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La Stockport Alliance for Equality (SAFE – Alianza de Stockport por la Igualdad) lanzó una campaña exigiendo la prohibición de la llamada ‘cura’ LGBT en el Reino Unido, en la Parada del Orgullo Gay de Stockport, en julio de 2018.

Por: Ashley Walker

La ideología de la “cura” (también conocida como terapia reparativa, terapia de conversión o “cura” gay) es un remanente arcaico de cuando las LGBTIs eran comúnmente vistas como un “mal” o portadoras de una enfermedad mental que podría ser revertida.

La “terapia de cura” es generalmente basada en métodos tradicionales de psicoterapia, terapias de conversación, e incluye intervenciones espirituales, remedios y otras medidas físicas extremas[1].

Es perjudicial, y es una forma de violencia y abuso que deja a la mayoría de las víctimas suicidas e deprimidas. Hoy, esos procesos no son ilegales en el Reino Unido.

El Presidente de la Sociedad Británica de Psicología, Nicola Gale, y otros órganos de consejos (orientación ) y psicoterapia del Reino Unido, incluyendo el NHS (Sistema Público de Salud), firmaron recientemente un memorando condenando estas prácticas, actualizando el memorando del Departamento de Salud de 2015, relativo exclusivamente a la orientación sexual.

Pero esos aparentes avances tendrán poco impacto si no se eliminan la opresión racista, machista y LGBTI-fóbica de la sociedad[2].

Una investigación en el Reino Unido sobre la comunidad LGBTI, publicada en julio de 2018, descubrió que 5% de los 108.000 entrevistados recibieron la oferta de “cura” y rechazaron la terapia de conversión, y 2% respondieron que habían pasado por el proceso[3].

En el Reino Unido, los programas de “cura” son propuestos por organizaciones religiosas que tienen visiones discriminatorias machistas sobre los derechos de las LGBTI y buscan erradicar cualquier otra cosa que no sean personas heterosexuales y de cisgénero.

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La realización de terapias de cura opresoras y abusivas han sido históricamente negadas. No obstante, un estudio de 2015, de la organización Stonewall, descubrió que uno de cada diez equipos de salud y asistencia social declararon haber conocido colegas de trabajo que expresaban la creencia de que la orientación sexual podría ser “curada”[4].

La “cura” LGBTQI no es ilegal en varios Estados de los Estados Unidos, en todos menos un Estado australiano, en alguna áreas del Canadá, en Rusia, Francia y Alemania, y en la mayoría de los países del mundo. “Que aún estemos teniendo esta batalla, 45 años después de la remoción de la homosexualidad del manual de diagnóstico, es increíblemente perturbador”, afirma Carolyn Rees, de la campaña #BornPerfect, que busca acabar con la terapia de conversión.

Es claro que el sistema capitalista precisa de divisiones entre los trabajadores para que sea posible la explotación y la opresión de todos los trabajadores. La LGBTI-fobia, el racismo y el chovinismo masculino aumentan la vulnerabilidad y la opresión de toda la clase trabajadora. Por lo tanto, la unidad de clase es esencial en todos nuestros conflictos, ya que solos no podremos acabar con ninguna opresión o preconcepto bajo el capitalismo.

La International Socialist League (ISL) apoya la lucha por la prohibición de la “cura” y contra toda la opresión, que pone bajo amenaza los derechos de las LGBTI tan duramente conquistados. La lucha por derechos es una lucha de clase que debe continuar para que esos derechos no sean revertidos.

  • Prohibir la “cura”; acabar con todas las formas de violencia y opresión de las LGBTI.
  • Por un apoyo competente y financiado por el Estado a todos los que fueron víctimas de abuso por la “cura”.
  • Construir una campaña nacional para concientizar sobre los peligros y daños causados por la “cura”.
  • Apelar por una lucha colectiva de las organizaciones LGBTI, sindicatos, y de la clase trabajadora para prohibir la “cura” y por el socialismo.
  • Solamente una revolución socialista puede acabar con los abusos, la opresión y la explotación inherentes al sistema capitalista.
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[1] Guardian, 09/02/2016.

[2] LEMES, Caue. Homophobia in the vein of the capitalista state.

[3] Guardian, 03/07/2018.

[4] www.stonewall.org.uk/our-work/campaigns/unhealthy-attitudes

Original en inglés, traducido al portugués por Marcos Margarido.

Traducción al castellano: Natalia Estrada.