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Desalojos, expulsiones, armas paralizantes, racismo y homofobia: todos los días el gobierno de coalición entre la Liga y el Movimiento 5 estrellas hace algo para provocar la respuesta de los movimientos sociales y la lucha contra sus políticas. Y podemos decir, con cierta satisfacción, que lo están haciendo muy bien y que, después de la historia del cierre de los puertos italianos a los inmigrantes y del caso Diciotti[1], comenzaron las primeras manifestaciones importantes contra Salvini y sus políticas represivas.

Por: Matteo Bavassano – PdAC, Italia

La tarea del movimiento revolucionario es llevar esta indignación hacia el gobierno y asegurarse de que no permanezca aislada, sino unirla a las luchas de los trabajadores tratando de poner fin a esta “luna de miel” entre el gobierno y los trabajadores, que comienza a mostrar sus grietas…

A pesar de que hayan sido las expectativas de los trabajadores y de los sectores pequeñoburgueses más afectados por la crisis económica las que proporcionaron la base parlamentaria necesaria para la creación del gobierno Conte-Salvini-Di Maio, las acciones concretas de estos primeros meses de gobierno no solo no han tenido en cuenta los intereses reales de los sectores sociales que han apoyado fuertemente al Movimiento 5 estrellas y a la Liga en las elecciones del pasado 4 de marzo, sino que [este gobierno] tampoco tiene reparos en atacarlos cuando está en juego un interés muy grande: el de los patrones.

El caso Ilva[2] es la prueba de fuego de lo que promete ser el método de trabajo de este gobierno: cuando se puede mentir sobre los problemas reales de los trabajadores (defensa de los salarios, el empleo, los derechos) se ataca sistemáticamente a los chivos expiatorios socialmente elegidos (que hoy son los inmigrantes, mañana quién sabe…); cuando, en cambio, se trata de mantener la fe en las promesas electorales sobre la defensa de los trabajadores italianos, el gobierno no duda en defender… a los patrones, italianos y extranjeros!

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El “grillismo real”

Después de años de hablar como una suerte de grillos parlantes burgueses, no en el sentido de que daban buenos consejos sino en el de que se comportaban como hombres sabelotodo concretos, presumidos que tenían todas las soluciones en el bolsillo, cuando llegaron al gobierno, los “grillistas” han demostrado toda su inconsistencia política. Por supuesto, todo esto era ampliamente previsible, no solo por la performance del gobierno pentaestrella de los últimos años (de la «pionera» Parma di Pizzarotti, a la Roma de Virginia Raggi), cuanto por el análisis marxista de su programa: un engatusado remendado, basado en las esperanzas, ilusiones y temores típicamente pequeñoburgueses, puesto junto con el arte para obtener la mayor cantidad de votos posibles. No es casualidad que del problema de la inmigración no se hablase, para no enemistarse con los pobres que piensan que los inmigrantes roban el trabajo a los italianos, no es una elección inocente de palabras aquella de llamar “renta de ciudadanía” a un blando subsidio de desocupación… Y podríamos seguir y seguir… El programa de 5 estrellas, se ha derretido como la nieve al sol frente a la necesidad de la clase política grillista de ir al gobierno a cualquier costo, tirando fuera su programa para adoptar otro: ese totalmente burgués de la Liga de Salvini.

El Ministerio de la represión

Si bien la represión del aparato policial es una constante en cualquier democracia burguesa, hablar de un Ministerio del Interior conducido por Salvini tiene un sabor amargamente orwelliano: el Primer Ministro está, de hecho, actuando deliberadamente para asegurarse de que los que lo votaron no perciban el engaño. Desde la historia de los inmigrantes del Diciotti, de hecho detenidos sin razón, desafiando los más básicos derechos humanos del siglo XIX, a los estrictos desalojos de viviendas ocupadas, hasta la defensa incondicional de los violentos criminales que anidan en las fuerzas de policía de nuestro país –hablamos de los asesinos de Stefano Cucchi y Federico Aldrovandi– solo por mencionar los casos sobre crímenes más conocidos, Salvini está haciendo todo lo posible para hacerse odiar por una gran parte de la población. Sin embargo, a pesar de esto la Liga sigue creciendo en las encuestas, y sería hoy el primer partido en el país, incluso al frente del M5s [Movimiento 5 Estrellas], que está perdiendo terreno debido a su total inconsistencia política y programática. Aquellos trabajadores que creyeron que con el “grillismo” podrían obtener el cambio deben replantear su opinión frente a los hechos: el voto al 5 estrellas allanó el camino a Salvini.

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El cambio real surgirá de las luchas de los trabajadores

Como decimos siempre, son las luchas de los trabajadores y de las masas oprimidas por el capitalismo las que realmente puede cambiar las cosas: solo los trabajadores en lucha pueden forzar al gobierno a no firmar acuerdos desfavorables como aquel de Ilva, no liquidar las empresas, como podría estar planteado en el conflicto de Alitalia. Solo la reactivación de las luchas puede vencer los planes económicos del gobierno que, más allá de la fraseología colorida, consiste en atacar a los trabajadores para garantizar los beneficios de los patrones.

Por eso, queremos dirigirnos a todos los trabajadores, y también a todas las organizaciones de nuestra clase, haciendo un llamado para iniciar finalmente un camino de lucha unificado para oponernos a las medidas antiobreras del gobierno. ¡Tenemos que movernos ahora, o corremos el riesgo de no tener más tiempo!

[1] Diciotti es un barco militar de la Guardia Costera italiana que en agosto pasado, luego de cinco días de bloqueo en Catania, desembarcó a 138 inmigrantes, lo que motivó que la justicia italiana abriese una investigación contra el dirigente de la Liga, Matteo Salvini, ndt.

[2] Ilva es una empresa siderúrgica italiana que se ocupa de la producción y la transformación de acero, y que debido al impacto ambiental que provocan sus emisiones, tanto en Taranto como en Génova, ha tenido varios juicios penales por contaminación. Existen al respecto informes químicos y epidemiológicos que la señalan culpable de desastres intencionales, intoxicación alimentaria, omisión intencional de precauciones contra accidentes de trabajo, daños a bienes públicos, derrames de sustancias peligrosas y contaminación atmosférica. Esos contaminantes actúan como portadores de gases nocivos derivados de las plantas de coque que emiten benzo (a) pireno, y dioxinas, y la exposición continua a dichos contaminantes de la atmósfera emitidos por la siderúrgica, causa fenómenos degenerativos en el organismo humano, que se traducen en enfermedades y muerte, ndt.

Artículo publicado en Progetto Comunista, 25/9/2018. Disponible en: https://www.alternativacomunista.it/content/view/2603/1/

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Traducción: Natalia Estrada.