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En el tema de los incendios, del aeropuerto del Montijo, de los dragados del río Sado, de la explotación de litio y gas, lo que vemos es que el gobierno de la Geringonça solo hace discursos sobre el medio ambiente, pero la práctica es muy distinta. Aceptan de todo para garantizar las ganancias de las grandes empresas, que son las mismas que contratan trabajadores precarios, beneficiándose también con las medidas de austeridad que este gobierno no revirtió. El proyecto es el mismo: vender todas las riquezas de nuestro país, a los trabajadores y la naturaleza, visando el lucro inmediato. Esta lógica se ha mostrado inviable y estamos sufriendo las consecuencias ambientales y sociales fruto de la ganancia capitalista.

Por: Joana Salay

Este fue siempre el proyecto que el PS defendió e implementó en Portugal, por lo tanto aquí no hay novedades. Pero aquellos que viabilizaron este gobierno, aprobando cuatro Presupuestos de Estado, tienen también responsabilidad. BE y PCP/Verdes hacen un discurso de defensa de los intereses de los trabajadores y del medio ambiente, pero están al servicio de un gobierno que hizo lo opuesto. Y, ahora, en estas elecciones, insisten en la misma solución gubernamental.

Solo con medidas anticapitalistas podemos salvar el planeta

Analizando a fondo la mayoría de los programas de los partidos para la cuestión ambiental, vemos que lejos de presentar propuestas estructurantes, se quedan en medidas de incentivos y penalizaciones fiscales. El propio PAN, que cabalga en el espacio electoral de “onda verde”, tiene un programa de adaptación a los efectos de las alteraciones climáticas: “Frente a estos escenarios, es crucial no solo implementar medidas de adaptación sino también garantizar la resiliencia de las poblaciones humanas, de los animales y de los ecosistemas”.

También el BE y el PCP/Verdes, a pesar de proponer algunas medidas concretas, vacilan en proponer medidas efectivas, que permitan avanzar hacia el cambio de nuestra forma de producción. Se niegan a apuntar el único camino posible –que es destruir el capitalismo–, porque hacen un programa con una lógica de gobernabilidad viable dentro del sistema burgués. Insisten en el mismo error: garantizar la estabilidad y viabilidad de un gobierno en el Estado burgués que, inevitablemente, gobernará para los ricos, banqueros y multinacionales y que, por lo tanto, no podrá encarar a fondo los problemas sociales y ambientales.

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Los gobiernos y las grandes empresas intentan inclusivamente aprovechar económicamente la “onda verde” cuando crean nuevos mercados y nuevas necesidades de consumo. Ejemplo de eso es la gran propaganda alrededor de los automóviles eléctricos, lo que no resuelve el problema ambiental por el hecho de que la producción de su batería es extremadamente contaminante, pero incentiva el consumo y el cambio de automóviles. Las empresas ven solo la ganancia, haciendo que sea imposible un “capitalismo verde”, pues este es insostenible desde el punto de vista ambiental.

La única manera de enfrentar el desafío de los cambios climáticos de forma realista y eficaz es tomar medidas anticapitalistas, revolucionarias y socialistas que planifiquen la economía, colocando la sostenibilidad ambiental y la justicia social en el centro, en lugar de los beneficios privados. Por eso, nosotros de Em Luta defendemos:

  • Cambiar la política forestal. Combatir el monocultivo de eucalipto. Contratación de trabajadores para prevención y contención de incendios.
  • Parar todos los proyectos que destruyen el medio ambiente.
  • Inversión en una amplia red pública de transportes, que responda verdaderamente a las necesidades de la población y que sea gratuita y sostenible.
  • Creación de empleos para el clima (en los sectores claves que tienen impacto directo en las emisiones de GEE [gases de efecto estufa (invernadero), en portugués], como energía, transportes, construcción, gestión de selvas y agricultura).
  • Nacionalización de las grandes empresas de producción y distribución de energía (EDP, GALP, REN). Priorizar energías renovables y medidas de ahorro energético.
  • Reconversión ecológica de la industria y limitación rigurosa de las emisiones de gases con efecto invernadero, sin perjuicios para los trabajadores.
  • Nacionalización de las industrias estratégicas. La durabilidad de los productos, reutilización y reciclaje deben ser criterios obligatorios, eliminando producciones superfluas o destructivas, cuyo único objetivo es alimentar su rápida sustitución.
  • Todas esas medidas no deben significar la pérdida de un único puesto de trabajo. Todos los trabajadores cuyos puestos de trabajo fueren afectados deben ver garantizados sus salarios y derechos y ser recolocados para los nuevos puestos de trabajo.
  • Suspensión del pago de la deuda y nacionalización del sistema bancario para obtener recursos financieros para estas medidas.
  • Control democrático de los diferentes sectores económicos por los trabajadores.
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Trabajadores y estudiantes juntos en la movilización por el clima

Las propuestas que hacemos solo son posibles de conquistar a través de la lucha de trabajadores y estudiantes. Los más afectados por las alteraciones climáticas son los trabajadores, estudiantes y la población pobre; solo con nuestra movilización conseguiremos impedir la destrucción del planeta.

Por fortuna, las movilizaciones contra los cambios climáticos y por el medio ambiente están creciendo. Estamos ahora en la semana de movilización por el clima (20 a 27 de setiembre). El viernes 20 de setiembre, millones de personas salieron a las calles en todo el mundo y, el 27/9 las movilizaciones continúan. Nosotros, de Em Luta, nos sumamos a estas movilizaciones.

Muchos activistas enfatizan la necesidad de educar a la población para adoptar hábitos sostenibles. Estos hábitos, siendo necesarios, no son suficientes y no atacan el fondo del problema. Esto queda claro cuando vemos que apenas cien grandes empresas son responsables por 70% de las emisiones globales. Por eso, el centro de nuestra lucha debe ser contra los gobiernos y las multinacionales, que trabajan juntos en la destrucción del planeta.

Para una lucha efectiva, precisamos de la clase trabajadora, en unidad con la juventud, para asumir y liderar la lucha en defensa del medio ambiente. Al final, los patrones solo dan órdenes, pero son los trabajadores los que hacen funcionar realmente la economía, son nuestras manos las que tienen la capacidad de transformarla. Solamente si nosotros, trabajadores, tomamos el poder en nuestras manos, evitaremos desastres ambientales y sociales y reconstruiremos el mundo de manera humana, ecológica y racional.

Artículo publicado en https://emluta.net, 26/9/2019.-
Traducción: Natalia Estrada.