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Conocemos a Philippe, de la Tendencia ARC (Alternativa Revolucionaria Comunista) dARC, en el NPA (Nuevo Partido Anticapitalista), una tendencia que nació en junio pasado como producto de la fusión entre la antigua tendencia Claire y otros militantes del NPA. Los camaradas y compañeros de Arc estuvieron a la vanguardia de esa huelga y en las manifestaciones contra la reforma previsional, así como en la movilización de los chalecos amarillos. Philippe explicó las características de esos dos movimientos, que son un ejemplo para la clase trabajadora de todos los países europeos.

Por: Fabiana Stefanoni

FS: Philippe, vamos a comenzar con las huelgas contra la reforma de la previsión: ¿puedes contarnos un poco sobre cómo ocurrió la organización de esa extraordinaria acción de lucha por tiempo indeterminado, que contó con el apoyo de la mayoría de las masas populares francesas? En Italia oímos mucho sobre eso, pero no conocemos la dinámica interna. Nos gustaría saber, en particular, cómo nació esta huelga.

P: Ya el verano pasado, se sabía que Macron pretendía imponer una reforma brutal en el sistema previsional. Las organizaciones sindicales organizaron algunos días de movilización ya en setiembre, pero llamando a los trabajadores de diferentes sectores a movilizarse en días distintos, limitando así la fuerza de las protestas. Fue un comienzo malo. Pero el 13 de setiembre hubo una huelga muy fuerte, con amplia participación en el sector del Ratp, o sea, en el transporte público parisino. Esa huelga fue un ejemplo para todos, con 96% de adhesión entre los trabajadores del transporte público de París y los alrededores. Quedó claro para los trabajadores que el éxito de la huelga fue resultado del hecho de que hubo unidad casi total para la convocatoria a la huelga entre todas las organizaciones sindicales que actúan en el Ratp. Fortalecidos por el éxito de esa huelga, los trabajadores de los transportes de París se organizaron y convocaron a otros sectores a una huelga general por tiempo indeterminado, a partir del 5 de diciembre. Así comenzó la huelga que se prolonga hasta los días de hoy.

FS: ¿Cuál fue la posición de las burocracias sindicales frente a esta decisión de los trabajadores, y cómo intervinieron ustedes en la lucha?

P: Es necesario señalar que existen varias diferencias en el interior de los aparatos sindicales. Algunos sindicatos, como la Sud Rail (el sindicato de los ferroviarios pertenecientes a Solidaires, ndr.), inmediatamente convocaron a la huelga, siguiendo el ejemplo de los trabajadores parisinos del transporte público, también la SNCF, o sea, de los ferrocarriles nacionales franceses. Cabe recordar que los trabajadores ferroviarios franceses, el año pasado organizaron una huelga de tres meses que, lamentablemente, también por la forma en que fue organizada, con prácticas burocráticas impuestas por algunos sectores sindicales), no obtuvo resultados: para los trabajadores fue una derrota muy dura. Pero, a pesar de eso, poco a poco, los varios sectores de los trabajadores de la SNCF (ferroviarios) adhirieron a la huelga del 5 de diciembre, uniéndose a los trabajadores de la Ratp en la exigencia de huelga por tiempo indeterminado.

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FS: ¿La huelga se extendió a otros sectores?

P: Otros sectores de trabajadores adhirieron a la huelga por tiempo indeterminado: los trabajadores de las refinerías, camioneros y trabajadores de logística, trabajadores del sector eléctrico, trabajadores de servicios y del sector público. Algunos sectores obreros. Pero no se puede decir que la huelga en esos sectores haya tenido la misma fuerza que demostró en los transportes. Solamente en el transporte fue una verdadera e incisiva huelga de gran porte.

FS: En Francia existen diversas manifestaciones desde hace un tiempo, en particular las de los Chalecos Amarillos. ¿Hubo una conexión entre la huelga por tiempo indeterminado y la protesta de los Chalecos Amarillos?

P: Inicialmente, cuando el movimiento Chalecos Amarillos surgió (noviembre de 2018), nosotros, de la entonces tendencia Claire, juntamente con los camaradas con quienes fundamos la Arc, fuimos una de las pocas corrientes políticas, en el ámbito de la izquierda radical francesa, en apoyar ese movimiento. Muchos sectores de la izquierda, incluso los más extremistas, inicialmente rotularon el movimiento como “manipulado por los fascistas”, esto es, de la escoria de la historia: era una gran error. En realidad, acabó siendo un movimiento radical que, después de algunos meses (principalmente en la primavera pasada), se presentó en las plazas al grito de “revolución, revolución, revolución”. Posteriormente, las organizaciones de izquierda cambiaron de posición. En el comienzo, era una pequeña parte del NPS el que simpatizaba con los Chalecos Amarillos, pero la mayoría mantenía distancia. Luego, hace cerca de tres semanas, el NPA como un todo cambió de actitud, afirmando que era necesario participar de las manifestaciones con los Chalecos Amarillos (aunque, excepto nosotros, no hayan hecho mucho para intervenir realmente en el movimiento). Por el contrario, nosotros, desde el inicio, hicimos todo para insertarnos en el movimiento. Pero debe decirse que, inicialmente, el movimiento de los Chalecos Amarillos no era parisino, era esencialmente regional. Comenzó a desarrollarse en París solo en enero de 2019. En ese momento, tuvimos más condiciones de intervenir en él, por ejemplo, impulsando comités de barrio. En algunas regiones de París, también se crearon comités de mujeres del movimiento Chalecos Amarillos: nuestras compañeras intervinieron en esos comités, en la línea de frente. También participamos de las asambleas nacionales del movimiento. Todos los sábados, los Chalecos Amarillos convocaron manifestaciones en París y en toda Francia.

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FS: También hubo represión severa.

P: La violencia del aparato represivo fue brutal, con balas de goma disparadas a la altura del rostro (más de 25 personas perdieron un ojo, otras perdieron un pie), muchos arrestos y heridos. Una señora anciana murió en su departamento por el gas lacrimógeno que acabó entrando en su casa (ella fue alcanzada en la cabeza durante una acción policial en la calle, enfrente de su casa). Eso da la idea del clima de represión que hay en Francia. Para que ustedes tengan una idea de la inmundicia que nos gobierna, sepan que algunos de los jefes de policía responsables por las acciones represivas más severas recibieron la legión de honra, una de las más altas condecoraciones del Estado francés, entregadas a ellos directamente por el ministro del Interior. Pero, a pesar de la dura represión, las manifestaciones de los sábados continuaron y continúan hasta hoy, aunque gradualmente hayan perdido fuerza. Luego de la confusión inicial, los Chalecos Amarillos definitivamente giraron a la izquierda.

FD: ¿Se creó una unidad entre las dos movilizaciones?

P: En los últimos meses, la mayoría de los activistas de los Chalecos Amarillos, a pesar de que el movimiento está más débil, demostró un deseo claro de juntarse con los activistas sindicales, los trabajadores en lucha –así como con los activistas de los movimientos populares de la periferia, los jóvenes que luchan contra el calentamiento global, etc.– y apoyaron firmemente la huelga por tiempo indeterminado. De cierta forma, el movimiento de los Chalecos Amarillos, con su radicalización, condicionó a todos los movimientos franceses y hasta la propia huelga por tiempo indeterminado. La radicalización de la acción de los Chalecos Amarillos, que amedrentó mucho a la burguesía francesa, fue una inspiración para las otras movilizaciones, incluso el movimiento contra la reforma de la previsión. Al final, los Chalecos Amarillos también son proletarios, aunque, la mayoría de las veces, sean trabajadores –o mejor, trabajadoras, dado que las mujeres son la mayor parte del movimiento– de pequeñas empresas o artesanos informales: todos sectores que son muy difíciles de organizar en sindicatos. Es un sector precario y no sindicalizado del proletariado francés: ese carácter también se expresó en las características del movimiento Chalecos Amarillos a partir de la desconfianza en relación con todos los sindicatos y con todos los partidos. Pero los acontecimientos de estas semanas nos muestran que era correcto intervenir e incentivar la unidad con el movimiento organizado de los trabajadores.

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Entrevista realizada por Fabiana Stefanoni en París, 18/1/2020 y publicada originalmente en italiano, en sitio del PdAC, disponible en: https://www.partitodialternativacomunista.org/politica/internazionale/dalla-francia-lezioni-di-lotta-di-classe-dai-gilet-gialli-allo-sciopero-prolungato

Traducida del portugués por Natalia Estrada.