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Las imágenes de un verano terrible dibujan el rostro inhumano del capital

Por: Mauro Buccheri

Las imágenes que este verano nos deja impresas en la memoria representan mejor que cualquier palabra la extensión de la barbarie capitalista en cada coordenada geográfica. En primer lugar, las imágenes procedentes de Siria, de sus ciudades bombardeadas y devastadas por el régimen sanguinario de Assad, por los rusos, por las fuerzas imperialista occidentales, por los grupos fanáticos islamistas. Nos quedan indelebles en la memoria los rostros de las personas de Aleppo, Homs, Manbij, Daraya, ciudad golpeada por los barriles-bomba, las armas químicas, las bombas incendiarias; ciudad pesadamente golpeada al ras del suelo, objeto de ataques feroces que no ha dispensado civiles, niños, escuelas ni hospitales. Un tiro al blanco continuo, martilleante, un ruido infernal acompañado por el silencio cómplice y criminal de gran parte de la izquierda internacional, que se despierta de vez en cuando del sueño, cuando las bombas que caen sobre el suelo sirio son americanas. En ese caso, he aquí una vergonzosa “solidaridad” hipócrita, intermitente, funcional a sustentar no tanto a las masas populares sirias oprimidas cuanto a los supuestos “antiimperialistas” Putin y Assad. A ese abismo de indignidad llega gran parte de la izquierda, que en lugar de trabajar por la construcción de un polo de clase independiente de la burguesía, toma partido a favor de uno de los campos burgueses, en lucha entre sí por la dominación de las masas oprimidas.

En cuanto al zar Putin, tomado como punto de referencia por la izquierda del sistema, más incluso que por las fuerzas de derecha, es de hace pocos días la noticia de su encuentro con el sultán Erdogan en función “antioccidental”. A este punto, ¿se convertirá también Erdogan en un mito de la izquierda “antiimperialista?” [1]

En este marco, las imágenes veraniegas que provienen del mundo representan el rostro criminal del capitalismo y, al mismo tiempo, el testimonio de la quiebra de la izquierda reformista, de la izquierda infatuada del castro-chavismo. Después de las noticias de los meses pasados relativas a Raúl Castro, que recibe a Obama en una Cuba ya totalmente devuelta al capitalismo, hace unos días han dado la vuelta al mundo los videos que muestran a decenas de millares de venezolanos huyendo en masa del hambre y de la miseria, y pasando la frontera hacia Colombia (reabierta por Maduro el pasado 10 julio), para abastecerse de alimentos esenciales.[2] La quiebra del nacionalismo burgués chavista, después de gobernar por 17 años el país fingiendo oponerse al capital, ya resulta evidente a los ojos de quien mira la realidad sin esconderse en el propio imaginario.

La guerra sí, pero en casa de ellos

El verano de las guerras imperialistas, de las contiendas interburguesas por el poder a golpe de golpes, de la ulterior y profunda desmitificación de sedicentes “antiimperialistas”, también ha sido el verano de los atentados terroristas. El terrible atentado de Niza en particular, que ha dado continuidad a los que el año pasado golpearon París, ha sacudido intensamente a Francia, y con eso el imaginario colectivo de los europeos, y ha sido instrumentalizado por el gobierno Hollande para acentuar la militarización de un país que, también durante el período de los campeonatos europeos de fútbol, potente distractor colectivo, ha conocido una intensa movilización obrera y estudiantil, contra la “ley laboral” y las otras medidas gubernamentales antipopulares.

El buen y “pacifista” pequeñoburgués europeo no está acostumbrado a convivir con el terror en su casa. Pero sí ya está acostumbrado al terror que se consume en otro lugar, a la “democracia” exportada por sus gobiernos a fuerza de bombas. Le resbala como si nada fuese, con un clic sobre mando a distancia, el horror procedente de las otras partes del mundo, las imágenes de las barcazas cargadas de personas volcadas en el mar, las imágenes de las personas enterradas bajo los derrumbes de casas bombardeadas en nombre de la “paz”. Bombardeos con armas que a menudo provienen de los países occidentales, por ejemplo de Italia, que, como relata la propia prensa de la “burguesía buena”, ha triplicado en solo un año la venta de los armamentos “made en Italy”, con un alza considerable de las exportaciones hacia países en guerra, del Kurdistán a Yemen, de Siria a Egipto y a Turquía.[3]

El pequeñoburgués se deja hechizar por las sirenas populistas y reaccionarias, asimila – más o menos conscientemente – la falsa ecuación vehiculada por la prensa del sistema, según la cual árabe es igual a musulmán y es igual a terrorista. Mientras, las imágenes que provienen del mundo nos muestran en primer lugar la persistencia de cruentos atentados en países árabes como Irak o Pakistán, donde entre julio y agosto se han registrado ataques suicidas que han dejado por tierra a centenares de muertos. Las masas populares árabes y musulmanas son las primeras víctimas de la barbarie facistoide del fundamentalismo islámico.

Y, además de las bombas y los usureros fundamentalistas locales, padecen también la intolerancia, la hostilidad, el odio del europeo medio que querría reenviar “a su” casa a las personas en fuga de la miseria y de la guerra, la misma “casa” que los europeos han saqueado por siglos, y que siguen depredando.

De este saqueo nos dan testimonio, en estas semanas, las propias investigaciones periodísticas de los periódicos burgueses respecto al conocido escándalo del “Panamá Papers”, del que nos hemos ocupado difusamente en el editorial del pasado número de Proggetto Comunista, investigaciones que enseñan – datos en mano – cómo las multinacionales saquean África reduciendo al hambre a las poblaciones locales.[4]

Migrante no, migrante sí: las dos caras de la hipocresía burguesa

El viento racista se extiende en Europa, y también en Italia hemos tenido ulterior confirmación de ello en este caliente verano. Inquietante como significativo es el hecho de que una parte de la prensa y de la “opinión pública” italiana hayan tomado la defensa del fascista asesino que el pasado 5 julio, en Fermo, cubrió de insultos a una mujer originaria del Senegal y mató al marido, culpable de haber intentado defender a la mujer.

Son los mismos insultos vomitados por los policías contra un grupo de chicos africanos en Ventimiglia, retomados por un vídeo que ha dado la vuelta del social network, una horrible cuanto eficaz demostración de lo que realmente son los aparatos represivos del Estado burgués.

La caza a los migrantes siempre es abierta, y procede con creciente violencia, pero los inmigrados continúan siendo muy buenos cuando se trata de trabajar en los campos en condiciones bestiales. Situaciones a la orden del día, de las que comúnmente se recuerdan solamente cuando se destapa algún caso individual, como el ocurrido a principios de agosto en el territorio de Cosenza, donde hubo 49 detenciones de capos y sujetos organizados de la ‘Ndrangheta [organización criminal calabresa], responsables de reducir a la esclavitud a personas que trabajaron en negro, con sueldos de hambre, y vivieron en condiciones higiénicas degradantes, en establos y pocilgas destinadas a dormitorios.

Trabajar hasta el agotamiento bajo el sol ardiente, de sol a sol, por pocos euros. Esta es la suerte reservada a muchas personas por los empleadores que, en función del propio provecho, tienen interés en conferirles la etiqueta de “clandestino” [inmigrante ilegal]. Y mientras algunos hombres y algunas mujeres se desloman, y algunas veces mueren bajo el sol, el “ciudadano medio” intenta buscar un poco de alivio en las playas cada vez más invadidas de playas privadas (rigurosamente protegidas del negro “invasor” y “potencial atentador”), tal vez en manos de personajes y grupos que la misma burguesía – absolviéndose a sí misma – define “malavitosi” [de mala vida, bandido, gángster, criminal]. Con un mar, también sacrificado sobre el altar del dios del dinero, siempre muy difícilmente accesible también por la contaminación creciente.[5]

El verano italiano: historias de ordinaria locura capitalista

Los mismos órganos de información del sistema tienen dificultad para ocultar el cuadro económico y político desastroso en el que está inmeros el Bonito País. El Banco de Italia revela el aumento de la deuda pública (2.248,8 mil millones en junio, 7 más con respecto al mes anterior) mientras el crecimiento cero del PIB en el período abril-junio, respecto del trimestre anterior, reduce a la mitad las estimaciones sobre el año en curso. Los datos Istat registran el aumento de la pobreza absoluta en Italia, que en 2015 ha involucrado a 4,5 millones de personas, llegando al punto máximo desde 2005.[6]

Más allá de las tentativas de parte del gobierno de mistificar la realidad de los hechos, la crisis del sistema todavía hace sentir pesadamente sus efectos: al menos para las masas populares, mientras que los banqueros no conocen crisis y registran hasta un incremento de las entradas personales, tal como es reconocido por la misma prensa de régimen.[7]

El gobierno Renzi se demuestra en fin un buen comité de asuntos para la burguesía y concentra ahora una parte importante de sus esfuerzos en el referendo de octubre, sobre el que está invirtiendo mucho, como confirma el enérgico campo del referendo que promueve el apoyo al Sí.

La guerra de clase promovida por la burguesía contra las masas proletarias es violenta. Se ve en los ataques a la salud, en el hundimiento de la escuela pública[8], en los cortes al trabajo y a los derechos, en la destrucción de cada unión de solidaridad entre las personas (se puede pensar en las familias desmembradas a causa de la deportación de millares y millares de enseñantes lejos de sus provincias de procedencia).

En el cuadro de guerra social en curso también está la terrible matanza ferroviaria ocurrida el pasado julio en Andria, de la que llevamos en el corazón imágenes desgarradoras: un escalofriante testimonio de aquella que es la condición desastrosa – y en constante empeoramiento – de los transportes públicos en Italia, con cortes de personal empleado, reducción de los derechos sindicales de los trabajadores, privatización de los servicios, trenes suprimidos uno tras otro. Mientras en buena parte del país, calles, hospitales y escuelas se caen literalmente a pedazos.

La única vía de escape de la barbarie

Todo lo que ha sido descrito en este artículo no puede ser ciertamente tomado como “trágica fatalidad” ni como destino ineluctable. Solamente un análisis de clase logra encontrar el hilo conductor que conecta fenómenos aparentemente lejanos: el choque de trenes en Puglia, el migrante matado por la mano fascista en Fermo, la violencia contra las mujeres (que en este verano ha provocado nuevos horribles casos de femicidios), la matanza de afro-americanos operada por la policía en los Estados Unidos, el hundimiento de la escuela y la salud públicas en cualquier coordenada geográfica, la infinidad de personas que se ahogan en los mares, las guerras (en el sentido militar del término) en medio mundo, de Palestina a Siria.

Solamente un análisis de clase, un análisis basado en el materialismo dialéctico marxista, puede dar una propuesta política real, socialista, a los males de un mundo que se hunde siempre más en la barbarie.

Una propuesta política que se concreta en un programa y en una organización internacional, que justo este verano ha realizado su XII Congreso, en San Pablo, Brasil, con la presencia de delegados procedentes de una treintena de países, donde la LIT-Cuarta Internacional tiene sus secciones y sus núcleos.

Para desarrollar este proyecto se necesita de los mejores recursos militantes; por lo tanto, llamamos a todos los compañeros que no se resignan a la barbarie: ¡uníos a nosotros, trabajemos juntos en la construcción del proyecto político necesario a las masas oprimidas para derribar el sistema capitalista!

NOTAS:

1) Después de haber neutralizado la reciente tentativa de golpe, Erdogan ha acentuado la vía reaccionaria sobre la población turca, aprovechando la situación para profundizar el ataque contra cualquier oposición política. Consultar sobre el tema en nuestro sitioweb: http://litci.org/es/mundo/europa/turquia/rechazamos-el-intento-de-golpe-militar-reaccionario-luchemos-contra-la-represion-del-gobierno-contra-los-trabajadores/

http://www.alternativacomunista.it/content/view/2333/1/

2) https://www.facebook.com/litci.cuartainternacional/videos/1194248337273132/

http://litci.org/es/lit-ci-y-partidos/partidos/ust-venezuela/necesitamos-una-lucha-nacional-para-poder-comer-fuera-maduro/

http://www.alternativacomunista.it/content/view/2338/1/

3) http://www.ilfattoquotidiano.it/2016/05/04/armi-triplica-vendita-del-made-in-italy-e-tra-gli-intermediari-spunta-banca-etruria/2692759/

4) http://espresso.repubblica.it/internazionale/2016/07/24/news/panama-papers-l-africa-saccheggiata-dalle-offshore-dei-potenti-1.278404?ref=HREC1-3

5) http://www.ilfattoquotidiano.it/premium/articoli/tra-ombrelloni-sdraio-e-boss-italia-in-spiaggia-con-le-mafie/

6) http://www.repubblica.it/economia/2016/07/14/news/istat-144037880/?rssimage

7) http://www.repubblica.it/economia/2016/07/13/news/per_i_banchieri_non_e_mai_crisi_stipendi_su_del_9_7_nel_2015_e_liquidazioni_a_prova_di_crac-143955440/?ref=fbpr

8) http://www.alternativacomunista.it/content/view/2336/1/

Traducción: Natalia Estrada.

Artículo editorial de Proggeto Comunista n.° 58, setiembre de 2016.-