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Cerca de cumplir dos meses de movilizaciones, el pueblo sudanés sigue en lucha por libertad y poder popular. Aislados, los sudaneses han enfrentado violencia extrema por parte de milicias parapoliciales y una precaria posibilidad de comunicación.

Por: CSP-Conlutas

Desde el 11 de abril, con la caída del régimen de Omar al-Bashir, el Consejo Militar se mantiene en el gobierno contra la voluntad de la población y de los movimientos organizados que exigen transición política democrática bajo orientación de los civiles.

Con el fin de la dictadura de Bashir, los militares se mostraron cerrados al diálogo con la oposición que lidera las movilizaciones en el país. Peor que eso, han atacado de manera criminal a la población, en grave violación a los derechos humanos, encubierta por el régimen militar con el control de los medios de comunicación y el corte en el sistema de internet local.

Desde el 3 de junio, el servicio de internet en el país fue interrumpido por determinación de las autoridades del gobierno militar de transición.

El profesor sudanés Abdulaziz Mukhtar, de la Universidad de Ciudad del Cabo, África del Sur, confirma la tensa situación en el país y la dificultad para divulgar lo que ocurre al resto del mundo. Según él, “el régimen militar suspendió el acceso a internet, y utiliza los canales de televisión y de radio estatales para diseminar lo que interesa a las autoridades y para divulgar fake news”.

Cuenta también que “hay muchas manifestaciones ocurriendo, ocupaciones, protestas masivas, vigilias nocturnas frente al Cuartel General, que son duramente reprimidas”, y de hecho hay informaciones de que ocurren violaciones, asesinatos, desaparición de personas además de la represión cotidiana contra cualquier manifestación contraria al régimen militar. Relata que, “a pesar de no haber datos más exactos, parece haber cerca de 500 personas desparecidas, otras centenas de heridas en protestas, además de las violaciones” que ocurren en incursiones criminales de grupos parapoliciales. Según organizaciones locales, se registraron 12 casos de abuso sexual, pero el número puede estar por debajo de lo real. Además, hay informaciones de que cerca de 130 personas han sido muertas, y que “cuerpos están siendo retirados del río Nilo”.

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Absulaziz ya fue preso político en el Sudán y su familia sufrió con la persecución en la época en Darfur. El activista, que hoy da clases en Ciudad del Cabo, inició su militancia en el Sudán actuando en el movimiento estudiantil. Y trae en su repertorio la experiencia de muchos conflictos de su país de origen. Él rescata la guerra civil y la independencia en 1956, el régimen del general Ibrahim Abud y la caída vía revolución popular en 1964, y la del general Jaafar Nimeiry en 1985, para enfatizar con eso que la inestabilidad política siempre se mostró presente en la historia del Sudán y de sus regímenes totalitarios.

Esos regímenes, afirma, permitieron que el Sudán del Sur fuese separado y que otras regiones como Darfur, Nilo Azul y Nuba Mountain se tornasen lugares de grave crisis humanitaria, con saldo trágico de más de 300.000 personas muertas y millones de desplazados.

“No tenemos garantías de que la justicia será hecha con el juicio y la condena de Bashir, sea por la Corte Internacional o por medios internos. Hay muchos escenarios posibles y abiertos, pero el pueblo, las víctimas de ese enredo, todavía tienen que luchar y tienen aún más demandas. Todavía precisamos de cambios”, resalta.

Apoyo internacional – El activista y académico rescató “la importancia del apoyo internacional para que el mundo sepa lo que está pasando en el Sudán”, y que el pueblo sudanés precisa de “ayuda contra la milicia terrorista que tomó el poder”.

La CSP-Conlutas refuerza ese llamado por la lucha internacionalista contra los regímenes autoritarios y represores. La Central también envió moción de apoyo a la lucha del pueblo sudanés contra la intransigencia del gobierno militar y se junta a otras diversas organizaciones del mundo que se solidarizan con la causa de importancia geopolítica y social enormes para la región.

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La Red Sindical Internacional de Solidaridad y Luchas, organización que reúne entidades sindicales y de movimientos sociales del diversas partes del mundo, y de la cual la CSP-Conlutas es parte, también publicó y envió mensajes de apoyo a los sudaneses en lucha.

¡Solidaridad a los camaradas en el Sudán en lucha por libertad y por el fin del régimen militar!

Traducción: Natalia Estrada.