Compartir

Los medios de comunicación burgueses difunden algunas preocupaciones sobre las medidas económicas a tomar por Alberto Fernández y su futuro gabinete. Hay expectativas de las grandes patronales nacionales y extranjeras por el casi seguro Pacto Social y aceleran una escalada de precios imparable golpeando aún más el poder adquisitivo los bolsillos de los trabajadores  y jubilados.

Por Guillote

Pero algunas declaraciones del futuro presidente peronista y dirigente burgués, luego de haberse entrevistado él mismo y algunos de sus asesores económicos capitalistas con fondos especulativos de inversión, el FMI y con funcionarios de Donald Trump, muestran que el problema principal para Fernández y su futuro Gobierno es y será la Deuda Pública argentina, especialmente la Externa, que condiciona cualquier alternativa de plan económico patronal, al resultar impagable el capital adeudado y los intereses anuales.

Los números de la estafa

Hasta junio 2020 hay vencimientos por U$S 38.000 millones, un 10% del PBI argentino (el valor de todo lo que producimos). U$S 20.000 millones corresponden a Deuda con organismos internacionales (FMI y Banco Mundial, por ejemplo), y con acreedores privados (inversionistas especulativos, buitres y bancos de inversión o intermediarios). El resto de vencimientos inmediatos son por Deudas “intra-estado”,  con el sector público, como por ejemplo el Banco Nación, el ANSES de los jubilados, y otros organismos estatales que serían refinanciables según Fernández sin importar el costo de los afectados, como el sector pasivo.

La gestión Macri deja una Deuda Pública cercana al 90% del PBI. Venimos denunciando que a fines de este año llegaría a los U$S 400.000 millones de dólares, sumando lo prestado por el FMI, unos U$S 50.000 millones y lo adeudado por Leliqs del Banco Central y las provincias. El Gobernador electo de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, tiene igual problema. Una deuda de      U$S 12.000 millones. En enero 2020 vencen U$S 570 millones y no los tiene, con su Banco Provincia en difícil situación financiera.

Una Deuda transformada en estafa compartida con gobiernos anteriores, con acuerdos a espaldas de los trabajadores y el pueblo, a quienes se transfiere su costo con ajustes y más ajustes. Recordemos que el Congreso Nacional con apoyo de la oposición patronal, inclusive la peronista, acordó pagar a fondos buitres el reclamo que hacían en Estados Unidos, por préstamos jamás investigados.

Lea también  Por un plan integral para los y las trans

Las alternativas del nuevo gobierno

Muchos economistas afines al Frente de Todos argumentan que esto es consecuencia de la política neoliberal de Macri y de sus errores. Desde el PSTU decimos tajantemente que esto es capitalismo puro, un plan bien orquestado para garantizar enormes ganancias de los grandes capitales ante la crisis mundial  que se desparrama por todo el planeta, y que comienza a generar masivos rechazos populares por las condiciones de aguda pobreza que derrama.

Simplificando, el trabajo sucio lo hizo Macri endeudando y generando ajustes, y ahora parecería que Alberto es el bueno que viene a compensar el desastre. Las historia capitalista de nuestro país nos tiene acostumbrados a este juego macabro del bueno y el malo económicamente, pero siempre se termina en Pactos Sociales con enormes ganancias para las patronales, con pobreza, desocupación y futuro incierto para los millones de trabajadores.

Alberto Fernández tiene que garantizar a los capitalistas que este sistema económico puede seguir funcionando. En los hechos estamos ante un “default” (imposibilidad de pago), y dice a los acreedores que la voluntad es pagar, siempre y cuando se permita una reactivación.  Pero hasta convencerlos tiene tres opciones: aumentar la presión tributaria ¿más impuestos a quien?), o un mayor ajuste en las finanzas públicas afectando salarios, la salud pública, la educación y la inversión. Hay una tercera modificando las condiciones de pago a los acreedores.

Y Fernández ya deja vislumbrar las ideas que tiene. Con su equipo económico, y mientras duren las “fast track” (acuerdos rápidos) garantizará el pago de los vencimientos hasta abril 2020, unos U$S 7.651 millones. Pero hasta mayo vencen unos U$S 16.151 millones.

Declaraciones de Fernández:

“¿Si tenés un problema porque estás muy endeudado, creés que la solución es seguir endeudándose? No es la solución” … “Nadie me pide un ajuste porque saben que no hay por dónde ajustar. Se ajustó tanto que se dejaron de dar vacunas”.

Lea también  Presupuesto del Estado 2020: un presupuesto más del Banco Central Europeo

“Tenemos que volver a fabricar, dar créditos para que se reactive la producción, darle dinero a los jubilados para que consuman. Tenemos que hacerlo, acá se llama peronismo”.

“Buscaría negociar plazos de pago más flexibles tanto con acreedores privados como con el Fondo Monetario Internacional (FMI), sin quitas sobre el capital ni lo intereses”.

“Estamos avanzando mucho más rápido de lo que piensan los medios”,

“tratar de alcanzar un resultado que le sirva a la Argentina y también que le sirva a los acreedores”..

Traducido, sin investigar la estafa de la Deuda Pública, está dispuesto a pagar, pero hipócritamente agrega que sin más ajustes y dejando conforme a los acreedores. El problema es que los acreedores, los Fondos Buitres y el FMI no quieren perder. El propio Fernández habla de no hacer quitas y de acordar nuevos plazos. Pero ello implica seguir pagando millonarios intereses. Anualmente ya denunciamos que  deberían pagarse unos U$S 18.000 millones de intereses solamente al contar las Leliqs del Banco Central.

NO PAGAR, LA ÚNICA SALIDA

Fernández garantizará pagar hasta Marzo 2020 por ejemplo ¿con qué fondos lo haría? Seguro responderá  “con algunas reservas del BCRA” aunque estén disminuidas. Y se llena la boca diciendo que lo primero que hará es disponer un aumento para los jubilados. Pero va a tener que decidir ante la brutal crisis en la que estamos los trabajadores y el pueblo entre pagar a los usureros el rendimiento de sus capitales especulativos, la sagrada propiedad privada capitalista, o usar esos fondos para mejorar la salud pública, la educación, la inversión, generar empleo digno sin las migajas de los planes sociales.

Los acreedores buitres como los fondos Aurelios, Palladian Partners, HBK Master Fund, Hirsh Grupo, Morgan Group, y el propio FMI, etc. ¿se lo permitirán? Hace unas semanas varios de estos fondos presentaron demandas en Estados Unidos para cobrar los cupones PBI (1) que compensaron las quitas que el kirchnerismo firmó con Lavagna-Nielsen en el 2005, una quita que no era tal ya que se firmó “en letra chica” pagarla de alguna forma.

Lea también  Argentina | La solidaridad de los Fernández es con los capitalistas, no con los jubilados

¿Alguno piensa que estos especuladores capitalistas se verán sensibilizados por la miseria de nuestros jubilados o desocupados y bajos salarios? Decimos que no, la única forma es movilizarse y repudiar estos futuros acuerdos del gobierno peronista entrante y evitar que se sigan fugando al exterior millones de dólares que nos vienen robando desde hace años estos gobiernos patronales. La única salida es el NO Pago de la estafa de esta Deuda Pública, investigar en que se aplicó y quienes fueron sus cómplices.

Cupones PBI: son compensaciones acordadas con los acreedores al refinanciarse la Deuda Externa en 2005 y 2019 durante el gobierno kirchnerista, por la quita de capital adeudado, y se pagan si el PBI anual de Argentina supera el 3,5%.

Fuentes:

Urgente 24 – 13 y 26-11-2019 

Ämbito Financiero – 26-11-2019

Microsoft News – 25-11-2019

Infobae – 17-11-2019

Página /12 – 11-11-2019

Ministerio de Hacienda- Web