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Así dicen los jóvenes de la FGTB [1], pero de esto no se habla en los medios de comunicación.


Entretanto, cuando cinco estudiantes «políticamente neutrales», que «no entienden mucho», dicen que es imprescindible contar con un gobierno, cualquiera que sea, y organizan una manifestación para esto, la convocación se retransmite a golpe de tambor en todos los canales, durante una semana. Y esta marcha junta finalmente 30 000 personas en las calles de Bruselas. Pero mientras cada cual habla de la «necesidad urgente de tener un gobierno», hay que darse cuenta que Bélgica no está desamparada, como algunos podrían creer: hay, por supuesto, un gobierno «en asuntos pendientes» que trabaja en la sombra.


Un gobierno «en asuntos pendientes» que se esmera en cuidar los asuntos… ¡de la patronal!

En efecto, después de haber utilizado tranquilamente capitales belgas para rescatar a los bancos, aunque sea a costo de aumentar la deuda pública al 100% del PBI, ahora se trata de hacer pagar la crisis a los trabajadores. Y para eso, el Primer Ministro Yves Leterme y el Ministro de Hacienda Didier Reynders disponen de un gobierno «en asuntos pendientes» que funciona prácticamente sin control parlamentario, ya que los «electos» están ocupados en otra cosa. Según Leterme, «¿Los asuntos pendientes? Oh, usted sabe, es costumbre en Bélgica, es casi una tradición. […] Se trata de un concepto sobre el cual no se ha legislado. Se puede, pues, durante este período, hacer lo que sea necesario.«[2] Por supuesto, estar «en asuntos pendientes» impone ciertos límites, pero no son siempre los que se podría pensar: «Nada de reformas fundamentales; no vamos a reabrir el debate sobre los intereses nacionales.«[3] Y todo funciona bien para los barones de las finanzas. Es Reynders que lo dice: «Pasamos los dos tercios de 2010 en asuntos pendientes. Y se obtiene un mejor resultado presupuestario que el anunciado. Por lo menos para el gobierno federal. No para las regiones, que sin embargo no se encuentran en asuntos pendientes[4]

Los pontífices de Europa han verificado con emoción que la presidencia de turno belga de la Unión Europea fue «un éxito». La imagen de Bélgica en el escenario internacional se cuida en la exposición internacional en China, sin distinción de regiones o comunidades, y el sitio web de Bélgica, renovado para la ocasión, muestra una imagen idílica: «La reforma del Estado belga es un proceso dinámico que facilita cada vez un poco más el equilibrio del funcionamiento de las instituciones. Se trata nada más que de llevar adelante de una manera pacífica el legado histórico de romanos y germanos.» Nadie discute los instrumentos que el Estado pone a disposición del capital financiero. El ejército belga hace estrictamente sus «deberes» como parte de la OTAN. En tres años, el contingente belga en Afganistán ha crecido desde 360 hasta 626 agentes, a través de los buenos oficios del Ministro de Defensa, De Crem, el «amigo de Washington»[5], y hay belgas que participan ahora en los vuelos de vigilancia en esta guerra con aviones radar Awacs.[6]

Rudi Thomaes, director general de la FEB, dijo en voz pausada: «No entren en pánico, no hay ninguna razón. Nuestra economía está creciendo más que la de la Unión Europea[7] Por otra parte, las agencias de notación (el servicio de estudio del imperialismo) continúan evaluando la situación en Bélgica como muy buena. Bélgica tiene una deuda pública de 350 mil millones de euros, equivalente a toda la riqueza producida en el país durante un año, pero nuestros barones financieros disponen de amplias garantías para responder por ella, y dicho sea de paso, cobran los intereses pagados por los contribuyentes para esa deuda. La cartera financiera de los belgas ricos alcanza los 900 mil millones de euros y el ahorro bruto, decenas de miles de millones cada año.[8]

¿Será que los patrones «necesitan de un gobierno»? Recientemente, enviaron una carta, no para exigir la formación de un gobierno, sino para pedir al gobierno, que por supuesto existe, que ponga por escrito la forma en que se va a hacer pagar la crisis por los trabajadores: «Le instamos, dada la urgencia, de obtener del Parlamento la aprobación de un presupuesto creíble para el año fiscal 2011, es decir, un presupuesto conforme al plan de convergencia [de la UE]. Esta medida es, a nuestro juicio, la única capaz de restaurar la confianza necesaria de los inversores y evitar una espiral descendente.«[9] En teoría, un gobierno «en asuntos pendientes» no puede presentar un presupuesto. ¡Qué importa! Dada la urgencia… lo puede hacer igual. El Ministro de Hacienda nos asegura: «Yo voté 15 mil millones de euros de garantía para ayudar a Grecia. Pero he oído que no se podía hacer un presupuesto en asuntos pendientes. […] ¡La verdad, tenemos que dejar de decir eso!«[10] Y ya está el Primer Ministro listo para «preparar el presupuesto de 2011 con el objetivo de que el saldo de este presupuesto sea mejor que el acordado con las autoridades europeas«.[11] El objetivo es «tranquilizar a los mercados», es decir, una vez más, a los barones de las finanzas.

Los sindicatos y la patronal discuten el Acuerdo Interprofesional en el mayor secreto

El hecho es que, mientras tanto, la patronal y los dirigentes sindicales de las tres regiones se reunieron en la sede de la FEB (Federación de Empresas de Bélgica), bajo la presidencia de los patrones, durante dos meses, lejos de las cámaras de televisión, con el objetivo de «contribuir a la estabilidad social en las empresas«.[12] Finalmente, sin que nada se filtró, escriben: «Teniendo en cuenta los problemas presupuestarios del país, y la desventaja salarial de Bélgica en relación con los países vecinos, los interlocutores sociales acordaron aumentos salariales muy limitados.«[13] Los patronos obtienen más facilidades para poner los empleados en el paro técnico, así como muchas deducciones en los salarios indirectos (cotizaciones sociales). Desde 2008, la norma salarial fijada en estas negociaciones es obligatoria y no meramente indicativa. En otras palabras, lo que negocia a nuestras espaldas sería el techo máximo que se podría obtener a nivel sectorial y en las empresas privadas. Y este techo es muy bajo, «los interlocutores sociales hacen un llamamiento a la responsabilidad de los sectores para que un eventual aumento salarial entre en vigencia recién a partir de 2012, y acordaron que los incrementos salariales, negociados en los sectores y en las empresas, no excederán el 0,3% de los costes salariales[14] Este proyecto de Acuerdo, parece más bien que nos ilumine sobre cómo quieren que paguemos nosotros por la crisis.

El acuerdo en cuestión no fue aprobado. Voces se levantaron en la base de la FGTB, especialmente en SETCa[15], para rechazarlo. Pero el cinismo de la Secretaria General de la FGTB, Anne Demelenne, no tiene límites: es después de estampar su firma en el texto del acuerdo con los patrones, junto con Rudy De Leeuw, presidente de la FGTB, que ella dice que «no defenderá el acuerdo» en la base.[16] La CNE[17] también rechazó el acuerdo, pero la CSC lo ha aprobado igual. Dicho esto, después que las bases de la CGSLB y la FGTB han rechazado el Acuerdo, sería ahora el gobierno, supuestamente «por encima de la refriega», que debería decidir, como si alguna vez un gobierno ha estado a favor de los trabajadores. La lucha continúa.

Un gobierno ¿para qué?

Mientras este gobierno en asuntos pendientes sigue trabajando sin prisa ni pausa en beneficio de los patronos, los partidos políticos todavía están tratando de formar un gobierno. El «socialista» Di Rupo pretende reunir «los francófonos», sean de la clase que sean, como si los intereses de los trabajadores pudiesen ser los mismos que los de los patronos y, para colmo, opuestos a los de sus compañeros en Flandes. Por otra parte, defiende los intereses nocionales (un mecanismo aprobado cuando el Partido Socialista estaba en el gobierno); sólo haría falta «reubicarlos». Además, acepta la rivalidad entre Regiones.[18]

Un gobierno ¿para qué? Para reducir los beneficios sociales mediante el fraccionamiento aún mayor del país, y poner en práctica un plan de austeridad de 25 mil millones de euros, que pagarán los trabajadores.

Para nosotros, como para estos jóvenes FGTB que dicen que tener un gobierno no es un fin en sí mismo:

«Si, para crear un gobierno a cualquier costo, se debe soportar:
 
·                             Un asalto frontal contra la solidaridad entre todos los trabajadores, con o sin empleo;
·                             Importantes brechas en el carácter universal de la Seguridad Social;
·                             La competencia fiscal entre las regiones que, en última instancia, reducirá el presupuesto y por lo tanto la calidad de nuestros servicios públicos;
·                             Una disputa entre las regiones para ver quién va a cazar con mayor eficacia los desempleados, para excluirlos del subsidio en mayor número…
 
Si es para eso…
¡Los jóvenes FGTB preferimos no tener gobierno!»

Sabemos que ningún gobierno de la burguesía se va a ocupar en serio de los intereses de los trabajadores, y que, al fin, sólo un gobierno de los trabajadores mismos puede resolver nuestros problemas de un empleo para todos, salarios justos, educación, salud. Para llegar allí, es un largo camino, pero es la única solución realista. Para llegar allí, hace falta organizar la lucha, decir no a este vergonzoso «Acuerdo Interprofesional», como está diciendo la huelga de SETCa de Charleroi, defender con uñas y dientes la unidad de la Seguridad Social, junto con estos jóvenes FGTB y sin tener esperanzas en las piruetas de Di Rupo, organizar la solidaridad en las luchas, más allá de cualquier frontera.


[1] Véase www.jeunes fgtb.be
La FGTB, la CSC y la CGSLB son los tres sindicatos de Bélgica. Los Jóvenes de la FGTB (Jeunes FGTB) tienen su propia organización. (NdT))
[2] Le Soir, 13/01/2011
[3] Yves Leterme en Le Soir, 11/01/2011
Los intereses nocionales son una astucia de la legislación que hace que Bélgica sea un paraíso fiscal para las grandes multinacionales. (NdT)
[4] Le Soir, 22/01/2011
[5] De Standaard, 29/01/2011 – Wikileaks ha puesto de manifiesto las relaciones privilegiadas del Ministro de defensa De Crem con la administración de Obama, «uno de los más sólidos amigos de los Estados Unidos en el gobierno belga «.
[6] Le Soir, 20/01/2011
[7] Le Soir, 11/01/2011
[8] Eric Keuleneer, profesor en la Escuela Solvay de Economía y Gestión, de Bruselas – Le Soir, 22/01/2011
[9] Le Soir, 18/01/2011 – subrayado nuestro
[10] Le Soir, 22/01/2011
[11] Le Soir, 11/01/2011
[12] Proyecto de 18/01/2011 del Acuerdo Interprofesional 2011-2012
[13] Le Soir, 19/01/2011
[14] Le Soir, 20/01/2011
[15] La Central de empleados, técnicos y cuadros de la FGTB
[16] La Libre 01/02/2010
[17] Central de empleados de la CSC.
[18] «Sí, podemos hablar de la responsabilidad y la ley de finanzas, pero dentro de ciertos límites.» Le Soir, 19/08/2010