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El Gobierno y el Tribunal Constitucional han prohibido el referéndum de  autodeterminación del 9 de Noviembre en Cataluña.

Pero ¿cómo pueden prohibirlo cuando lo reclama el 80% de los catalanes, cuando lo apoya una amplia mayoría del Parlament de Cataluña, cuando los ayuntamientos catalanes se han pronunciado en masa a favor, cuando más de un millón de personas han salido a la calle el 11 de Setiembre a exigirlo?

¡La prohibición es una aberración antidemocrática!

Rajoy dice que la Constitución no lo permite y que aquí no hay más democracia que la Constitución. Pero ¿es democracia negar la voz a todo un pueblo? ¿No votaron acaso en Escocia con un apoyo popular al referéndum bastante inferior?

La argumentación de Rajoy tiene, además, muy poca credibilidad ya que, cuando  les interesó cambiar la Constitución, se pusieron rápidamente de acuerdo con el PSOE  y en sólo dos semanas colaron el artículo 135, que fija el pago de la deuda pública a los  banqueros como «prioridad absoluta» del Estado.

Y siguiendo con la Constitución… ¿no son puro papel mojado los artículos que  proclaman el derecho al trabajo, a la vivienda, a un salario digno, a la negociación colectiva o a la protección de la salud?

Rajoy habla de democracia, pero ¿cuándo han preguntado al pueblo si queremos  monarquía o república, si estamos de acuerdo con la reforma laboral o la de las pensiones, con la privatización de la sanidad o con el pago de la deuda pública a los

La unidad no se puede imponer a la fuerza: sólo vale si es libremente consentida

Estos días nos van a machacar con que los catalanes quieren amputar España y que el futuro de Cataluña «lo tenemos que decidir entre todos los españoles» Pero a un pueblo  no se le puede imponerle la unidad a la fuerza.

Esta es la postura de los banqueros y grandes empresarios, pero no puede ser la de los trabajadores y la gente del pueblo, porque así sólo se genera división y odio entre  los distintos pueblos, de los que el único beneficiario es el enemigo común: los grandes capitalistas, su gobierno y el régimen corrupto del 78, ese al que «le llaman democracia

Nosotros, como partido de la clase trabajadora que somos, no estamos por la división sino a favor de la unión, pero de una unión libre entre pueblos libres.  Precisamente por eso defendemos el derecho de los catalanes a decidir: porque queremos una unión libre de Repúblicas ibéricas.

Llamamos a todas las fuerzas de izquierda y progresistas, a IU y a Podemos, a unir fuerzas en defensa del derecho democrático de los catalanes a celebrar el referendo.