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Las patronales argentinas y las multinacionales tratan de trasladar a los trabajadores el peso de la crisis capitalista. Por la resistencia a las reformas laborales y previsionales las empresas optan por despedir y suspender trabajadores chantajeando para modificar las condiciones laborales rebajando salarios, y al mismo tiempo el imperialismo económico se preocupa ante la posibilidad de que nuestra economía capitalista no pueda pagar capital e intereses de la Deuda Externa.

Por PSTU-Argentina

La inflación, la desocupación, la pobreza y miseria creciente necesitan urgente medidas políticas y económicas para que la crisis la paguen las patronales y especuladores que la provocaron.

Los patrones muy nerviosos

La revista FORBES, con sede en Nueva York, especializada en analizar la economía de los países y en hacer ranking de las personalidades y empresarios que ganan más millones de dólares en el mundo, afirmó por estos días que la economía de nuestro país está “al borde del colapso nuevamente. Más allá de que eso sea cierto o no, esta revista demuestra que hay una gran preocupación de los grandes empresarios y bancos por sus ganancias y por la gran deuda que tiene el país, con la posibilidad de que no se pueda pagar. Las miles y miles de despidos, suspensiones y cambios en las condiciones laborales en muchas empresas, no han sido suficiente para calmar la sed de ganancias que estos buitres tienen. Macri en su discurso en el Congreso trató de seducirlos para que inviertan asegurando que “vamos bien” y “estamos mejor que en 2015”. “Creció la economía y bajó la inflación”, resaltó hipócritamente. Traducido quiere decir: “Todavía no pude, pero voy a poder si me votan de nuevo”.

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Un fracaso de Macri

El gobierno ha fracasado en llevar adelante el verdadero objetivo que era no solamente meterle la mano al bolsillo de los jubilados con la reforma previsional, también era, fundamental cambiar todas las relaciones laborales para facilitar la súper explotación obrera y aumentar así sus ganancias bajando salarios, aumentado la “productividad” y quitándole las conquistas acumuladas por años de lucha, etc. Además esto le permitiría a los buitres cobrar sus préstamos, “achicando el Estado” con miles y miles de despidos, reduciendo aún más la inversión en salud y educación, entre otros rubros. Para esto debía derrotar la resistencia de los trabajadores y el pueblo y esto todavía, no lo ha logrado. A pesar de la utilísima colaboración de todos las dirigencias de la CGT, y las CTA y de una oposición que hace discursos y nada más y que la mayoría de los sindicatos hacen la vista gorda, aíslan las luchas, las ningunean o acatan “conciliaciones obligatorias” que solo sirven para desmovilizar y desmoralizar la lucha.

¿Es verdad que están en crisis?

Pero esa resistencia obrera y popular si bien ha logrado frenar momentáneamente la Ley de Reforma Laboral y los cambios más profundos en el Congreso, y han dejado muy golpeado a Macri y con una fuerte crisis, no ha podido frenar los ataques que muchos empresarios llevan adelante favorecidos por el gobierno, a través de los “Ministerios de Trabajo” que avalan los “Procesos Preventivos de Crisis” para despedir masivamentelos despidos de activistas y delegados de base y así hacer pasar cambios en los convenios y condiciones de trabajo. Por eso, no sorprende ver a las multinacionales como la Coca-Cola, Renault, Peugeot, Fiat, General Motors anunciar que están en crisis y por eso despiden y suspenden. O “bajan la persiana” como la aceitera  COFCO o Metalpar dedicada a carrocerías, entre tantas otras. Son las que bajo todos los gobiernos “se la llevaron en pala”. El cuento que “se cayó el consumo” para estas multinacionales que en muchos casos ganan más en un año que toda la producción junta de nuestro país, no cabe.

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La que colapsó es la economía de los trabajadores y el pueblo

Para garantizarle a los empresarios fabulosas ganancias, el gobierno de Macri está golpeando la economía del pueblo trabajador, los jubilados y amplios sectores populares con los tarifazos en los servicios como el gas, la electricidad, agua, los combustibles, los peajes, los impuestos que han desatado una inflación que ha llevado a que el salario haya perdido casi el 18% de su poder de compra; así Macri garantiza bajar los salarios los ingresos populares en relación con la inflación.

Los dirigentes sindicales sean los “combativos” del Frente Sindical para un proyecto nacional o los llamados “oficialistas” de Daer y compañía, están siendo cómplices con este ataque. Los Moyano y los Palazzo discursean contra el ajuste y que no van a permitir “ninguna reforma laboral” pero esta avanza a pasos agigantados en las empresas, mientras que los dirigentes de la CGT avisan que están preparando una movilización junto con los patrones. Y que no van a hacer ningún paro.