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En ocasión del 8M entrevistamos a Edith Espinola de la Asociación SEDOAC (Secretaría de Servicio doméstico activo), del Estado español.

PR: ¿Por qué y para que saldréis a la calle desde vuestro colectivo este próximo 8M y cuales son vuestras reivindicaciones al nuevo gobierno?

E: Salimos el 8M para reivindicar nuestro derecho a la igualdad de condiciones laborales que el resto de trabajadores, para todas las trabajadoras del hogar que residen acá en el Estado Español, sean migrantes o no. Creemos que el 8M es una oportunidad para visibilidad las desigualdades que vivimos como trabajadoras, de crear redes de apoyo entre nosotras y también de luchar junto a otras mujeres, en la búsqueda de la igualdad, siguiendo el camino que iniciaron antes nuestras abuelas y madres

Exigimos estar en el régimen general de la seguridad social como todos los trabajadores, con derecho a paro, a una indemnización igual, no una minoritaria como la que tenemos ahora, derecho a día de asuntos propios y a tener una ley de prevención de riesgos laborales que en el empleo del hogar no existe. Que se reconozcan las enfermedades profesionales, que se deje de pensar que el empleo del hogar no es una ayuda, porque es un trabajo y por lo tanto tiene que ser reconocido como tal. Queremos que el gobierno ratifique el convenio 189 de la OIT y se creen medidas específicas para las inspecciones laborales en los centros de trabajo de nuestras compañeras. Que se acabe esa violencia sexual que vivimos a diario por empleadores de cualquier edad, que hacen constantemente ofertas de tocamiento y que para que puedas irte en tu día libre tienes que dejar que te toque el pecho, el culo o lo que sea

Todas esas reivindicaciones vamos a seguir diciéndolas en las manifestaciones. Por eso hicimos una manta especial para el 8M que dice “soy tu empleada del hogar, no tu esclava sexual”. Es imprescindible reivindicar que la trabajadora del hogar no es un objeto, no es un objeto sexual y que reclamamos los mismos derechos que tiene cualquier trabajador/a.

PR: ¿ Cómo valoráis la medida del Pacto de gobierno PSOE-PODEMOS de incluir a las trabajadoras del hogar en el régimen de la seguridad social «a lo largo de la legislatura» y el silencio dentro del mismo respecto al cierre de los CIES, que era parte del programa de Podemos?

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E:En el año 2018 el gobierno del PP hizo una enmienda a los presupuestos generales del 2019 que es la enmienda 6777. Esta enmienda volvió a bloquear la posibilidad de las trabajadoras del hogar de estar desde el 2019 en el régimen general, aplazándola hasta 2024. Ahora este gobierno dice que va a incluir a las trabajadoras del hogar. Pero puede ser que lleguemos al 2024 y tengamos el mismo plan. Entonces, ¿ Qué esperamos? Nosotras esperamos que cumplan cuanto antes su palabra. Porque una cosa es decir: yo voy a hacer y otra cosa es realmente hacerlo. A nosotras con palabras ya no nos compran. Hasta que no veamos el día que se firme y nosotras estemos presentes. Porque somos nosotras las que estamos constituidas en la red estatal de trabajadoras del hogar, nosotras que estamos capacitadas más que nadie para saber qué derechos están siendo violados y cuáles son los derechos que debemos tener como trabajadoras. Mientras esto no sea algo que se pueda leer y que la tinta no esté seca después de firmar, no lo vamos a creer. Vamos a seguir luchando e impulsando nuestros derechos. Porque los derechos se conquistan y se exigen.

En cuanto al tema de los CIES es muy complicado. Nunca lo creímos cuando lo leímos en el plan de Podemos, porque por muy bonito que queda ahí no tiene que ser solamente un partido que lo plantee. Tiene que ser algo consensuado por el gobierno y toda la sociedad, que los CIES son cárceles ilegales, exclusivamente para personas extranjeras cuyo único delito es migrar y residir en un país. Sin embargo, sí que necesitan que te vayas a recoger la fresa en Huelva, que cuides a sus mayores pero eso sí, que después nos vayamos a nuestro país. Nos necesitan para eso, pero no para ser sujeto político, no para opinar, no para decidir ahí donde residimos y aportamos con nuestro salario. Nos necesitan para ser esclavos sumisos, para que siga el colonialismo que ejerce Europa sobre los países más pobres. Por eso es no se eliminan los CIES ni la ley de extranjería que es opresora y racista. No vemos una intención de solución a corto plazo.

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PR: ¿Qué impacto tiene la ley de extranjería que el nuevo gobierno ya dejó claro que no piensa tocar, en vuestra situación y en vuestros derechos laborales?

E:El 70% de las trabajadoras del hogar son migrantes por lo que nos impacta directamente. La ley de extranjería te obliga a trabajar de forma sumergida tres años para conseguir “los papeles”. Ésta ley propicia el abuso y la explotación de las personas. Por eso decimos “trabajo de interna esclavitud moderna”, como persona migrante te aíslas en una casa para no salir a la calle y así no ser detenida por un policía para ser llevada a un CIE. Las internas parecemos presas, solamente los presos también son internos. Las trabajadoras están expuestas a vulneración de derechos, abusos, violencia y tratos vejatorios y todo esto está propiciado por la ley de extranjería.

PR: Los recortes a la Ley de Dependencia desde 2012, potencian un modelo de cuidados basado en la precariedad y la desvalorización social de los mismos, en el que las mujeres seguimos proporcionando estos cuidados; ya sea de forma gratuita en la familia o por ayudas económicas miserables y/o en condiciones de enorme precariedad laboral como las que tenéis vosotras. ¿Creéis que los recortes en las ayudas para Dependencia afectan a vuestra situación laboral?

E:Por supuesto. Con los recortes en esta Ley, el bienestar de la población ha recaído aún más en las manos de ciertas personas: mujeres y una amplia mayoría,migrantes que vienen a luchar, a mejorar y ser parte de una sociedad. La ley de dependencia está absolutamente mutilada y esto impacta sobre el cuerpo de las mujeres. Además del machismo que educa a las generaciones, los gobiernos siguen obligándonos, tengas o no papeles, a que seamos las mujeres las que siempre cuidemos, apoyemos, ser la que tenga que estar al cuidado de la casa y la familia

Este gobierno, los anteriores y seguramente los que estén por venir son patriarcales y tienen una visión de superioridad contra la mujer. Y esto afecta sobre todo a la población migrante, que es mayoritariamente femenina. También si una trabaja en los servicios de ayuda a domicilio de la Dependencia, los salarios son miserables, con unos horarios horribles, desvalorizado el trabajo de bienestar que ofrece esta persona. Y aunque no todas las empresas son iguales, cuando tienes la oportunidad de tener un contrato en el Régimen General, la mayoría no tienen en cuenta ni el desgaste que supone este trabajo con personas dependientes que te rompe el cuerpo, ni aún el esfuerzo de los desplazamientos. No están pagados en concordancia con el valor que nos merecemos las que cuidamos, en el empleo de hogar o por empresa. Cuidamos lo que más se ama, la familia y por este trabajo seguimos siendo olvidadas, desvalorizadas y sin derechos.

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Por todo esto es que pensamos que tenemos que crear redes más fuertes, luchar entre todas y todos y pensar como unirnos y luchamos juntos. Así lo entienden los pensionistas que desde hace no se cuanto tiempo, están todos los meses manifestándose por sus derechos, que son de todos. Para terminar esta entrevista, deciros que el 29 de Marzo volveremos a salir a la calle en ocasión del día internacional de la trabajadora doméstica. Os invitamos a sumaros, porque si se es feminista, hay que luchar por todas, no podemos olvidar a las mujeres más explotadas