Compartir

La Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva en el marco de la Emergencia Pública (Ley 27.541), que el Congreso le votara a los Fernández, declara específicamente entre otras, una “emergencia previsional”, argumentando que se debe ser solidario con el sector de jubilados y pensionados tan maltratados por el Gobierno anterior de Mauricio Macri.

Por Guillote

Pero detrás del telón de presentación, y como es costumbre en todos los gobiernos burgueses, más ahora ante la crisis económica mundial, esconde el objetivo capitalista de ir achicando los recursos que el Estado debe asignar a la clase pasiva, no obstante que el jubilado y pensionado haya cumplido con todos los requisitos que las leyes patronales le impusieron para “garantizarse” una vejez digna en materia previsional.

Por más que el Gobierno de los Fernández se presente como que viene en una primera etapa a ayudar a los más postergados, aplica en los hechos políticas impulsadas por las grandes estructuras de poder económico-financieras capitalistas que en el fondo manejan las decisiones que toman los gobiernos de turno, y en este caso para garantizar los pagos de capital e intereses de la Deuda Pública. Las primeras negociaciones con el FMI muestran estos condicionamientos, y el ajuste a los jubilados continúa.

Para Alberto Fernández “hay otra conducción en el FMI, hoy están entendiendo mejor lo que pasa”. El Presidente reconoce taxativamente que la intervención del organismo internacional durante el macrismo y en el presente es correcta, contradiciendo a la mentirosa frase de Néstor Kirchner: “chau FMI” en el 2006, cuando se le pagó con fondos de los jubilados y nuestras reservas del BCRA.

En ese marco, logró que el Congreso le apruebe la Ley de Emergencia mencionada, que menciona hipócritamente una cierta solidaridad y le delega a Fernández toda una serie de facultades hasta el 31 de diciembre de 2020 para hacer lo que quiera, por lo que dispuso:

Otorgar un bono de $5.000.- en Diciembre 2019 y Enero 2020 a los jubilados y pensionados que cobran la “jubilación mínima” de $14.068.- y progresivamente hasta los que cobran un tope de $19.067.- Es decir, los beneficios que superen esa cifra no perciben ninguna “ayuda”. Unos 4,5 millones de jubilados y pensionados recibirán estos bonos y otros aproximadamente unos 3,5 millones no recibirán nada. Es decir, en la práctica estos últimos, un 43% financiarán a los otros, un 57%. Para la Ley un jubilado que gana $19.067 + $1.-, aunque la línea de pobreza está en los $35.000.- no merece recibir una ayuda en enero y febrero. Un adelanto del objetivo que es achicar para abajo la brecha entre los que ganan un poco más y los de la mínima, como se refleja en otro países como Francia. El Frente de Todos, donde muchos de sus integrantes denunciaban el ataque del “neoliberalismo” a los sistemas jubilatorios, en los hechos debilita el sistema al no reconocer a aquellos beneficiarios que a lo largo de sus vidas hicieron sus aportes para poder cobrar una jubilación o pensión superior a la mínima.

Lea también  Debate con el PO (Tendencia) | Trotskismo revolucionario, los calumniadores y el oportunismo

Suspender por 180 días los aumentos de movilidad de marzo y junio 2020, que la Ley de Reparación Histórica de Macri establecía, por reconocer inflaciones de 6 meses para atrás. Si bien criticada con justa razón, paradójicamente estos dos futuros aumentos sumaban a mitad de este año un 28% al considerar el cálculo con un 70% de inflación y 30% de aumento salarial. La cifra resultante no compensa lo perdido por el sistema previsional en los últimos años, pero era un ajuste esperado como atenuante más algunas mejoras prometidas por el nuevo gobierno peronista del Frente de Todos.

El aumento lo establecerá Fernández por decreto pero todo indica que será menor inclusive al que disponía el régimen del macrismo. “No soy como Macri, su fórmula es impagable y el salario real de un jubilado cayó”. ¿En qué quedamos Fernández? Si el reajuste de marzo y junio sería impagable por la fórmula que estaba vigente, ¿como hará para que se recupere el salario real de un jubilado?. Entonces el problema no es la fórmula anterior impuesta con represión sino el monto resultante por la inflación paradójicamente que incide en el déficit fiscal cero exigido por el FMI.

Pagar Deuda con fondos de las jubilaciones y pensiones

Esta amplia delegación de funciones del Congreso al Presidente es para garantizar el pago de la Deuda Pública, que implica el compromiso del capitalismo de nuestro país para cumplir con sus obligaciones de pago de Capital e Intereses a los acreedores del Estado, fundamentalmente tenedores de Bonos Externos, Organismos Financieros Internacionales (como el FMI – a la cabeza), fondos buitres especuladores y la banca nacional e internacional.

Antes de asumir el Gobierno, Fernández ordenó a su equipo económico que mientras duren las negociaciones “fast track” (rápidas) con los acreedores había que garantizar el pago de Deuda hasta mayo 2020 que suma unos U$S 7.650 millones. Varias acciones desde que asumió muestran ese objetivo:

El día 12 de diciembre, a dos días de asumir, canceló deuda e intereses por $500 millones aproximadamente, una deuda “reperfilada” por el gobierno de Macri.

El 27 de diciembre dispuso tomar fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad del ANSES (jubilados y pensionados) por $ 76.000 millones (unos U$S 1.220 millones), como lo hacía el gobierno anterior de Macri.

Lea también  Expropiaciones en debate

El 27 de diciembre también tomó fondos de las Reservas del Banco Central por U$S 1.320 millones para cancelar Deuda.
En esta semana de enero pagará U$S 850 millones del préstamo usurero a 100 años gestionado por el gobierno anterior.

Los hechos muestran que el Gobierno patronal del Frente de Todos, a fin de hacer buena letra con los acreedores y el FMI, prefiere garantizar el pago de Deuda jamás investigada, que criticó antes de la elecciones, antes que todos los jubilados y pensionados argentinos mejores sus ingresos y tengan una vida digna. Antes de las elecciones PASO una jubilación mínima era de $ 12.937.-, unos U$S 287.- y esta injusta y miserable retribución se devaluó a U$S 184.-

Ajuste a los jubilados antes que a los capitalistas

En forma paralela a la Ley de Solidaridad, Fernández debe garantizar un déficit cero como pide el FMI pero no optó por hacerse de fondos de los sectores patronales que se han venido enriqueciendo en los últimos años. Por el contrario, los beneficia con medidas para garantizarles su buena “rentabilidad”:

Argumenta que aumentó retenciones a los capitalistas agrícolas-ganaderos incrementando algunas índices pero en la realidad, al generarse sucesivas macro-devaluaciones del peso y llegar el dólar oficial a promedios de $64.- y cerca de $80.- el denominado “paralelo”, la incidencia en las retenciones fue compensada.
Bajó del 12% al 8% las retenciones a la exportación de petróleo con el argumento de dificultades del sector por el precio internacional, y a las exportaciones mineras con el supuesto de atraer inversiones.

Se elimina el impuesto a la renta financiera.

Se gravaría tenencia de activos financieros en el exterior cuando en la realidad lo transferido a paraísos fiscales no es declarado por las empresas y personas millonarias.

Aumenta un poco el impuesto a los bienes personales pero se sabe que es un impuesto de baja recaudación comparado con la economía del país.

Baja aportes patronales a la Seguridad Social.

Pero por otra parte, Alberto Fernández, sus diputados y senadores, y los medios de comunicación no mencionan para nada lo que no hace el Gobierno para obtener fondos de los que más se beneficiaron en los últimos cuatro años:

Los bancos ganaron en la gestión Macri unos U$S 21.000 millones, y no hay ninguna medida que se aplique para obtener fondos de esa rentabilidad para hacerla “solidaria”.
Los especuladores financieros, nacionales y extranjeros, se beneficiaron con colosales ganancias con los bonos Leliqs en dólares que emitía el Gobierno pagando tasas colosales de hasta 83%. El propio Frente de Todos y su séquito peronista de varias vertientes denunciaba esta “timba” y la fuga de capitales por más de U$S 25.000 millones de dólares con el préstamo del FMI. Ninguna medida de los Fernández para que este sector sea “solidario”.

Lea también  Polémica | Una ley contra los derechos del pueblo palestino, y la autocrítica de del FIT-U

Los balances de las grandes empresas muestran colosales ganancias, a costa de la brutal remarcación de precios y devaluaciones, con miserables salarios y aumentos en cuotas, los despidos y suspensiones y el giro de ganancias al exterior.

Si seguimos analizando nos quedamos cortos como se dice. Pero fondos para aumentos reales a los jubilados y trabajadores se pueden obtener y además reactivar algo la economía, pero los Fernández son capitalistas y juegan al compas de las patronales y las burocracias sindicales. Alberto Fernández, sin embargo declaraba en Navidad: “No es una ley de ajuste, la Ley de Emergencia hace que lo que más tienen aporten más” Extraña solidaridad solicitan del Gobierno pidiendo más esfuerzos a los trabajadores y jubilados, y a los capitalistas poco y nada, no sea que se enojen.

Los trabajadores irán comprobando que las promesas del peronista “Frente de Todos” con los Fernández a la cabeza son puro “chamuyo”, como el miserable aumento a los privados y estatales de $4.000.- en dos cuotas. No queda otra que organizarse y prepararse para enfrentar la continuidad del ajuste que el capitalismo nos viene imponiendo.

Fuentes:

Ámbito.com – 26-11-2019 y 14-12-2019
La Nación – 29-11-2019
Infobae Económico – 05/12/18-12-2019
Resumen Latinoamericano – 15-12-2019
Diario Clarín – 31-12-2019 y 02-01-2020
Urgente 24 – 02-01-20120