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Por: Gil Garcia – MAS Portugal

  1. Ninguna persona sensible al dolor humano puede dejar de repudiar la masacre ocurrida en París. Incluso más, los ataques de terror fueron dirigidos contra la población indefensa, que es completamente ajena a las torpezas que sus gobiernos vienen haciendo desde hace muchos años en materia de política exterior
  2. Es evidente que lo sucedido tiene explicación mucho más allá del odio o de las diferencias religiosas (supuestas o reales). También George Bush, padre o hijo, siempre que atacaron y bombardearon Irak, en dos impiadosas guerras (ambas hasta “ilegales” a la luz del Derecho Internacional), pronunciaron la máxima religiosa en Estados Unidos: “God bless América” (Dios bendiga América). Todas las naciones que invadieron y esclavizaron pueblos y naciones (como en su época Portugal en África o en el Brasil, por ejemplo), acompañaban a sus tropas y cruzadas con curas y dirigentes religiosos que bendecían a los soldados antes de que procedieran a las matanzas y “conquistas”
  3. ¿Qué han hecho las mayores potencias en el planeta? Depredación de recursos, invasión de países, apoyo a gobiernos despóticos (Arabia Saudita, Siria, Egipto, etc.), en Medio Oriente, África, etc. E, incluso, en Europa Occidental, ¿qué es lo que ha aumentado bajo el Euro? Austeridad permanente, trabajo precario, ausencia total de perspectivas y desempleo masivo eternamente. ¿Es que no se entiende que hay aquí un problema internacional y sistémico?
  4. El famoso y prestigioso profesor norteamericano Noam Chomsky cuando, instado a pronunciarse sobre los ataques a las Torres Gemelas, declaró: “Los Estados Unidos promueven guerras por todo el mundo, ‘quien siembra vientos, cosecha tempestades’. ¿Es tan difícil entender que lo que pasó en Francia es el resultado de su política externa, con reflejos internos?
  5. Nosotros pensamos que muy pronto se sabrá que muchos de los muertos el 13 de noviembre de 2015 no son “terroristas infiltrados” en el seno de los refugiados que llegaron, recientemente, a Europa, pero sí descendientes de los hijos de emigrantes, nacidos ya en Francia (tales como los negros o blancos “argelinos”, que juegan y son aplaudidos en la selección de fútbol francesa), empobrecidos por el capitalismo francés y que, tampoco gustan de las guerras desencadenadas en los países de donde descienden.
  6. De nada de lo que digo se puede inferir cualquier simpatía o justificación por los ataques mortíferos de este viernes negro. Pero sí, que los principales y primeros responsables son los que hacen la guerra –las burguesías imperialistas de Francia, de Alemania, de Inglaterra, de EEUU, e, incluso, de Rusia–. Del otro lado, se encuentran criminales semejantes que al “incendio” provocado por las principales potencias capitalistas del mundo responden con las mismas armas de terror que aprendieron con los “maestros”.
  7. Por todo esto, repudio la respuesta vengativa de Hollande, de bombardear indiscriminadamente Raqqa, en Siria. El Estado francés respondió de forma autoritaria, sacando el ejército a las calles, extendiendo un “estado de emergencia” nacional de tres meses. Esto, en un contexto de recesión, medidas de austeridad y el crecimiento de la extrema derecha y de la xenofobia. Repudio esta respuesta de seguridad, que va a hacer que los trabajadores y la juventud, sobre todo los inmigrantes y sus hijos, paguen por los actos criminales del Estado Islámico en París, y de Hollande en Siria.
  8. Naturalmente que en estas horas terribles me encuentro del lado del pueblo francés pero, simultáneamente, llamo a la revuelta de los pueblos europeos, de África y de Medio Oriente, contra aquellos que en ambos lados del mundo lanzan un clima de miseria y desesperación.
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Traducción: Laura Sánchez.