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Chalecos amarillos y sindicatos: después de las manifestaciones del 5 de febrero, es necesario un llamamiento claro de las direcciones sindicales a la huelga general y al bloqueo de la economía.

Por Gaston Lefranc ( 6 de febrero de 2019)

Fuente: https://tendanceclaire.org/article.php?id=1536

Las manifestaciones del 5 de febrero fueron convocadas por la CGT y Solidaires, y más tímidamente y a nivel local por FO y la FSU. También fueron convocados por la coordinación de la Asamblea de Asambleas de chalecos amarillos de Commercy y por figuras del movimiento (Eric Drouet, François Boulo, etc.). Se produjo una convergencia real en los cortejos que agruparon indistintamente las chalecos amarillos y sindicalistas. Es muy positivo

Las manifestaciones fueron significativas: 137,200 personas según la policía, casi 300,000 personas según la CGT, se manifestaron en Francia, un nivel similar al de este último 9 de octubre. Es mucho más que el pasado 14 de diciembre. El hecho de que la mayoría de los grupos de chalecos amarillos hayan llamado a las manifestaciones, dándoles otro contenido (el objetivo de la huelga general, el bloqueo de la economía), contribuyó a la amplitud de las manifestaciones.

En París, entre 14,000 y 30,000 personas se manifestaron, con una inmensa cortejo de cabeza reuniendo alrededor de un tercio de la manifestación (vea también los informes de nuestros corresponsales). En la Plaza de la Concordia, los CRS atacaron violentamente a los manifestantes pacíficos a golpes de porra,, gas y pelotas de goma. La represión continúa, el gobierno no cambió ni una coma su huida adelante represiva.

Esta jornada de movilización no era ordinaria. Fue acompañada por muchos bloqueos de carreteras. En la noche del 4 al 5 de febrero, cientos de chalecos amarillos y militantes de la CGT bloquearon las entradas del mercado de Rungis. Muchas universidades también estaban bloqueadas.

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A pesar de los aspectos positivos de este día, no fue rompedor. La responsabilidad recae enteramente en las direcciones sindicales. En lugar de apoyarse en los llamados de los chalecos amarillos para lanzar a su vez un llamado claro a la huelga general y al bloqueo de la economía, dejaron en claro que debía ser una jornada de movilización como todas los demás. Martínez, quien después de tres meses de movilización, dijo finalmente “tener conocimiento” de los chalecos amarillos (después de haberlos escupido a la cara…), dijo antes de este día que la próxima jornada de movilización sería de aquí a más de un mes, a mediados de marzo. ¡También señaló que la huelga general era un “mito que no significaba nada”! ¡Martínez, por lo tanto, persiste en limitar su horizonte sindical a días diseminados de acción que han demostrado su total ineficacia! Por su parte, Solidaires muestra la necesidad de ir más allá de las jornadas de acción, sin interpelar sin embargo claramente a la dirección de la CGT sobre la convocatoria a la huelga general.

Muchos trabajadores estarían dispuestos a participar plenamente en la lucha si los líderes sindicales organizaran un plan de batalla concreto y creíble. Pero ya no quieren jornadas de acción falsas de las burocracias sindicales. La fuerza del movimiento de los chalecos es haber dado una sacudida a las rutinas de los burócratas, atrapados en el diálogo social y las manifestaciones rutinarias. Pero para derrotar realmente a Macron, es preciso bloquear el país, y eso necesariamente significa una huelga de masas.

En todas partes, en nuestros lugares de trabajo, en Asambleas Generales de chalecos amarillos, debemos discutir la situación y plantear todas las cuestiones sin tabúes. Debemos librar la lucha para imponer a nuestros líderes sindicales un plan de batalla para organizar una huelga que bloquee las ganancias. Los aparatos sindicales deben utilizarse para establecer bloques estratégicos en relación con las Asambleas Generales de los chalecos amarillos. No tenemos otra alternativa que desarrollar la autoorganización en nuestros lugares de trabajo para reunir a miembros sindicalizados y no sindicalizados, crear vínculos con las Asambleas Generales de chalecos amarillos y decidir acciones que contribuyan a masificar el movimiento.

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La convergencia que ha tenido lugar el 5 de febrero entre chalecos amarillos y sindicatos no debería ser un palo al agua. Debe renovarse notablemente en todos los Actos del sábado: es necesario reforzar la movilización para los Actos 13, 14 … obligando a las direcciones sindicales a movilizar para las manifestaciones y acciones del sábado. Y, sobre todo, es necesario cruzar un umbral en la movilización, más allá de la repetición de las manifestaciones del sábado.

¡Fuera Macron! ¡Fuera del gobierno de la patronal (Medef)!

¡Continuemos la lucha por la huelga general y el bloqueo de la economía!