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Los empresarios avanzan a costa de nuestra pobreza

Los despidos provocados por el Grupo Techint, del empresario más rico de la Argentina, Paolo Rocca, dejó sobre la agenda un problema fundamental para los trabajadores: los despidos, las rebajas salariales, la pérdida de condiciones de seguridad y flexibilización de los convenios laborales son las “salidas” que utilizan los empresarios. Siempre para ellos el costo lo debemos pagar los obreros o, en su defecto, el Estado que les otorga importantes concesiones fiscales y créditos financieros baratos, que lo termina pagando el pueblo porque ese dinero sale de recortar presupuestos de salud y educación.

Esto no arrancó con la cuarentena obligatoria

Desde el inicio de la pandemia mundial se produjeron despidos y suspensiones porque no exportaban a China a principios de año, allí comenzaron con las excusas para echar personal y reducir sueldos.

La bronca se empieza a notar en las bases obreras

A medida que avanzaban los patrones con su avaricia, con complicidad de dirigentes y delegados gremiales como por ejemplo en petroleros de la Patagonia en donde el sindicato aprobó la rebaja salarial. Los dirigentes de la CGT a nivel nacional ya salieron a hacer declaraciones en el mismo sentido.

Ahora bien, mientras los despidos son moneda corriente para nuestra clase, el Gobierno no estaba haciendo nada concreto para frenarlos.

Los despidos de Techint mostraban el futuro en que nos venimos miles. La expresión de descontento se comenzó a notar en las casas, parecían un castigo por querer cuidarse del coronavirus, querer estar en nuestros hogares para no contagiarnos.

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Rápidamente la noche del 31 de marzo, salió el DNU que prohíbe los despidos desde ese día por el lapso de 60 días.

Nada dice de los despidos anteriores que fueron hechos bajo la excusa de la pandemia mundial.

Las empresas como Techint, Mirgo, o las cámaras empresariales petroleras extorsionan para que durante estos dos meses se discuta la forma de no despedir, sabemos que nada que pueda beneficiar al obrero puede venir de una mesa de martes que incluya a las empresas, el Gobierno y la dirigencia sindical traidora.

Mientras no se abran los libros contables y el secreto comercial y financiero para que lo vean los trabajadores nunca se sabrá la verdad de que hicieron los empresarios con las ganancias de la última década y a donde destinaron esos fondos.

Hay otro camino

Lo que necesitamos los trabajadores es que el Congreso vote una Ley que impida los despidos por 180 días, que reincorpore a todos los despedidos por motivos relacionados a la pandemia desde enero del 2020, que se prohíban también las suspensiones (para las cuales del DNU de Alberto deja las puertas completamente abiertas) y la rebaja salarial acordada entre empresarios y gremios.

A su vez la urgente reincorporación de todos los trabajadores de la salud despedidos estos últimos años como en el Hospital Posadas, el pase a planta permanente de todos los contratados y precarizados de los establecimientos de salud del país.

Para ello debemos impulsar la organización en cada lugar con asambleas, que se conforme la auto organización, para que se imponga la voluntad de los trabajadores y poner en su lugar a los dirigentes sindicales si van a estar con los obreros, en defensa del salario, las condiciones laborales y la cuarentena en condiciones dignas para todos los trabajadores y trabajadoras no esenciales o van a seguir defendiendo a los patrones.

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Un ejemplo a seguir

Lo desarrollado por los obreros y obreras de Felfort, por los de PepsiCo Mar del Plata, los de Bimbo San Fernando, de los mineros de Santa Cruz, de frigoríficos y de supermercados y comercios, los trabajadores y trabajadoras de salud que denuncian la falta de insumos y presupuesto,  nos dicen que a pesar del vergonzoso Pacto Social al que nos tiene atados la dirigencia sindical traidora, hay disposición de los trabajadores y trabajadoras a pelear por lo nuestro, extendamos este ejemplo a todos lados porque solo en unidad y organización podremos derrotar a los patrones y arrancar las medidas de fondo que necesitamos.