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Centeno quiso mostrar servicio. El Presupuesto de Estado del Gobierno PS para 2020 es un Presupuesto del Estado (PE) de un buen alumno del gran capital europeo y de su organismo coordinador: el Eurogrupo.

Por: Em Luta, Portugal

Centeno no desilusionó a sus socios, por el contrario, fue hasta más lejos de lo que probablemente estos esperaban al proponerse alcanzar un saldo positivo de 0,2% en el PE para el próximo año. Si Vítor Gaspar fue más lejos que la Troika, Centeno va más lejos que la doctrina del Eurogrupo. Y como el mismo declaró, en respuesta a la pregunta de dónde vendría el dinero para este excelente presupuesto, “son los contribuyentes que van a pagar”.

El propio Centeno ya había reconocido en abril que no había habido “(…) un dramático giro de la austeridad”. Y si eso no era así en 2019, más austeridad existirá en 2020. ¿Por qué? Porque en el próximo año existen 19.000 millones de deuda para amortizar y 7.000 millones de euros solo en intereses de la deuda. El año aún no acaba, pero ya sabemos que van a precisarse por los menos 800 millones más para el Novo Banco. No es preciso ser un economista especialmente perspicaz para percibir que, en este escenario, un superávit –incluso de 0,2%– solo será posible con mucha austeridad, sea esta impuesta por vía de los salarios o de la carga fiscal.

Pero no es todo. Este presupuesto es hecho sobre la base de un crecimiento de 1,9% para la economía portuguesa en el próximo año (2020). Ora, esta optimista previsión (como el propio Centeno reconoce) va en sentido contrario a lo que ocurre en las principales economías de la zona Euro, como la francesa, la alemana y la italiana, cuyas tasas de crecimiento andan muy próximas de cero. Es verdad que la economía portuguesa ha crecido por encima de la media de la zona Euro a lo largo de este año (2019), pero nuestro perspicaz economista sabe que esto no es una posibilidad que se pueda mantener durante mucho tiempo. Por eso, al verificarse el escenario, en este momento el más probable, de estancamiento económico en las principales economías de la zona Euro, difícilmente Centeno verá confirmarse el valor que sirvió de base al actual PE, lo que nos conducirá a aún más austeridad.

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Pero no son solo los números los que indican que este es un presupuesto destinado a imponer más austeridad a los trabajadores portugueses. ¿Cómo no reparar en el simbolismo de que el valor de 800 millones de euros que el gobierno decidió conceder al Servicio Nacional de Salud es el mismo que va a entregar al Novo Banco? ¿Cómo no reparar en los parcos 135 millones de euros que el presupuesto atribuye en el “ámbito de políticas de promoción de habitación”, siendo que 50 de estos 135 millones vendrán de un préstamos vía el Banco Europeo de Inversión? ¿Cómo no reparar que, para estas políticas de habitación, el gobierno prevea aún contar con la ayuda del Fondo de Estabilización Financiera de la Seguridad Social por un monto aún no especificado? Es lo mismo que decir que el gobierno se prepara para usar el dinero de los trabajadores vía contribuciones sociales para programas de “promoción de la habitación”.

Este presupuesto representa más austeridad para los trabajadores portugueses. Y será así porque seremos nosotros, trabajadores, los que paguemos la deuda con que el capital europeo lucra.

Resta saber si el Bloco de Esquerda (BE) y el Partido Comunista (PCP), aunque fuera de una “Geringonça oficial”, continuarán siendo conniventes con este tipo de política y viabilizarán más un presupuesto modelo para el Banco Europeo. La alternativa para los trabajadores no es alimentar esperanzas en cambios que no vendrán del Parlamento, sino sí organizar la lucha independiente de los trabajadores en defensa de sus derechos y de los servicios públicos.

Artículo publicado en https://emluta.net

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Traducción: Natalia Estrada.