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La crisis económica y social ha abierto una ventana de oportunidades a nuevos actores políticos que irrumpen con discursos de extrema derecha. Vivimos un auge de partidos de este tipo en toda Europa y el mundo.

Por Antonio Rguez

Apoyándose en la crisis económica su programa profundiza los ataques sobre los de abajo para salvar a los de arriba. Es un programa que tiene como centro la xenofobia, el racismo, el machismo y el nacionalismo, que son defendidas como resolución de los problemas sociales. Un ejemplo de eso es culpar a los inmigrantes por la falta de empleo o por el deterioro de los servicios de salud y de protección social.

La extrema derecha basa su discurso en la identidad nacional. Desarrollan un discurso en el que el “otro” –mayoritariamente el inmigrante, pero también el musulmán, el gitano, la comunidad LGTBI o la feminista- son el peligro.

La mente se va adaptando y termina incorporando estas mentiras. Es lo familiar, lo que todo el mundo afirma. Estamos obligados a llenarnos de argumentos para desmentir lo que de manera interesada se difunde.

Algunos argumentos para desmontar el discurso de la ultraderecha española

La falsa caridad

Una de las características principales de la caridad es que ésta sea desinteresada. Y es en este punto donde grupos como Hogar Social Madrid se aparta de esta idea. Las dudas son inmediatas: ¿harían labor de ayuda si la gente que estuviera tirada en la calle fuera toda extranjera? No, porque la principal motivación es la acción política y no la caridad o solidaridad. El objetivo es profundizar en el discurso xenófobo de ayudar a los españoles primero para sacar rédito.

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España está siendo invadida por los extranjeros

Uno de los argumentos favoritos de la extrema derecha. En este caso, basta con ver las estadísticas del padrón en España. De los 46,6 millones de habitantes de España solo 4,57 son extranjeros: un 9,8%. En los últimos años el número de extranjeros en España se ha reducido constantemente, con la excepción de 2015. Probablemente la percepción venga por la poca aceptación de la mayor diversidad en la sociedad, de personas que no son blancas y que se instalan, conviven y tienen descendencia en España.

Los extranjeros se llevan todas las ayudas

La nacionalidad no es un criterio a la hora de acceder a ayudas. Las ayudas se dirigen a los colectivos con mayor riesgo de exclusión social, entre los que se encuentra la población inmigrante. Por ejemplo, el 60,3% de los hijos de inmigrantes en España están en riesgo de pobreza según los datos de Unicef. O en algunas comunidades como el País Vasco la tasa de paro en la población inmigrante triplica a la de los autóctonos. Una vez más, si eres una persona inmigrante, las posibilidades de vivir en peores condiciones que el resto de la sociedad son mayores. Y para rematar el asunto de las ayudas, numerosos estudios demuestran como los inmigrantes aportan al Estado mucho más de lo que reciben, incluso en plena crisis económica.

El bulo contra la violencia de género

Vox ha tergiversado con su campaña la realidad machista que vive nuestra sociedad para, entre otras, pedir la derogación de la Ley de Violencia de Género o reclamar que se saque el aborto de la sanidad pública. Pero la terrorífica realidad es bien distinta: el Consejo General del Poder Judicial señaló que cada día se recogen cerca de 500 denuncias al día por violencia machista. Sin embargo, a través de las redes sociales, Vox ha logrado difundir una imagen intencionadamente errónea, que frivoliza en torno a los 972 feminicidios que se han cometido en España desde 2003.

El mito de las denuncias falsas

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Para enarbolar el discurso del odio, los integrantes de este partido hablan de las denuncias por violencia de género falsas. Sin embargo, los datos descubren una realidad machista: en 2015 sólo el 0,015% de las denuncias fueron falsas.

La mayoría de asesinatos machistas no son cometidos por extranjeros 

No, la mayoría de los asesinos que cometen crímenes de violencia de género no son extranjeros. Según el Poder Judicial, el 37% de los asesinatos los protagoniza los inmigrantes, un porcentaje que señala como principal criminal al machista español.

La inmigración no trae la delincuencia

Según INE, en 2017 el 77% de los condenados por delitos fueron españoles. Sin embargo, Vox miente de nuevo. De esta manera, justifica la instalación de muros “infranqueables” en Ceuta y Melilla.