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La operación militar se realiza en la ciudad de Shenzhen, localizada a 27 km del centro del territorio. Incluye soldados transportados en camiones y vehículos blindados y ha sido calificada como de “gran escala”.

Por Alejandro Iturbe

Este movimiento militar representa una clara amenaza del régimen de Beijing de reprimir la lucha por reclamos democráticos que vienen llevando adelante la juventud, los trabajadores y el conjunto del pueblo de Hong Kong. Una lucha que incluyó movilizaciones masivas y combativas, y una reciente huelga llamada por la central sindical HKCTU. El proceso, hasta ahora, no ha podido ser controlado con la dura represión de la policía local, ordenada por la jefa de gobierno del territorio, Carrie Lam [1].

Para destacar esa amenaza, el régimen chino no intenta ocultar el despliegue de tropas y armamento, sino que lo ha hecho público a través de un video difundido por la agencia de noticias @globaltimesnews perteneciente al oficial Diario del Pueblo [2]. La noticia y el propio video circulan por los medios de comunicación de todo el mundo, y hasta el propio presidente Donald Trump se refirió a este hecho en uno de sus famosos twitters.

No he conseguido en ningún medio la información del número de soldados del ejército chino presentes en Shenzhen. Pero estos se sumarían a los 8.000 que están asentados de modo permanente en Hong Kong y que, aunque hasta ahora no han intervenido en la represión de las manifestaciones en el territorio, también han difundido un video expresando que se sumarían a la acción de las tropas que vienen del continente [3].

El despliegue militar ha sido acompañado por una escalada de declaraciones de funcionarios del régimen chino. En Beijing, el Jefe de la Oficina para Asuntos de Hong Kong y Macau dijo que “los crímenes violentos precisan ser castigados con severidad, conforme a la ley”. Mientras tanto, el embajador chino en Londres declaró que su gobierno “no se quedará cruzado de brazos si la situación en Hong Kong empeora, y tiene suficientes medios y poder para reprimir los disturbios rápidamente” [4].

Una contradicción que se agudiza

La situación se tensa cada vez más, en el marco de lo que hemos analizado en artículos anteriores.

“Por su tradición histórica y las características de su sociedad, Hong Kong representa una gran contradicción para el régimen chino. Esta contradicción no se da entre el capitalismo y el “socialismo chino” (que hace ya décadas no existe). En este aspecto, el territorio se complementa perfectamente y es muy útil para el capitalismo, la burguesía y el régimen de China. La contradicción principal se presenta entre el régimen político chino (una dictadura) y las aspiraciones democráticas de la población de Hong Kong (trabajadores, sectores medios y la baja burguesía). El poder de Beijing necesita “domesticar” a Hong Kong pero no lo consigue, y eso genera una situación de crisis del gobierno local, y un desafío para el régimen chino en su conjunto.” […] Por eso, analizábamos que “este enfrentamiento no es solo contra las autoridades locales de Hong Kong sino, fundamentalmente, contra el régimen dictatorial de Beijing, su verdadero apoyo”.

“En la medida en que las luchas democráticas en el territorio continúan y se profundizan, esta situación puede actuar como una ‘mecha’ que encienda otros incendios en China, a través de los muchos vasos comunicantes, especialmente con la región del sur más cercana al territorio […]. Por eso, ante la imposibilidad de “domesticar” el proceso, no podemos descartar que la dictadura de Beijing defina intervenir con el ejército para elevar el nivel de represión al de la Plaza Tiananmen, en 1989. Una necesidad que, contradictoriamente, se acentúa cuanto más fuerte y radicalizada es la lucha en Hong Kong, y que puede llegar a un ‘límite intolerable’ para el régimen chino si la gobernadora Lam fuese derribada por la lucha y Beijing perdiese el control del territorio”.

La lucha ha continuado, se han radicalizado los métodos de la juventud estudiantil y la clase obrera organizada ha ingresado a partir de la reciente huelga. Nos acercamos a lo que llamamos el “límite intolerable” para el régimen chino y así lo muestra el despliegue de tropas en Shenzhen.

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Los escenarios posibles

En este marco, los analistas internacionales se plantean si se trata solo de un “ejercicio de intimidación” o de una amenaza real. El profesor Steve Tsang, director del SOAS Instituto Chino de Londres, dice que “no hay duda de que el lanzamiento del vídeo fue diseñado para transmitir un mensaje cuyo objetivo es intimidar a la gente de Hong Kong”, como parte de una “guerra sicológica” [5].

Es decir que el régimen de Beijing querría evitar a toda costa esa represión, cuyos costos políticos e incluso económicos, no solo para Hong Kong sino para toda China, podrían ser muy altos. Sin embargo, agrega luego: «Beijing preferiría que los manifestantes se fueran a casa. Pero si creen que la autoridad del régimen del partido comunista está siendo atacada, intervendrán. No es una amenaza vacía, es una amenaza de verdad» [6].

En un artículo muy interesante, la multimedia británica BBC analiza tres escenarios posibles [7]. El primero es que el despliegue intimidatorio de tropas en la frontera sea suficiente para contener las protestas o para “domesticarlas”.  El propio artículo considera esta hipótesis poco probable ya que, una vez conocida la presencia de tropas en Shenzhen, piquetes de manifestantes comenzaron a realizar acciones en el aeropuerto: “Los manifestantes levantaron barricadas con carros para maletas y bloquearon los accesos a las zonas de seguridad del aeropuerto. Luego formaron una cadena humana para impedir el paso de pasajeros al grito de ‘¡Defiendan Hong Kong! ¡Defiendan las libertades!’” [8].

El segundo escenario es que el ejército chino ingrese para una represión de contención a las movilizaciones y, fundamentalmente, para una represión selectiva a los activistas del proceso (con prisión y extradición al continente incluidas). Así ocurrió en el pasado con Gui Minhai, dueño de una librería     que vendía libros críticos al gobierno chino: apareció detenido en China en 2015, fue condenado a 2 años de prisión y liberado en 2017. Poco después, volvió a ser detenido y “desapareció”.

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El artículo analiza que hasta ahora los activistas de esta lucha no han mostrado temor de ser arrestados en Hong Kong, pero la extradición a China cambia las reglas de esas prisiones y, además, les agrega las represalias que puede haber contra los familiares en el territorio y en la propia China continental. A pesar de ello, el periodista de Hong Kong, Adam Ni, considera que “el riesgo político (tanto interno como externo) para el gobierno de China de una intervención militar es demasiado grande y podría, inclusive, empeorar la crisis. Cualquier respuesta militar, a menos que fuera una fuerza abrumadorageneraría más resistencia” [9].

Acá se presenta el tercer escenario posible: una represión masiva y sangrienta, al estilo de la de la Plaza Tiananmen en 1989, pero esta vez sobre toda una ciudad. Un escenario de este tipo presenta profundas contradicciones políticas, de aislamiento internacional e, incluso, económicas (un descenso de las inversiones imperialistas) para el régimen chino. Pero dado el carácter profundamente represivo del régimen de Beijing y sus antecedentes en el pasado, está siempre presente como una posibilidad.

Algunas consideraciones

Hemos dicho que la situación se tensa cada vez más y que un ingreso de tropas del ejército chino para reprimir al pueblo de Hong Kong es una posibilidad cada vez más real. Ante esta perspectiva, en nuestro artículo anterior, expresamos: Es una falsa ilusión pensar que los países imperialistas y sus gobiernos serán aliados en esta lucha. Ellos ya han comenzado a criticar ‘la violencia’ de los manifestantes y, como vimos, solo están preocupados por la marcha de sus negocios. La realidad es que, más allá de sus declamaciones ‘democráticas’, han sido y son aliados de la dictadura china”.

Ahora reiteran esa posición: “Donald Trump, la ONU y la Unión Europea llamaron a la calma, antes de que la situación termine en un baño de sangre” [10]. En otras palabras, le piden a la dictadura china “por favor no lo hagan” y al pueblo de Hong Kong que deje de luchar por sus libertades democráticas. No van a mover un dedo para evitar el ingreso de las tropas chinas, y si este se produce, con la represión que eso significaría, se limitarán a derramar una lágrima… y la vida seguirá su curso.

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En el marco de su lucha y para defenderla frente a esta amenaza, los jóvenes, los trabajadores y todo el pueblo de Hong Kong tienen planteadas dos tareas imprescindibles. La primera, la señalamos ya en nuestro artículo anterior: “Lo que queremos expresar es que la extensión de su lucha al conjunto de China y a los trabajadores del continente ha pasado a ser una tarea de primer orden en el desarrollo del heroico combate que viene llevando adelante el pueblo de Hong Kong”. La tarea que unifica es derribar el régimen dictatorial de Beijing.

La segunda, es apelar a la solidaridad de los trabajadores y a los pueblos del mundo. Que todas las centrales sindicales, organizaciones sociales y populares, y organismos de derechos humanos repudien esta amenaza del régimen de Beijing y, si ella se concreta, en la medida de sus posibilidades realicen medidas reales contra ese régimen y las exijan de sus gobiernos. Un ejemplo de esa solidaridad ha sido la resolución aprobada por la CSP-Conlutas del Brasil [11].

Por nuestra parte, desde la LIT-CI reiteramos nuestro apoyo a la lucha de los jóvenes, los trabajadores y todo el pueblo de Hong Kong, repudiamos las amenazas militares del régimen de Beijing, y llamamos a realizar una gran campaña internacional de solidaridad y apoyo a esa lucha.

Notas:

[1] Para conocer el conjunto del proceso de Hong Kong, ver los siguientes artículos ya publicados en este site: https://litci.org/es/menu/mundo/asia/hong-kong/hong-kong-proceso-movilizacion-democratica-no-se-detiene/, https://litci.org/es/menu/mundo/asia/hong-kong/se-endurece-la-lucha-hong-kong/ y https://litci.org/es/menu/movimiento-obrero/hong-kong-la-clase-obrera-entra-escena/

[2] http://www.globaltimes.cn/content/1161155.shtml

[3] https://www.france24.com/es/20190815-tropas-china-frontera-hong-kong/

[4] https://www.lapagina.com.sv/internacionales/china-amenaza-con-reprimir-rapidamente-los-disturbios-en-hong-kong/

[5] Ver artículo de nota [3].

[6] Ídem.

[7] https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-49334814

[8] Ídem.

[9] Ídem.

[10] https://www.elpais.com.uy/mundo/crece-tension-hong-kong-china-amenaza-intervenir.html

[11] https://litci.org/es/menu/mundo/asia/hong-kong/csp-conlutas-aprueba-apoyo-los-trabajadores-jovenes-hong-kong-lucha-democracia/