Compartir

Desde el inicio de su mandato, Joacine ha sido blanco de gran escrutinio. Es notorio que mucho más peso crítico recae sobre ella que sobre otros diputados. Eso ocurre, posiblemente, porque su mandato carga el peso de las expectativas de cambio de varios activistas, y también por ser mujer y negra.

Por: Em Luta, Portugal

La polémica aumentó cuando la diputada se abstuvo en una votación que acostumbra ser un divisor de aguas: la condena por la nueva agresión israelí a Gaza y la declaración de la Administración Trump reconociendo los colonatos israelíes. Como era de esperarse, la abstención causó alborozo entre los que apoyan y los que no apoyan a Joacine.

La confusión entre partido y diputada fue tan grande que atrasaron la presentación de la principal propuesta de campaña –la propuesta de alteración de la Ley de Nacionalidad–, no por casualidad, una de las principales reivindicaciones del movimiento negro en los últimos años.

Para nosotros, no interesa debatir las características individuales de la diputada. Continuamos defendiéndola frente a las amenazas e insultos de odio por ser mujer, negra y tartamuda. Y por eso repudiamos vehementemente la publicación racista de la periodista Tânia Laranjo.

No obstante, el mandato de Joacine carga la esperanza de activistas que creen en la posibilidad de mejoras a través de la actuación de la diputada en el Parlamento. Y, por eso, es importante, sí, debatir si el Parlamento y el programa que Joacine y el Livre proponen permiten cambios reales.

Aún en las Elecciones Europeas apuntábamos que el programa electoral que el Livre presentaba no contenía una línea sobre el tema del racismo. Solo en las Legislativas corregían el lapso, demostrando que para el Livre el combate al racismo no era una prioridad.

Lea también  La farsa de la igualdad de género: la mujer colombiana es cada vez más pobre

Sabemos que cualquier partido que se dice de izquierda condena la actuación de Israel. Es el caso del Livre, pese a tener una posición inconsecuente de solución para el problema. Siendo así, ¿qué necesidad tendría Joacine de consultar a la dirección del partido sobre el sentido de voto en esta votación? La condena al Estado de Israel por su política de apartheid y de genocidio contra el pueblo palestino no debería merecer cualquier hesitación.

Es notorio, por lo tanto, que Joacine no tiene el programa de Livre ni el Livre tiene el programa de ella. Pero, ¿qué tipo de partido no tiene coherencia programática con su única diputada? Solo hay una respuesta posible: el Livre es el tipo de partido que tiene como estrategia la elección de parlamentarios, estando este objetivo por arriba de su programa.

No importa escoger el mejor candidato para presentar las propuestas del partido, sino sí el candidato con mejores condiciones para ser electo. Por eso, lo que prima son las capacidades individuales de las figuras públicas y parlamentarios, y no la discusión y las necesidades colectivas. Por el contrario, un partido volcado para la acción y concientización de los trabajadores priorizaría tener como figura pública a aquellos que mejor divulgan su programa, priorizaría la organización de los trabajadores, y no la acción parlamentaria.

Afirmar, como hace el Livre, que la elección de parlamentarios puede llevar a reformas que posibiliten verdaderos cambios en la vida de los trabajadores es apuntar el camino equivocado. Ya está demostrado que del Parlamento no podemos esperar nada; todas las conquistas que tuvimos fueron obtenidas a través de nuestra lucha, en las calles. Conquistamos nuestros derechos democráticos y mejores condiciones de trabajo porque hicimos una revolución. Poco a poco vemos retroceder todos estos derechos, principalmente, y no por casualidad, a través de las votaciones en el Parlamento.

Lea también  Las mujeres no estamos en la agenda de este gobierno

Comprendemos que muchos activistas vean en los mandatos de las diputadas negras una posibilidad de cambio. No obstante, es necesario recordar que la alteración de la Ley de Nacionalidad solo estuvo en discusión por causa de la movilización que decenas de organizaciones realizaron a través de la “Campaña Por Otra Ley de Nacionalidad”. Quedó demostrado que solo con nuestra lucha conseguiremos el derecho a la nacionalidad para quien nace y nació en Portugal.

Por lo tanto, lo que es esencial percibir no es el conflicto entre Joacine y su partido, lo que es esencial percibir es que, para cambiar nuestra vida, no basta elegir diputados/as o presentar un proyecto de ley en el Parlamento. Es necesario organizar a los negros y negras, en las empresas, en los barrios, en las escuelas. Es necesario conquistar espacios para la lucha contra el racismo dentro de la clase trabajadora. Este es un paso determinante para la unificación de una clase que solo sale debilitada por la hostilidad y la exclusión que las opresiones plantean en las relaciones sociales entre trabajadores. Es necesaria la movilización unificada e independiente de nuestra clase para arrancar conquistas efectivas. Es por eso que un partido que pretenda transformaciones tiene que apuntar a la vía de las movilizaciones y revoluciones como únicos caminos efectivos. Claramente, no es este el camino que el Livre y Joacine apuntan.

Artículo publicado en: https://emluta.net

Traducción: Natalia Estrada.