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Revolución sudanesa: peligros, huelgas y crecimiento. La lucha por cambios reales está apenas comenzando.

Por: Martin Ralph

En la ocupación de Jartum, un orador de la Asociación Profesional Sudanesa (APS) dijo: “Las Fuerzas Armadas solo están intentando cambiar su imagen, tener otra cara. Es una extensión del mismo viejo régimen podrido”.

La alianza de las fuerzas reunida en la “Declaración por Libertad y Cambio”, que es parte de la revolución sudanesa, habría hecho un acuerdo con el gobierno militar el 28 de abril, para crear un gobierno militar/civil para gobernar el Sudán.

Eso significa que la revolución está en gran peligro. Omar al-Bashir fue derrocado, pero el régimen permanece. Son las fuerzas pro burguesas dentro de la revolución democrática sudanesa que traicionaron las demandas de la revolución, que incluyen un fin no solo para Omar al-Bashir sino un fin para el régimen.

Pero huelgas, ocupaciones y marchas enormes, algunas de las cuales también son llamadas por la propia alianza, muestran las grandes contradicciones. La revolución está en peligro por dentro, pero creciendo hacia afuera y aumentando sus demandas en todo el Sudán, mientras los ataques de las fuerzas de seguridad continúan en varias partes del país, incluyendo enfrentamientos armados y violaciones en el interior. El antiguo régimen está retrocediendo.

Nuestros amigos y revolucionarios sudaneses dicen que el acuerdo está siendo debatido entre las organizaciones de la “Declaración por Libertad y Cambio”. Pero es la APS que mantiene claramente la reivindicación de mantener la ocupación hasta la caída del régimen.

La revolución sudanesa continúa creciendo

2 de mayo: el tercer día de la huelga por tiempo indeterminado de los trabajadores de la Compañía de Harina SEEN, una estatal en el estado del Mar Rojo, exige mayores salarios y condiciones de trabajo. Los trabajadores ven eso como parte de la revolución.

La empresa SEEN provee harina para las empresas privadas Sayga y Weta.

Al mismo tiempo, las masas de Puerto Sudán, capital del Estado del Mar Rojo, hicieron más marchas para ocupar el Estado Mayor después de las declaraciones hechas por el Consejo Militar.

Amin Sinada, un periodista, dijo a Radio Dabanga, que los manifestantes expresaron su rabia y rechazo a la declaración del Consejo Militar de Transición (CMT) y levantaron barricadas por una larga distancia en la ciudad.

La mayoría de los discursos pide la entrega de poder a un gobierno civil y dice que la ocupación continuará hasta que haya un gobierno civil y todas las demandas sean atendidas.

Ocupaciones y marchas

En la cuarta semana de ocupación sudanesa en Jartum, y frente a los centros militares en muchos Estados, centenas de miles de personas participaron de la “Marcha de Millones por la Libertad y el Cambio” en varias partes del Sudán, y esos millones están pidiendo una respuesta para las exigencias de la revolución.

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En El Gedaref, Puerto Sudán, Suakin, Senga, El Obeid, Zalingei, y El Azaza, en el Estado de El Gezira, y otras ciudades, se realizaron marchas en respuesta al llamado de las Fuerzas por la Libertad y el Cambio.

La capital, Jartum, testimonió varias marchas. Manifestantes entonaron eslóganes frente al Banco Central del Sudán, denunciando la corrupción generalizada en el país, y continuaron su marcha, con grandes multitudes venidas de otras regiones.

Estado del Norte

Las exigencias de las marchas en el Estado del Norte fueron por la suspensión de la construcción de las represas de Kajbar y Dal; por la responsabilización de todos aquellos que contribuyeron para tales proyectos fracasados; por la abolición de todas las decisiones de expropiación de tierras emitidas en nivel nacional y estadual; y por la restauración del derecho a la tierra al pueblo, inmediatamente.

Ellos también exigieron la abertura de la cartera de Tierras e Inversiones que existía bajo el antiguo gobierno y la devolución de los derechos a los propietarios, responsabilizando a los corruptos, llevándolos a juicio, y la confiscación de las tierras adquiridas ilegalmente.

Lo que ocurre en Darfur también es clave

El genocidio en Darfur mató a cerca de 500.000 personas, los asesinatos fueron organizados por el régimen, no solo por el presidente o por una parte “deshonesta” del ejército. Solucionar todas las cuestiones de la propiedad y de las tierras, y juzgar a todos los que participaron de los asesinatos y el usurpación de tierras es esencial.

Darfur del Sur

El 2 de mayo, personas en Mershing, en el sur de Darfur, organizaron una manifestación frente a la unidad del Ejército en Menawashi para exigir que el CMT entregue el poder a la dirigencia civil, procese a los involucrados en abusos y crímenes contra ciudadanos, y cierre el Partido del Congreso Nacional local.

Darfur Occidental

El mayor general Abselkhalig Badawi, gobernador de Darfur Occidental, recibió un memorando de la Asociación de Profesionales del Sudán y de las fuerzas por Libertad y Cambio de la unidad administrativa de Tendelti, en El Geneina.

El memorando destacó las demandas de los revolucionarios en Jartum, además de exigir el suministro de servicios para el área y la interrupción de los procedimientos de tierras. También pidió la creación de un ambiente propicio para el retorno de personas desplazadas y refugiados a sus aldeas, y el juicio a las figuras del antiguo régimen en la localidad, enfatizando la necesidad de disolver sus organizaciones y poner sus sedes y recursos bajo el comando de las fuerzas armadas en Tendelti.

Abogados condenan a la Unión Africana y el dictador de Egipto

El 26 de abril, 55 abogados representando a 12 organizaciones de asistencia legal dijeron: “Apelamos al Consejo Militar del Sudán, a las instituciones legales y policiales del Sudán, al ejército nacional, a los actores regionales y a la comunidad internacional para que respeten los derechos humanos del pueblo sudanés y tomen en serio sus justas exigencias por un gobierno civil”.

El 15 de abril, el Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana (AU-PSC) emitió un comunicado condenando y rechazando la toma del poder por los militares sudaneses. El comunicado exigía que los militares sudaneses entregasen el poder a una autoridad política de transición, civil, hasta el 30 de abril de 2019, y que si no lo hacían la UA-PSC suspendería automáticamente la participación del Sudán en la Unión Africana. Pero la UA-PSC no suspendió la participación del Sudán en la UA y decidió dar dos meses al Consejo Militar de Transición para entregar el poder a una autoridad civil.

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El 23 de abril, el presidente egipcio Abdel Fattah al-Sisi, que también es actualmente el presidente de la Unión Africana y jefe del gobierno militar de Egipto, anuló la decisión del 15 de abril porque apoya y mantienen fuertes lazos con la actual dirigencia del CMT.

La Unión Africana, a través de sus acciones sin principios, debilitó su legitimidad a los ojos del pueblo sudanés (y africano).

La revolución exige el fin del régimen

Ninguna solución puede ser hecha en nombre de las masas sudanesas sin su participación y control directos. La revolución exige el fin del régimen, lo que significa que todos sus elementos, las fuerzas armadas, todas las fuerzas de seguridad, las estructuras empresariales, las nacionalidades –todo– tiene que cambiar y acabar con la impunidad. Un cambio de gobierno no es un cambio de régimen.

Si cualquier sector de los genocidas, de los corruptos, de alguna otra parte del antiguo régimen permanece intacto, las fuerzas que quieren mantener a los trabajadores y los campesinos fuera del gobierno de su propio país encontrarán una manera de reconstruirse y de revertir las conquistas y destruir la revolución.

Los ataques armados continúan en Darfur. El 3 de mayo, dos niñas fueron violentadas por la Fuerza de Defensa Popular. Ninguna investigación adicional fue conducida por la policía. Hay incidentes de violación en la ciudad de Nyala (la capital de Kordofán).

De acuerdo con relatos de nuestros amigos sudaneses, Nyala testimonió un enfrentamiento acalorado entre la policía y el ejército, hubo disparos de tiros al aire y las fuerzas policiales usaron gas lacrimógeno para dispersar a millares de manifestantes de su campamento. Esta ocupación exige que el gobierno mejore las condiciones del campo: “Nosotros condenamos la violencia de las fuerzas de seguridad contra los rebeldes en Nyala y Zalingei. Exigimos que el consejo militar haga una investigación urgente y juzgue a los agresores de los rebeldes desarmados”.

Y pidieron por el mantenimiento del movimiento revolucionario pacífico en la capital y en los Estados “hasta que la victoria de la revolución sea completada por el establecimiento de una autoridad civil transitoria”.

De un nuevo video de entrevistas filmadas dentro de la ocupación:

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“Esta es una revolución de base. No está acabada,

La capital está explotando con energía,

Las mismas viejas fuerzas represoras permanecen,

Exigimos el fin de Omar al –Bashir y del régimen, pero solo él cayó,

Queremos prohibir el racismo y el tribalismo,

Nosotros no vamos a salir de las calles antes de conquistar nuestras demandas,

Queremos un gobierno civil”.

La revolución está creciendo, sus demandas están creciendo y continuarán creciendo. En la medida en que los trabajadores reconstruyen sus organizaciones y sindicatos, su independencia es primordial. Ellos pueden dar un fin a la superexplotación en las fábricas, en la tierra y en las minas, algunas de las cuales son propiedad de las fuerzas militares sudanesas u otras dictaduras, o de grandes empresas del Medio Oriente y del Norte de África.

En todos los lugares, en la medida en que las masas crecen, los jóvenes y los trabajadores deben unirse a las órdenes inferiores del ejército que defiende la revolución, y establecer grupos de autodefensa. Esto debe tornarse parte del programa que está siendo desarrollado en las huelgas, ocupaciones y marchas.

Ninguna confianza en aquellos que dicen: vamos a formar un gobierno militar/civil.

Construir un gobierno civil basado en todos los grupos de la revolución de todos los Estados sudaneses, y protegido por su propia autodefensa.

Traducción del original en inglés al portugués: Marcos Margarido.

Traducción del portugués: Natalia Estrada.