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Luego de tres meses de lucha continuada de la juventud, los trabajadores y el pueblo de Hong Kong, se realizó una nueva huelga general en el territorio, esta vez de 48 horas.

Alejandro Iturbe

La huelga fue convocada por la central HKCTU (Confederación Sindical de Hong Kong) [1] y organizaciones estudiantiles y juveniles por las demandas democráticas que han generado este proceso de lucha [2].

Fueron dos jornadas intensas que repitieron las características combativas y activas de la huelga anterior del 5 de agosto. Fue precedida por acciones de bloqueo del aeropuerto de la ciudad lo que, sumado a la adhesión de personal del aerotransporte, hizo que fueran cancelados gran cantidad de vuelos [3].

También hubo piquetes sobre el MTR (metro) que obstaculizaron los servicios que circulaban con pocos pasajeros frente a las habituales multitudes que los utilizan [4]. La línea al aeropuerto quedó cancelada durante gran parte de la huelga. Fue importante la adhesión de los trabajadores del sector bancario, con piquetes que recorrían los edificios.

Nuevamente tuvieron un papel destacado los estudiantes secundarios y universitarios (a pesar de que las universidades están de vacaciones) que realizaron masivos actos y manifestaciones y llaman a una huelga general del sector de la educación a partir de la fecha de reinicio de las clases [5]. La policía de Hong Kong reprimió con dureza algunas de esas manifestaciones e incluso ingresó en varias universidades, y realizó decenas de detenciones.

Las nuevas jornadas de lucha vuelven a mostrar que, tal como señalamos en nuestro artículo anterior, la amenaza  intimidatoria del régimen de Beijing al instalar tropas y armamentos en la zona fronteriza con el territorio no ha atemorizado al pueblo de Hong Kong. Por el contrario lo han llevado a reforzar su lucha [6].

Este proceso ha desgastado al extremo a la gobernadora Carrie Lam, cuya renuncia es exigida por gran parte de los manifestantes y  que no consigue derrotar ni controlar el proceso de lucha. En los hechos, ha perdido el control del territorio. Esta situación la ha llevado a expresar que “está descorazonada y dispuesta a renunciar” pero que no lo hace porque no hay “ningún sucesor a la vista” [7].

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Tal como ya señalamos en otros artículos, como reflejo de la crisis política, este “descontrol” ha llevado a una fuerte caída de los negocios locales y también de China continental, como lo señala el periódico especializado Wall Street Journal [8]. En ese marco, los sectores más concentrados de la burguesía de Hong Kong, como Li Ka-shing, el empresario más rico del territorio, llama a “finalizar las protestas porque las ganancias comienzan a caer” [9].

Los medios imperialistas dedican mucho espacio a la situación y reflejan la posición de sus gobiernos (hacer como que apoyan los reclamos democráticos y, al mismo tiempo, evitar que la lucha desborde) llaman desesperadamente a la “no violencia” y a la no intervención militar del ejército chino en el territorio [10].

Por su parte, el régimen de Beijing se encuentra ante una contradicción cada vez más aguda. Todavía continúa en el terreno de la amenaza y la intimidación, como lo expresan las declaraciones de sus funcionarios y embajadores en el exterior [11]. Sin embargo es evidente que está dudando mucho para dar el paso de la intervención militar directa, por las consecuencias imprevisibles que esta podría tener en los terrenos político y económico a nivel nacional e internacional.

Pero si permanece solo en la amenaza y en la intimidación y, tal como hasta ahora, ello no da resultado, transmite una imagen de debilidad que, desde Hong Kong, podría comenzar a extenderse a China continental y “encender otros incendios” en los trabajadores y las masas chinas más de conjunto. Algo que es intolerable que intolerable para un régimen dictatorial.

Por eso, reiteramos lo que señalamos en nuestro último artículo: “Ambos procesos (el avance la lucha democrática en Hong Kong y sus consecuencias en el terreno económico local y en el de China continental) pueden actuar como un ‘pinza’ que se cierre y llevarlo a definir una represión directa. Dado su carácter dictatorial y represivo, el ingreso de las tropas chinas es una posibilidad real y presente.

La juventud, los trabajadores y el conjunto del pueblo del Hong Kong han mostrado su disposición a la lucha y su combatividad y, por lo tanto, su disposición a ejercer una fuerte resistencia en este caso. Pero existe el riesgo que se repite (a un nivel corregido y aumentado) de una masacre como la que ese régimen realizó en la masacre de la Plaza Tiananmen en 1989.

Creemos imprescindible prepararse para esa posibilidad. En este sentido, en el marco de nuestro pleno apoyo a su lucha, queremos reiterar dos consideraciones. La primera es una falsa ilusión pensar que los países imperialistas y sus gobiernos serán aliados en esta lucha. Ellos ya han comenzado a criticar ‘la violencia’ de los manifestantes y, como vimos, solo están preocupados por la marcha de sus negocios. La realidad es que, más allá de sus declamaciones ‘democráticas’, han sido y son aliados de la dictadura china”. Tampoco en la burguesía de Hong Kong…

La única y verdadera solidaridad vendrá de los trabajadores y los pueblos del mundo. Que todas las centrales sindicales, organizaciones sociales y populares, y organismos de derechos humanos repudien esta amenaza del régimen de Beijing y, si ella se concreta, en la medida de sus posibilidades, realicen medidas reales contra ese régimen y las exijan de sus gobiernos. Un ejemplo de esa solidaridad ha sido la resolución aprobada por la CSP-Conlutas del Brasil. También lo hizo la central francesa Solidaires y la Red Sindical de Solidaridad y Luchas en la que ambas participan.

La segunda es que la extensión de su lucha al conjunto de China y a los trabajadores del continente ha pasado a ser una tarea de primer orden en el desarrollo del heroico combate que viene llevando adelante el pueblo de Hong Kong. La tarea que unifica es derribar el régimen dictatorial de Beijing”.

Por nuestra parte, desde la LIT-CI reiteramos nuestro apoyo a la lucha de los jóvenes, los trabajadores y todo el pueblo de Hong Kong, repudiamos las amenazas militares del régimen de Beijing, y llamamos a realizar una gran campaña internacional de solidaridad y apoyo a esa lucha.

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Notas:

[1] http://en.hkctu.org.hk/content/mass-strike-against-tyranny-call-workers-strike-29-39

[2] https://litci.org/es/menu/mundo/asia/hong-kong/hong-kong-proceso-movilizacion-democratica-no-se-detiene/

[3] https://internacional.estadao.com.br/noticias/geral,manifestantes-bloqueiam-aeroporto-de-hong-kong-neste-domingo-e-quarenta-pessoas-sao-presas,70002991977 y https://www.youtube.com/watch?v=v0Zrhfdqvbw

[4] http://www.hurriyetdailynews.com/hong-kong-protesters-target-trains-urge-general-strike-146230

[5] https://www.youtube.com/watch?v=ki6kXkXq4ZA

[6] https://litci.org/es/menu/mundo/asia/hong-kong/pueblo-hong-kong-no-se-intimida-frente-la-amenaza-militar-beijing/

[7] https://www.nytimes.com/2019/09/03/world/asia/hong-kong-protests-carrie-lam.html?te=1&nl=boletin&emc=edit_bn_20190904?campaign_id=42&instance_id=12105&segment_id=16709&user_id=00d43cf2b74587eee8cd749aa535ec7f&regi_id=7524510220190904

[8] https://www.wsj.com/video/how-turmoil-in-hong-kong-could-hurt-china/

[9] https://thenewdaily.com.au/news/world/2019/08/20/hong-kong-protests-billionaires/?fbclid=IwAR0yo9s99UjzYZHuNxsgXM8Y-_vebtXAb-mZ0KC6CO9-d7y2RzpQKnLnxN4

[10] https://elpais.com/elpais/2019/09/01/opinion/1567353564_416830.html

[11] https://www.clarin.com/mundo/embajador-china-situacion-incontrolable-hong-kong-vamos-quedarnos-brazos-cruzados-_0_TReemU558.html