrarrevolucionaria y, siguiendo su silogismo antimarxista, la Multipartidaria era “su amiga”. Al revés del morenismo, que hizo correctamente unidad de acción para enfrentar golpes, luchar contra el fascismo, la Dictadura y por libertades democráticas o contra el imperialismo pero jamás consideró “su amigo” a ningún sector patronal o burocrático. En este caso, además, la “coincidencia con los patrones” no era para movilizarse porque los militares se fueran ¡ya!, como todo el pueblo y la corriente morenista gritaban hasta la afonía. ¡Era para que se quedaran 10 meses más! Capitulación redonda.

Quién miente y tergiversa en este debate

En nuestro artículo anterior (13) desenmascaramos algunas de las mentiras de Jacyn. En su respuesta vemos que no solo no reconoce lo obvio, sus falsificaciones, sino que suma nuevas mentiras y nos acusa de mentir. Pedimos disculpas al lector por abusar de su tiempo pero nos vemos obligados a responder a las anteriores y nuevas falsificaciones en honor a la verdad histórica.

En su nuevo artículo y apoyándose en citas de Coggiola (¡nada menos!) Jacyn pega una voltereta al ’55 e intenta convencernos de que Moreno en vez de llamar a combatir el golpe gorila, “dos semanas antes de la Libertadora… llamaba a aceptar la renuncia que presentó Perón en el Congreso el 31 de agosto de 1955, para que sea reemplazado por un Presidente obrero”. Para su desgracia también existe abundante documentación sobre este tema. Lejos de esa supuesta capitulación ya un mes antes el PSRN (FB) (14) denunciaba: “El imperialismo yanqui y la iglesia preparan un golpe de estado. ¡Unidad de la clase obrera para aplastarlo! Un solo frente obrero para frenar al imperialismo, a los curas y a los capitalistas” (La Verdad junio 6 de 1955). Y planteaba: “Movilización obrera única respuesta contra el golpe de estado clerical-patronal-imperialista”(La Verdad, junio 10 de 1955)¡Leña a la reacción clerical-patronal-imperialista! Manos libres a la clase obrera! ( La Verdad, 1de septiembre de 1955) además de exigir el armamento de los obreros para enfrentar el golpe. Junto con eso llamaba a que un Congreso Nacional de Trabajadores decidiera sobre la renuncia de Perón (15). Como se ve bastante lejos de la caricatura armada por Coggiola.

Jacyn insiste en su respuesta con su calumnia del supuesto apoyo a la “institucionalización” de nuestra corriente ante el GAN y la llegada de Perón. Para que no queden dudas de esta mentira veamos lo que decíamos en nuestro periódico La Verdad: “Concretamente, ven en el rol de Perón la posibilidad de controlar al movimiento obrero y evitar que la nueva dirección surgida después del Cordobazo sea quien lo dirija llevando adelante posiciones de lucha. Este es el objetivo que persiguen Lanusse y cía., y al que se prestan el Gral. Perón y toda la dirección de su movimiento. Así se explica por qué están a favor de su retorno y de permitirle legalidad en el casi concretado acuerdo con los Radicales del Pueblo.” (16). Y ya con el arribo de Perón en 1973 y en medio del “tsunami” peronista, el PST continuaba con esta denuncia del rol de Perón y su acuerdo con los militares, la burguesía y el imperialismo en el artículo “Para qué vino Perón” de su periódico Avanzada Socialista (17)

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Ya nos hemos referido más arriba a la verdadera política del PST respecto a la Dictadura. Queda por responder entre otras una acusación muy grave de Jacyn: “Hacia fines de 1980, luego de darle la espalda al movimiento de familiares de desaparecidos durante años, el PST lanzó una campaña por una “amnistía general e irrestricta” que abarcase tanto a los genocidas como a los presos políticos. Así como está dicho. (…) La campaña del PST, tuvo lugar al mismo tiempo que los proyectos de auto-amnistía que tejía el gobierno militar y fue rechazado en 1983, por todo el arco de partidos, para reaparecer en la obediencia debida y el punto final, y en el indulto de Menem.”“La izquierda (democratizante) y “los militares”, una historia breve” (20/04/2020). Fiel al método stalinista de su maestro Altamira, Jacyn hace una amalgama entre el reclamo de “aministía general e irrestricta a los presos políticos” (entre los cuales estaban nuestros compañeros José F. Páez y el “Pelado” López Osornio, junto a decenas de militantes y dirigentes peronistas) con el siniestro proyecto de autoamnistía de la Dictadura, al cual denunciamos y por supuesto combatimos. Sobre la primera afirmación, que es realmente canalla y que Jacyn no se molesta en fundamentar, creemos que basta con decir que el abogado Enrique Broquen, reconocido militante del PST, era uno de los muy pocos que se jugaba la vida presentando habeas corpus para los familiares y fue incluso secuestrado en esos años y luego liberado por una fuerte campaña internacional. Luego se sumaría a esa tarea el entonces joven abogado Luis Zamora junto a otros/as compañeros/as abogados/as.

Para ir finalizando esta parte no podemos dejar de decir que la supuesta cita que se nos adjudica: “El voto a Alfonsín refleja el proceso de revolución democrática que estamos viviendo» (Solidaridad Socialista, 17/11/83) es escandalosamente falsa e inexistente como se puede comprobar al leer el ejemplar. Lo único cierto es que Moreno y nuestra corriente consideraron que la caída de la Dictadura por la movilización revolucionaria de masas en la guerra de Malvinas fue una revolución democrática, a diferencia de PO que nunca entendió lo que pasó y sigue diciendo que las libertades democráticas fueron una graciosa concesión de los genocidas.

Por último, nos parece muy correcta la cita de Lenin (18) … que estaba dirigida contra los bolcheviques que apoyaban al gobierno burgués de Kerenski al combatir a Kornílov. Como ya demostramos no fue justamente esa la posición del PST respecto del gobierno peronista. Volvemos a preguntarle a Jacyn, si los bolcheviques hicieron un acuerdo “estrictamente delimitado” con Kerenski, los mencheviques y eseristas para defender el régimen de libertades democráticas contra un golpe bonapartista que pretendía liquidarlas, ¿era o no correcto aplicar esa política en 1974 luego del golpe semifascista en Córdoba?

Altamira y PO : una trayectoria de capitulaciones

A esta altura del debate es importante ir resumiendo y sacando conclusiones. Vimos que en 1973 PO capitula doblemente, a la presión de la ultraizquierda y al peronismo negándose a levantar una alternativa obrera y revolucionaria en las elecciones. En 1982, su primera capitulación fue no pronunciarse por la derrota del imperialismo inglés y el triunfo militar de Argentina en la guerra. Después capitularon ante el Papa, convocando a la marcha contrarrevolucionaria y luego capitulan nuevamente, esta vez a la marcha contrarrevolucionaria de la Multipartidaria. A esto podríamos agregar su capitulación ante el sionismo, negándose a levantar durante varias décadas la destrucción del Estado racista y genocida de Israel. Y a partir del 2001su avance al oportunismo cobra alas. Plantean como salida a la crisis revolucionaria una “Asamblea Constituyente con poder” (es decir un cogobierno con la burguesía) y pega un salto su adaptación al régimen burgués a través del gerenciamiento de cuantiosos planes sociales y el financiamiento a partir del dinero de los votos y diputados. La constitución del FIT (por razones electorales) los lleva a otro salto cualitativo. Al compás del mayor caudal de dinero de votos y diputados, adaptan cada vez más su programa y política a las necesidades electorales. En vez de desenmascarar al parlamento ante los trabajadores como una cueva de bandidos al servicio de los explotadores, siembran ilusiones en él. Y avanzan en la votación en conjunto con la burguesía de distintas leyes (Ley contra la violencia a la mujer en CABA, derogación del 2×1, legalización del aborto) ayudando a lavarle la cara a los distintos gobiernos y partidos patronales.

La responsabilidad de Altamira

PO (T) reflota sus viejas calumnias contra el morenismo porque en su actual lucha contra el PO oficial pretende presentarse como un defensor de una trayectoria “principista” que como vimos nunca tuvo. En realidad la corriente de Altamira pasó de sus iniciales posiciones más bien sectarias y ultraizquierdistas de la década del 70 (que al decir de Trotsky complementan las del oportunismo) (19) a posturas cada vez más abiertamente oportunistas. Por donde nunca pasó es por el principismo y el trotkismo revolucionario. Tomado por el cuello y arrojado a un lado por el Frankestein que ayudó a formar, ahora evade como un mal padre su responsabilidad por su criatura.

Tanto el propio Moreno, como mucho más sus seguidores, hemos cometido errores y los hemos reconocido. Por ejemplo Jacyn menciona en su primer artículo el muy grave error ante el alzamiento de La Tablada por parte de la vieja dirección del MAS, ya sin Moreno. La LIT-CI hace ya tiempo ha hecho un balance crítico de las desviaciones de ese período que llevaron al estallido del viejo MAS y en su último Congreso Mundial votó un documento de “Balance de las crisis” de nuestra corriente que fue publicado. Allí se avanza también en señalar errores en la aplicación de la táctica del entrismo en el movimiento obrero peronista durante la resistencia a la Libertadora, la formación del FREPU en 1985, etc. Como nos enseñó Moreno, comprender nuestros errores nos ayuda a combatir mejor las inevitables presiones que siempre actúan sobre las organizaciones revolucionarias. Esa capacidad de autocrítica de Moreno, esa honestidad revolucionaria, era quizá una de sus mayores virtudes. Así como su obsesión por construir una internacional revolucionaria como reaseguro también contra las desviaciones.

Los militantes y cuadros de PO (T) que quieren construir una organización verdaderamente revolucionaria, tienen el derecho y el deber de reclamarle a Altamira un balance honesto de su responsabilidad en la debacle oportunista en que terminó su proyecto político. Eso debe incluir la exigencia de erradicar el método de la mentira y la calumnia para justificar errores y trayectorias lamentables.

Notas:

1-Avanzada Socialista 106, 4 de junio de 1974.

2-Rodolfo Ortega Peña, abogado y diputado de la JP que fue poco después asesinado por la Triple A.

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3- AS 151, 21 de junio de 1975.

4- “Por primera vez (el peronismo) aplica un plan económico patronal…enfrentando abiertamente a al movimiento obrero y popular, pisoteando hasta la sombra del “populismo” y la “justicia social” (…) El movimiento obrero y popular entrará ya en ebullición. A nadie se le puede hurtar la billetera y esperar que no reaccione. No sabemos, nadie puede saberlo cuando explotará en pequeños, medianos o grandes Cordobazos”(…) Para las grandes masas se abre una etapa que con marchas y contramarchas construirán su nuevo partido. Si es socialista y revolucionario marcharemos hacia un gobierno obrero y popular que aplicará un “contra plan Rodrigo” en una Argentina socialista. AS 149, junio de 1975.

5- Carta Abierta, 8 de octubre de 1975.

6- “Yo no le estoy diciendo que previmos el estado de sitio nada más, sino concretamente la posibilidad de golpe. Nosotros compramos una imprenta* no por el estado de sitio sino porque viene el golpe casi seguro, si no era un año, era el otro. Porque el análisis social nuestro era el siguiente: si fracasa la huelga general contra el Ministro de Economía Mondelli, el golpe es inevitable, lo que no acertamos es la semana.(…) Después de que el movimiento obrero triunfó contra los ministros Rodrigo y López Rega, no hay otra forma de luchar contra el golpe de estado que seguir la movilización contra Isabel (…) La discusión de fondo, entonces, era si teníamos una línea ofensiva o defensiva y yo me pronuncio por la ofensiva, porque opino que el movimiento obrero inició su ofensiva contra Isabel y que si triunfa no hay golpe posible y si fracasa sí hay golpe por una vía u otra.  El Tigre de Pobladora. Diálogos inéditos con Nahuel Moreno, páginas 124/125.

*en realidad se vendió una imprenta grande y se compraron tres pequeñas.

7- La Multipartidaria fue un bloque de partidos patronales creado el 14/7/81 por iniciativa de Ricardo Balbín (UCR). La integraron además de los radicales, el PJ, el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID) de Frondizi, el Partido Intransigente (PI) de Alende y la Democracia Cristiana (DC). Su primer documento público se llamó sugestivamente “Antes que sea tarde”.

8- Multipartidaria. Un pararrayos de la dictadura. Estrategia Socialista N°1, páginas 27/30. Diciembre de 1981.

9- Trotsky, fue muy claro para definir la posición de los revolucionarios: “En Brasil reina ahora un régimen semifascista que todo revolucionario no puede ver más que con odio. Supongamos, sin embargo, que mañana Inglaterra entra en un conflicto militar con Brasil… En este caso estaré del lado del Brasil ‘fascista’ contra la ‘democrática’ Gran Bretaña. ¿Por qué? Porque el conflicto entre ellos no será una cuestión de democracia o fascismo… […] Verdaderamente uno tiene que tener la cabeza vacía para reducir los antagonismos mundiales y los conflictos militares a la lucha entre fascismo y democracia. ¡Bajo todas las máscaras uno debe saber cómo distinguir a los explotadores, los esclavistas y saqueadores!”. “Entrevista con Mateo Fossa”. León Trotsky, septiembre de 1938.

10- “La izquierda (democratizante) y “los militares”, una historia breve” , P:O. (20/04/2020)

11- El 14 de junio capitulan los militares en Puerto Argentino. El 15 hay una violenta concentración en Plaza de Mayo contra Galtieri. El 16 es destituido, se disuelve la Junta de Comandantes. El 24 de junio el Gral. Bignone se reúne con la Multipartidaria y le pide apoyo. Recién el 1°de julio asume Bignone como presidente sólo con el apoyo del Ejército y la Multipartidaria.

12- Todos los partidos de izquierda excepto el PC estaban proscriptos después del golpe del ’76. La nueva etapa de legalidad se abre en base a un Estatuto de los partidos políticos que mantiene esas proscripciones lo que obliga a todas las organizaciones a cambiar sus antiguos nombres para actuar legalmente. El PST se transforma entonces en el MAS y Política Obrera en el Partido Obrero.

13- ¿Por qué el Partido Obrero (tendencia) miente sobre el morenismo?, https://litci.org/es/ 10/5/2020

14- Partido Socialista Revolución Nacional (Federación Bonaerense) era el nombre de nuestro partido en ese período.

15- La Verdad- Agosto de 1955. Citado en “¿Quiénes supieron luchar contra la “revolución libertadora” antes del 16 de septiembre de 1955?” ediciones Eleve 1957.

16- “¿Lanusse y Perón un solo corazón?” La Verdad N°260, 20/4/71. En Después del Cordobazo, páginas 157/160, Ediciones Antídoto, 1997.

17- “Perón regresa, finalmente, para frenar personalmente todas las luchas del movimiento obrero que puedan poner en peligro el gobierno patronal del Dr.Cámpora. Utilizará para ello todo el prestigio que aún tiene su figura en la clase trabajadora, para tratar de convencerla de que acepte, pasivamente, ser el convidado de piedra del Gran Acuerdo Patronal gestado alrededor de este gobierno. (…) Estos planes de Perón, de unidad de todos los explotadores, buenas relaciones con el imperialismo, reconstrucción del país en base a la explotación del movimiento obrero y defensa del régimen burgués, están destinados al fracaso.(…)” Para que vino Perón, Avanzada Socialista N°64, Junio 1973.

18.- “La sublevación de Kornilov representa un viraje de los acontecimientos en un extremo inesperado (inesperado por el momento y por la forma) e increíblemente brusco. Como todo viraje brusco exige una revisión y un cambio de táctica. Y como toda, revisión, con esta hay que ser muy prudente para no caer en una falta de principios… Nosotros no debemos apoyar a Kerensky ni siquiera ahora. Es una falta de principios. Preguntarán: ¿es posible que no haya que luchar contra Kornilov?¡Por cierto que sí! Pero no es lo mismo, hay un límite; y ese límite los trasponen algunos bolcheviques cayendo en una ´posición conciliadora´, dejándose arrastrar por la corriente de los acontecimientos. Vamos a combatir y combatimos a Kornilov, como lo hacen las tropas de Kerensky, pero nosotros no apoyamos a Kerensky, sino que desenmascaramos su debilidad, ésa es la diferencia” (Carta de V.I. Lenin al Comité Central del POSDR, 30 de agosto (12 de septiembre) de 1917).

19 – “(…) A la postración política del sectarismo le acompaña, como la sombra al cuerpo, la parálisis del oportunismo que revela la carencia de perspectivas revolucionarias. En la práctica, los sectarios suelen unirse con toda clase de oportunistas, especialmente centristas, para luchar contra el marxismo” Programa de Transición. León Trotsky,1938.