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¡Viva la revolución y la lucha! ¡Revolución hasta la victoria! ¡Solidaridad internacional con la revolución!

Por: Martin Ralph

Un refugiado sirio, revolucionario, y en contacto diario con la revolución, dijo: Nosotros no aceptamos el reciclado de la basura reciclada… dos líderes del régimen en el mismo día… Aceptamos solo nuestra libertad…

El presidente de Sudán, Omar al-Bashir, después de 30 años de gobierno dictatorial, fue obligado a salir por la lucha revolucionaria de las masas sudanesas cuando ellas marcharon al cuartel general el 8 de abril, dando inicio a la caída del antiguo presidente.

La determinación y el coraje de las masas forzaron a los militares a librarse del dictador, mientras los rangos más bajos de las fuerzas armadas protegían a la multitud contra los criminales cuerpos de seguridad del gobierno que tiraban contra ella. El teniente general Awad Ibn Ouf, ministro de Defensa, dijo el 11 de abril que un consejo militar administraría el país por un período de transición de dos años. También prometió liberar a todos los presos políticos, pero el pueblo aún está siendo baleado en varias partes del país por intentar liberar a los luchadores.

Este golpe militar fue rechazado en pocas horas por los manifestantes frente al cuartel general y por las protestas en todo el país. La revolución está exigiendo reformas debido al colapso de la economía: los bancos no funcionan; los aumentos del precio del pan y la inflación (que comenzaron la revolución); el sistema ferroviario destruido por el régimen y grandes áreas fértiles entraron en declive. Recientemente, el dictador vendió el Puerto del Sudán para los Emiratos Árabes Unidos por una cifra enorme. Él remató el país entero.

Los militares intentaron imponer un toque de queda de un mes, pero las masas rechazaron esa maniobra y continuaron en las calles.

La revolución:

  • Rechaza cualquier presencia militar en un gobierno de transición;
  • Rechaza cualquier intervención de la “comunidad internacional sobre cómo el pueblo sudanés debería gobernar su país;
  • Las fuerzas armadas deben obedecer a las fuerzas revolucionarias;
  • La ocupación de las calles y la revolución continuarán hasta que se cree un gobierno civil de transición;
  • El pueblo rechaza cualquier participación del ala militar del Movimiento Islámico;
  • Las cuestiones de guerra y paz en la región de Darfur es uno de los asuntos fundamentales del gobierno de transición.

La revolución derrota al dictador

Omar al-Bashir ordenó a sus fuerzas de seguridad que atacasen a decenas de millares de manifestantes, que construyeron tiendas, organizaron la alimentación y el tratamiento médico en Cartun, capital del país. Los rangos más bajos y medios de las fuerzas armadas protegieron al pueblo y salieron con sus ametralladoras para detener los ataques de la milicia pro gobierno.

Muchos soldados tenían amigos y familiares en las calles y hubo saludos alegres entre civiles y soldados, marineros y miembros de la fuerza aérea. Cuando algunos soldados fueron heridos, tanques y camiones del ejército, con ametralladoras, dejaron el cuartel para enfrentarse a la milicia de al-Bashir.

Esas fuerzas de seguridad y la milicia incluyen mercenarios cuyos orígenes se remontan a 2003 (y antes), cuando comenzó el genocidio contra el pueblo de Darfur y de los Montes Nuba, que desde entonces vienen entablando una lucha de liberación contra la dictadura. El gobierno mató a 500.000 personas y creó dos millones y medio de refugiados internos que viven en centenas de campos de refugiados. Bashir es buscado por la Corte Penal Internacional desde 2009, pero los Estados Unidos y la Unión Europea no hacen nada para prenderlo.

Esta lucha armada es la culminación de la revuelta que comenzó el 13 de diciembre, cuando los estudiantes tomaron las calles seguidos por las masas, el 18 de diciembre.

Organizaciones de la revolución rechazan el gobierno militar

Mujeres, jóvenes y sindicatos lideran la lucha desde diciembre. Entre los principales organizadores del levante está la Asociación de Profesionales del Sudán (SPA), que rechazó la tentativa del alto comando militar de tomar el poder por un “período de transición”.

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El SPA, que representa una amplia gama de profesiones, incluyendo médicos, profesores y periodistas, y es una de las principales fuerzas dirigentes de la revuelta, convocó a manifestantes acampados del lado de afuera del Ministerio de Defensa para permanecer en las calles.

Ellos dicen: “Nuestra revolución continúa en dirección a sus objetivos. Solamente la completa aceptación de la voluntad del pueblo y de los revolucionarios acabará con nuestros campamentos y protestas. Eso significa la entrega del poder del Estado a una autoridad civil transitoria y democrática encargada de la tarea de implementar una transformación democrática genuina. Hoy, nuestras protestas y manifestaciones continúan y nuestro pueblo saldrá para proteger la revolución y corregir su curso” (www.dabangasudan.org/en).

La Declaración por Libertad y Cambio, lanzada en enero de 2019, es un conjunto de exigencias adoptadas por una amplia gama de grupos que se oponen a la dictadura de al-Bashir. La declaración pide el fin de las guerras genocidas, justicia para los desplazados, el desmantelamiento del régimen de partido único, el empoderamiento de las mujeres sudanesas, y más financiamiento estatal para salud, educación y medio ambiente.

Se han desarrollado un gran número de medidas para defender al pueblo, que resultó en los actuales eventos. Por ejemplo, algunos hombres y mujeres se volvieron cazadores de bombas, esto es, usaron baldes para capturar gas lacrimógeno y bombas de plástico disparadas contra ellos, otros construían trincheras y barricadas para detener los vehículos de la milicia, las mujeres suministraban alimentos a los soldados, mientras policías y soldados simpatizaban con la revuelta y algunos hasta comenzaron a ayudar.

Un grupo de WhatsApp de 400.000 mujeres, que comenzó a discutir cuestiones sociales y personales relacionadas con el machismo, desarrolló una organización nacional que denunciaba a los informantes del gobierno y de la policía.

Hubo una huelga general el 5 de marzo y huelgas de trabajadores portuarios en Port Sudan.

La lucha continúa en todo el país

En Darfur, el 12 de abril, un aumento de las protestas en varias ciudades resultó en violencia y en la muerte de nueve personas, incluida la de un niño. El pueblo fue baleado mientras intentaba liberar a los presos políticos de las prisiones del Servicio Nacional de Inteligencia y Seguridad (NISS).

Siete personas fueron muertas y decenas heridas en un tiroteo por agentes de seguridad en Zalingei durante la celebración de la caída del presidente al-Bashir. Y 37 personas quedaron heridas en el tiroteo llevado a cabo por miembros del NISS.

Desde que comenzó la concentración frente al cuartel en Cartun, el último sábado 6/4, 35 personas fueron muertas por fuerzas de seguridad y ‘batallones de sombras’ (hombres de civil armados), según el Comité de Médicos Sudaneses.

El imperialismo paró su apoyo a Omar al-Bashir, pero no al régimen

Las potencias imperialistas dijeron al régimen sudanés que Omar al-Bashir tenía que ser depuesto. Varios países imperialistas, como Gran Bretaña (uno de los ocupantes coloniales originales), EEUU, y países de la UE tienen intereses materiales en el Sudán, pero también China, Irán, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita han usado al Sudán para sus propios intereses. Algunos comparten (y luchan por) los espolios de los recursos sudaneses que incluyen oro, uranio y petróleo. Mientras tanto, 30.000 tropas sudanesas permanecen en Yemen para apoyar la ocupación del país por Arabia Saudita.

Entonces, habrá muchas maniobras sucias venidas de ese grupo de señores de la comunidad internacional.

Gran parte del sistema de salud y educación fue privatizado y muchos trabajadores y los más pobres no reciben estos servicios y enfrentan una vida de miseria, hasta la erupción de la revolución.

Crece el hambre de cambios

Hay muchas cuestiones candentes y, como en todas las revoluciones, el hambre de cambios aumenta y la exigencias crecen.

Aquellos que causaron la caída de Omar al-Bashir deben comandar el país a través de un gobierno provisorio democrático; hay muchas organizaciones de la revolución y ellas deben gobernar.

Existe la cuestión nacional y las luchas de liberación. Toda la limpieza étnica tiene que parar y todos los refugiados tienen el derecho de volver a su casa, a sus tierras, como en Darfur, y deben ser ayudados a restablecer sus poblados y sus vidas.

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Darfur pertenece a su pueblo, solamente ellos pueden decidir su futuro, y el ejército de liberación conquistó más regiones desde diciembre de 2018. La huelga general se extendió a Darfur.

Una manifestación reciente en Sudán del Sur (que se separó del Sudán en 2011) envió un mensaje a los participantes del campamento frente al cuartel general: “Nosotros decidimos por la división”. Todas las naciones sudanesas deben ser libres para decidir su futuro, incluso el Sudán del Sur.

Los trabajadores deben tener el derecho de organización, sin ninguna represión o control gubernamental. Ellos deben tener el derecho de huelga y de manifestación.

Esta es una revolución democrática que solo puede ser llevada adelante por las masas en las calles, pero también enfrentará los intereses comerciales y políticos de la burguesía del Sudán y de los Estados Unidos y países de la Unión Europea, que apoyaron la antigua dictadura. Estados Unidos controla algunos campos petrolíferos; la UE, liderada por Alemania, quería que el flujo de migración africana para el continente europeo parase por cualquier medio. El gobierno británico dio total apoyo a eso.

El imperialismo está interfiriendo en el Sudán

La UE afirmó en un comunicado reciente que el régimen de al-Bashir es capaz de “un proceso pacífico, confiable, legítimo e inclusivo, que permitirá al Sudán realizar reformas esenciales”. Fue una profunda traición a las aspiraciones del pueblo sudanés y sus extraordinarios sacrificios. La UE están tan podrida que apoya públicamente regímenes genocidas.

Por más de dos años, la UE dio dinero al gobierno sudanés para que ellos controlasen a los refugiados y los mantuviesen detenidos, pero gran parte del dinero fue para comprar armas para las fuerzas de seguridad, para reprimir al pueblo sudanés. ¡La UE ayudó a armar el genocidio!

Solo un gobierno de los trabajadores puede garantizar las demandas de las masas. Hay señales de que, habiendo sido destruidos por Omar al-Bashir (cuando impuso “sindicatos islámicos bajo su control”), los sindicatos de los trabajadores en los puertos y en otros lugares están volviendo a la vida.

La situación continúa muy peligrosa, pero la revolución sigue avanzando.

Las revoluciones del Norte de África y el Medio Oriente

Como en el actual levantamiento en Argelia, el Sudán continúa la lucha revolucionaria contra los regímenes despóticos y por derechos democráticos del Medio Oriente, que comenzó en 2010. Rusia entiende la necesidad de derrotar la revolución sudanesa de la misma forma que apoyó a Assad en Siria y bombardeó la revolución siria. El año pasado, Omar al-Bashir se encontró con Assad por lo menos dos veces en Siria, para donde fue llevado por la fuerza aérea rusa.

La semana pasada, un mural en Idlib, Siria, pintado por la grafitera Syrian Bansky, Abu Malik Al-Shami, que es una luchadora del Ejército Libre de Siria, envió saludos a la revolución sudanesa. Dijo: “La libertad no es más una estatua. Ella está viva en carne y hueso”. El mural muestra a jóvenes mujeres que lideran cánticos y consignas en Cartun durante la ocupación de calles que enfrenta al régimen militar.

La solidaridad internacional es necesaria

Un gran número de sudaneses está extendido por todo el mundo y ha liderado muchas manifestaciones.

Los sindicatos y los movimientos sociales deben hacer cuanto puedan para apoyar las manifestaciones, exigir que sus gobiernos acaben con todo el comercio y la ayuda al actual régimen, que no cambió. Los sindicatos en todos los niveles deben aumentar el apoyo internacional y ayudar a la autoorganización de los sudaneses.

Nuevas redes de solidaridad surgen y crecen en muchos países. Llamamos a todos los sindicatos y movimientos sociales a apoyar la revolución sudanesa.

En Gran Bretaña, las organizaciones reformistas casi no dijeron una palabra. Jeremy Corbyn y el Partido Laborista no expresaron ni pidieron apoyo a la revuelta. Y ningún sindicato nacional apoyó la revolución hasta ahora.

¡Fuera militares ya!

¡Omar al-Bashir en la Corte Penal Internacional!

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¡Libertad a todos los presos políticos!

¡Disolver y castigar las fuerzas de seguridad y las milicias del gobierno!

¡Retorno de todos los refugiados internos!

¡Derechos iguales para todos los sudaneses, incluyendo Darfur y los Montes Nuba!

¡Propiedad estatal de todos los recursos naturales!

¡Reconstruir el Sudán bajo el control de las organizaciones de la revolución!

¡Por un gobierno de obreros, trabajadores urbanos y rurales sudaneses!

¡Fin de todo comercio y ayuda al régimen sudanés!

¡Construir la solidaridad internacional con los trabajadores y el pueblo sudanés!

Fuentes:
https://www.dabangasudan.org
http://sudanreeves.org
Facebook Justice For Sudan

Moción de apoyo de la CSP-Conlutas

Una vez más, muchas gracias. Su declaración fue traducida y publicada en la página de Facebook de la Asociación de Profesionales del Sudán. Hay una gratitud positiva por su declaración, del público y de los sindicatos.

Sindicato de Médicos Sudaneses – Inglaterra.

Vea el link: https://m.facebook.com/857752900918065/posts/2600022903357714?sfns=mo

Apoyo total a la revolución sudanesa

San Pablo, 7 de marzo de 2019 – CSP-Conlutas

Estamos conscientes de que el nuevo levante sudanés comenzó el 18 de diciembre y se extendió rápidamente para todos los Estados y muchas ciudades del Sudán.

También sabemos que la insurrección comenzó por causa de la destrucción del Sudán por la dictadura de 30 años de Omar al-Bashir. Los bancos, la economía y muchas partes del Sudán no funcionan como deberían para suplir las necesidades de vida y de desarrollo.

Y entendemos que la dictadura llevó a cabo un genocidio en Darfur, con fuerte represión en los Montes Nuba, en el Nilo Azul y en Kordofan, desde por lo menos 2003. Él es procurado por el Tribunal Penal Internacional desde 2009, pero la comunidad internacional liderada por los Estados Unidos y por la UE no hace nada. Al-Bashir viaja libremente.

Y entendemos que la lucha hoy es contra 30 años de dictadura, no solo contra la alta inflación, la falta de pan y la violencia reciente.

Saludamos el coraje de los jóvenes, las mujeres, los trabajadores, y sindicatos y todas las organizaciones de la revuelta y de la revolución.

Condenamos el uso de armas, la detención, la tortura y el asesinato para intentar impedir su revolución por la paz y por la justicia y el derecho de organizar y salvar al Sudán, tan fértil y rico en recursos.

Pensamos que el Sudán pertenece a los sudaneses y no a las empresas y a otros países que se llevan lo que pueden de su país, como oro, uranio y petróleo. Todos los recursos pertenecen al pueblo del Sudán, no a los Estados Unidos, la Unión Europea, Rusia o China.

Apoyamos su lucha para acabar con este gobierno despreciable y saludamos su energía, manifestaciones y huelgas, como la del 5 de marzo.

  • ¡Libertad para todos los presos políticos!
  • ¡Por el derecho de luchar y hacer una revolución!
  • ¡Ninguna arma, comercio o ayuda a la dictadura!
  • ¡Al-Bashir debe ser llevado al Tribunal Penal Internacional!
  • ¡Abajo Omar al-Bashir y su régimen!
  • Firmado por sesenta sindicatos y movimientos sociales (negros, mujeres, etc.).

Artículo original en inglés, traducido al portugués por Marcos Margarido y al castellano por Natalia Estrada.