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25N: DIA INTERNACIONAL CONTRA LA VIOLENCIA MACHISTA

Dos años después de su aprobación, el 75% de las medidas del Pacto de Estado contra la violencia machista siguen sin ejecutarse. Entre ellas, la ampliación del concepto de violencia de género, imprescindible para permitir a muchas mujeres el acceso a los recursos de protección y atención previstos o para considerar como víctimas a quienes son asesinadas fuera del ámbito de la pareja.  

Por Corriente Roja

También persisten las diferencias entre juzgados y CCAA a la hora de otorgar órdenes de protección. Y las mujeres en situación irregular que denuncian agresiones sexuales siguen sin tener garantía de no ser expulsadas.

 Mientras, 51 mujeres han sido asesinadas en lo que va de año, el peor dato desde 2011. Se produce una violación cada ocho horas y muchas no denuncian, se han registrado 63 agresiones sexuales múltiples que son parte de la cultura de la violación de una sociedad estructuralmente machista y que no han parado de crecer desde 2016.

¡Hartas de discursos!

El PSOE, ganador de estas elecciones, tiene entre sus promesas electorales el poner en marcha –esta vez sí- las más de 200 medidas contenidas en el Pacto de Estado contra la violencia machista, cambiar el Código Penal para que «sólo sí sea sí”, aprobar una ley de violencia sexual o una ley contra la trata de mujeres y abolir la prostitución.

Sin embargo, la realidad (y años de gobierno del PSOE) ha demostrado que no basta con crear cada vez más leyes, que además de tardar meses en ser aprobadas por los vaivenes parlamentarios, después quedan en papel mojado por falta de presupuesto o voluntad política. El flamante Pacto de Estado aprobado por todas las fuerzas políticas, menos Vox, no va a acabar con la violencia a las mujeres porque no va a la raíz de las condiciones materiales que las hacen vulnerables ante ella. Tampoco sirve de nada modificar el Código Penal si no se depura esta justicia patriarcal, que es quien se encarga de aplicar e interpretar las leyes. Una justicia que mientras victimiza doblemente y exige de las mujeres una conducta y actitud “heróicas” ante una agresión sexual, protege a los violadores y maltratadores y dicta sus sentencias en función del comportamiento de sus víctimas, como demostró la reciente y vergonzosa sentencia de la Manada de Manresa.

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El discurso abolicionista del PSOE para acabar con la prostitución, que es una de las peores formas de violencia contra la mujer, es pura hipocresía y cinismo mientras no estén dispuestos a enfrentar el entramado empresarial, jurídico y financiero que la sostiene ni a desobedecer las políticas de control de fronteras de la UE, que promueven el tráfico ilegal de personas para la trata.

¡Ni un paso atrás en derechos de igualdad!

¡Que se entere bien el bloque parlamentario de Vox! ¡No vamos a permitir que sigan negando o minimizando la violencia machista, que NO ES SÓLO violencia intrafamiliar! Hacemos un llamamiento a toda la clase trabajadora a no dejarse embaucar por su demagogia y su populismo barato. El combate a la ultraderecha no será de la mano de este nuevo gobierno sino pese a él. La única forma de pararles los pies es seguir combatiendo en las calles, en los centros de trabajo y estudio, su discurso racista, homófobo y machista, lleno de mentiras y tergiversaciones de la realidad al que ni UP ni PSOE plantaron cara durante la campaña. Un discurso que tiene el único objetivo de enfrentar a la clase trabajadora entre sí y debilitarla frente a los nuevos ataques que ya prepara la burguesía a la que sirven

¿Gobierno progresista? ¡Exigimos recursos inmediatos contra toda violencia machista!

En menos de 48 horas, PSOE y Podemos llegaron a un preacuerdo de gobierno cuyo contenido habrá de conocerse en estos días, pero que, por su ambigüedad, da más miedo por lo que calla, que por lo que dice. Pese a las promesas electorales de ambas formaciones en lo referente a la igualdad, todos los partidos con representación parlamentaria saben que tienen las alas cortadas por una deuda pública que ronda el 100% del PIB y unas reformas estructurales que le exigen seguir aplicando desde la UE, por lo que la vida de las mujeres seguirá sin ser prioridad ni una «emergencia de estado». 

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¡Que la lucha no pare!

Nosotras no tenemos NINGUNA confianza en el nuevo gobierno. Pero le exigimos junto a quienes si se la tengan recursos inmediatos contra toda violencia machista y la depuración de este sistema judicial machista y franquista

Las medidas que necesitamos, las tenemos que seguir peleando desde la organización, la movilización y la lucha en las calles de toda la clase trabajadora con las mujeres a la cabeza. Frente a salidas parlamentarias que nos llevan al callejón sin salida de unas instituciones heredadas del franquismo, creemos es necesario construir una izquierda revolucionaria que defienda los derechos de las mujeres y que sea capaz de plantear una alternativa política electoral, pero sobre todo en el terreno de la lucha de clases. La lucha de las mujeres contra la violencia machista está unida a la lucha por derrotar este régimen corrupto que no es capaz de garantizar ninguno de los derechos democráticos, ni el de los pueblos a decidir sobre su futuro, ni los de igualdad de la mujer. Te invitamos a sumarte a Corriente Roja y trabajar juntas para ello.

 Y este 25N saldremos a las calles en todo el Estado para exigir:

-Aumento drástico del presupuesto para prevención, atención y protección contra toda forma de violencia machista, incluyendo formación especializada para las y los profesionales que atienden a las mujeres y menores víctimas de aquella.

-Depuración de un sistema judicial lleno de estereotipos y prejuicios machistas, herencia del franquismo.

-Modificación inmediata del Código Penal, calificando como delito de violación toda relación sexual no consentida: NO es NO.

-Más casas de acogida. Vivienda y empleo garantizado para mujeres maltratadas.

-Educación sexual y en igualdad en la escuela pública, que combatan el machismo y la LGBTIfobia. Fuera la Iglesia de la educación pública, basta de recortes en educación y derogación de la LOMCE.

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-Por una cultura que promueva el respeto y la libertad del otro/a en su diversidad y no la cosificación e hipersexualización del cuerpo de la mujer.

-Abajo las reformas laborales. Empleo y salarios dignos. Igualdad salarial ¡¡Ya!!!

-Aumento del gasto social. Servicios públicos y de calidad que nos descarguen de las tareas de cuidados. Lavanderías y comedores públicos.