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En el Estado Español hace años que vivimos la represión del régimen monárquico contra cualquiera que ose cuestionarlo, como el rapero Valtonyc y tantos otros. Esta represión dio un salto cualitativo el 2017 a raíz del referéndum del 1-O.

Por Corrent Roig

El encarcelamiento de los dirigentes independentistas fue acompañado de causas judiciales contra alcaldes, de registros y detenciones de activistas. Esta oleada represiva, nunca detenida desde entonces, se ha desatado ahora, a pocos días de la sentencia, con la detención de nueve activistas de los CDR.

Pero esta vez han ido mucho más lejos y han acusado a los detenidos, activistas de movimientos sociales y culturales, de “pertenencia a banda terrorista, tenencia de explosivos con fines terroristas y conspiración para la comisión de estragos”, acusaciones sin base, construidas ex professo por la Guardia Civil y la Fiscalía, que pueden comportar largos años de prisión. Han usado el mismo modus operandi que con Tamara y Adrià Carrasco y todavía más con los jóvenes de Altsasu, donde convirtieron una pelea de bar en un caso de terrorismo y la prisión provisional en una condena anticipada, todo ello rodeado de una campaña político-mediática repugnante.

Si pueden hacer la infame acusación de terrorismo es porque en 2015 el PSOE y el PP (con la abstención de CiU) modificaron el Código Penal para convertir este delito en un saco donde cabe todo aquello que cuestione el régimen, sin ninguna necesidad de organización terrorista ni de atentados.

La campaña de la derecha acusando a los detenidos de terrorismo y al independentismo y el propio Gobierno catalán de colaboradores es vomitiva y se mezcla con la agitación por un nuevo 155 inmediato. El PSOE no se queda atrás, se alinea sin fisuras con el juez, la Fiscalía y la Guardia Civil y se llena la boca pregonando que ellos serán los primeros que aplicarán el 155 cuando sea necesario. En cuanto a Unidas-Podemos (y el nuevo figurante, Errejón), da vergüenza el silencio y los paños calientes ante la actuación del Gobierno Sánchez. Pocos días antes Iglesias ya había confesado que ellos siempre respetarán la ley y las sentencias y que si estuviesen en un hipotético Gobierno Sánchez asumirían que aplicara el 155.

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La hipocresía del Gobierno de la Generalitat

La denuncia por parte del Gobierno de la Generalitat de la represión de los activistas de los CDR ayuda a desenmascararla y enfrentarla, pero no podemos olvidar que está teñida de hipocresía. Así, no han dudado en enviar a los Mossos a reprimir a manifestantes independentistas y antifascistas e incluso son acusación particular contra “los nueve de Lledoners” y otros activistas contra los cuales piden entre seis y nueve años de prisión por un corte en la Ronda barcelonesa durante el Consejo de Ministros del 21-D el año pasado. Llama también la atención cómo preparan a los Mossos por si la respuesta a la sentencia se les va de las manos, con gas pimienta, reflectores y pistolas Taser.

Los/as trabajadores/as conscientes y la juventud de todo el Estado debemos rodear de solidaridad al pueblo catalán frente a la represión

La clase trabajadora y la juventud tenemos mucho que perder si nos quedamos “neutrales” ante la represión, sea contra quien sea. No hay que ser independentista para rechazar frontalmente este atentado contra las libertades y los derechos fundamentales por parte de un régimen alérgico a las libertades democráticas, obediente a los grandes empresarios, con un rey que nadie ha escogido y una unidad estatal a la fuerza. Nadie que se reclame de la democracia puede defender tales atrocidades.

La respuesta a la represión y a la infame sentencia contra los dirigentes independentistas debe incluir la solidaridad activa de los sectores más conscientes de la clase trabajadora y la juventud del conjunto del Estado Español.

Asimismo, nuestro compromiso es el de luchar para rodear de solidaridad al conjunto del pueblo catalán en la pelea contra el régimen monárquico y por el derecho a la autodeterminación, impulsando la participación más amplia a las movilizaciones.

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¡Libertad de todos los detenidos independentistas!

¡Amnistía para los presos políticos catalanes!