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Quien ve los resultados de las elecciones podría pensar que todo va bien por tierras portuguesas. ¿Pero será así?

Por: Em Luta, Portugal

Los nuevos pases –de que el Bloco de Esquerda (BE) y el Partido Comunista (PCP) se apuraron a disputar autoría– están ahí. ¿Pero fue para favorecer los transportes públicos? El caos, por el que pasan todos los días los que los utilizan, muestra bien que la calidad no mejoró y la cantidad no asegura el mínimo: no hay una verdadera política pública de transportes.

¿Fue para mejorar el medio ambiente? Sabemos que el gobierno estaba preocupado en garantizar a todo costo las búsquedas de petróleo en Algarve y hasta ahora nada hizo para cambiar la política forestal que destruyó el país. No es por motivos ecológicos que fue implementado.

¿Habrá sido, entonces, para esconder la brutalidad de la especulación inmobiliaria? La Geringonça mantiene la ley de las rentas de Assunção Cristas, nada hizo frente a las demoliciones en barrios autoconstruidos o los desalojos para favorecer el turismo, y ahora presenta una programa de “rentas accesibles” (para ricos) que legaliza la especulación inmobiliaria. Mientras tanto, expulsa a los trabajadores de las ciudades y baja los transportes que garantizan que consigan ir a trabajar.

Para el gobierno y sus mandantes, como se vio en el caso de la Autoeuropa, nuestra vida es trabajar, trabajar con bajos salarios y a un ritmo cada vez más destructivo de la salud física y psicológica. Familia, descanso o relax son un privilegio para los más ricos.

El caso Berardo[1] o la gestión privada de la TAP [Transportes Aéreos de Portugal] muestran la duplicidad de criterios. El trabajador tiene que dar todas las garantías para conseguir un crédito; si falla un pago es duramente castigado; los capitalistas y banqueros utilizan el dinero del Estado para beneficios propios y saben que, al final, están protegidos.

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La Geringonça continúa la lógica de los gobiernos PS/PSD/CDS: pagan a privados para hacer grandes lucros, mientras destruyen lo que es público: son las PPPs [Parcerías-Participación Público Privadas] en la salud, las exenciones fiscales a los propietarios de las “rentas accesibles”, o pagar a los privados para garantizar transportes públicos, etc. La verdad es que Costa gobierna para los ricos, con el voto y el apoyo del BE y el PCP.

Contra el régimen establecido, solo las luchas de los trabajadores y de la juventud pueden conseguir victorias. Fue así en el caso de la Cova de Moura, en el cual la movilización consiguió que, por primera vez, hubiese punición a la violencia del Estado en los barrios negros. Es también ese el camino que nos muestran los trabajadores en el Brasil, con la huelga general contra Bolsonaro. Y solo puede ser el camino de los trabajadores en Portugal, después de las valientes huelgas de los enfermeros, los profesores, los estibadores y los conductores de materiales peligrosos. Ese es nuestro camino: el de construir una alternativa de los trabajadores; no el de querer disputar la próxima Geringonça, que nada cambiará para quien trabaja.

[1] El caso Berardo se refiere al multimillonario coleccionador de arte, involucrado en deudas a los bancos que ascienden a casi un millón de euros y que la Caixa Geral de Depósito (CGD), el Banco Comercial Portugués y el Novo Banco desistieron de cobrarle, y la CGD le prestó en 2019, 350 millones de euros para su Fundación Berardo y la empresa Metalgest, ndt.

Editorial Em Luta n.° 16, junio de 2019.

Traducción: Natalia Estrada.