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Pasó el último presupuesto de la Geringonza[1], aprobado por BE y PCP. Nada nuevo para los trabajadores: no contempla un aumento del salario mínimo que lo transforme en salario digno; no acaba con la precariedad, ni de los estibadores ni de los miles de trabajadores a trabajo temporal, falsos recibos verdes o «prestación de servicios»; no restablece el tiempo de carrera, ni para los profesores ni para los demás funcionarios públicos, que siguen bloqueados por el SIADAP (sistema de evaluación) y recortes presupuestarios; no revierte la desinversión en funcionarios y servicios centrales como salud, educación o apoyo social (guarderías, apoyo a ancianos y personas con discapacidad); no invierte las leyes laborales de la troika (cortes en las horas extra y trabajo a las fiestas, facilidad en los despidos, ataques a los contratos colectivos). 

Por Em Luta

Resumiendo: mientras las grandes empresas crecen y enriquecen, mientras pagamos la deuda y llenamos los bolsillos de los señores del Nuevo Banco y otros que tales, se dan una pequeña migaja (de las cuales BE y PCP hacen outdoors) y la izquierda vota más un Presupuesto de la Geringonça que no cambia la vida real de los trabajadores.

La lucha de los estibadores muestra el camino opuesto, el camino que queremos para 2019. Una lucha aguerrida y consecuente dispuesta a enfrentar todo y todos para conseguir dignidad para quien trabaja. Una lucha que mostró que el Gobierno no pasa de un comité de gestión de los intereses de los banqueros y de las grandes multinacionales, como la Autoeuropa. Un Gobierno fuerte contra los trabajadores, pero débil frente a las tasas del déficit y de la UE. Los estibadores no están solos. En Portugal y en el mundo, la clase obrera viene a pelear y estibadores están rodeados por solidairedade de los que tienen los mismos problemas y ver en su lucha un ejemplo. Ampliar la solidaridad y recoger fondos para permitir continuar esta lucha es, por lo tanto, central.

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Pero hay que ir más lejos. La lucha de los estibadores muestra también que hay que construir alternativas.

No es posible estar con los estibadores y con el Gobierno «fuera huelgas». BE y PCP han mostrado que están comprometidos con el Gobierno y con el régimen, presos a la lógica del mal menor, y por ello no pueden conducir de forma consecuente la lucha contra la austeridad, la explotación y la precariedad, ni contra la UE y las sus imposiciones.

La lucha de los estibadores muestra el camino, no sólo por su fuerza, sino por la necesidad que ella plantea de construir una alternativa sindical, para llevar las luchas a buen puerto. Este es el camino que están haciendo también los trabajadores de Autoeuropa, al formar y comenzar a construir un nuevo sindicato democrático y combativo.

Pero la lucha contra la austeridad permanente del capitalismo en crisis exige más: exige una alternativa a la derecha ya Geringonça; una alternativa más allá de las luchas sindicales, una alternativa revolucionaria, que luche por una sociedad que acabe con toda con la explotación y opresión. Y esta alternativa sólo puede venir desde el camino de la lucha y el coraje que el seguimiento de la actualidad en los trabajadores de los muelles en Portugal, como en las calles de Francia contra el descenso del nivel de vida o en las calles de Buenos Aires contra la reunión de los maestros del capitalismo mundial – G20. El En Lucha allí el servicio para construir esta alternativa.

Traducción: Laura Sánchez

[1] Nombre dado al actual gobierno portugués