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Pronunciamiento ante la Asamblea Nacional Constituyente

En virtud de los principios fundamentales que guía al Sindicato ATAUNEG: Democracia, Pluralismo e Independencia. Los Trabajadores Administrativos de la Universidad Nacional Experimental de Guayana reunidos en asamblea extraordinaria de fecha 28 de junio de 2017, decidimos en amplia mayoría, pronunciarnos en contra de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) “convocada” por el gobierno del Presidente Nicolás Maduro.

La actual convocatoria, tal como se ha plateado, ha significado para todos los venezolanos un escenario de enfrentamientos, desconfianza e incertidumbre. El gobierno pretende imponer una iniciativa a una Asamblea Nacional Constituyente y dice que será participativa y democrática pero en la práctica no lo es. Esta constituyente y sus bases comiciales, así como ha sido anunciada es una maniobra, que en nuestra opinión, en nada solucionará los problemas que padecemos todos los venezolanos y de manera particular los trabajadores, ya que no dice cómo salir de la crisis. Estamos envueltos en una crisis política, social, económica y humanitaria que demanda acciones inmediatas para solventarla. El presidente en reiteradas oportunidades ha solicitado poderes extraordinarios a través de leyes habilitantes para resolver la emergencia generada por la “guerra económica”.

El gobierno pretende hacernos creer que la actual “CONSTITUCIÓN” requiere cambios. En nuestra opinión los problemas que sufrimos no son culpa de la Constitución de 1999, que por otra parte este gobierno y amplias mayorías han reivindicado como una constitución progresista y humanista, “la mejor del mundo”. No se resolverán los problemas de la inflación, de los bajos salarios, de la escasez de alimentos o de medicinas, ni la inseguridad y violencia, porque se agreguen, modifiquen o deroguen artículos a la actual constitución. Lo que se necesita es que se cumpla la actual constitución y las leyes que se derivan de las mismas.

¿Por qué ahora el gobierno propone una Constituyente?

El país padece una de las peores crisis de su historia republicana. Los trabajadores asalariados somos quienes más sufrimos. En el 2012 ganábamos el equivalente a 400 dólares y hoy solo llegamos a 32$ de acuerdo al dólar paralelo. Según el Banco Central de Venezuela la inflación del año pasado se ubicó en 600%, para este año el F.M.I. estima 1600% de inflación. Pero no necesitamos ver ninguna estadística, alcanza con ir al mercado y no encontrar el producto que antes tenía precio regulado y hoy lo debemos comprar a “precio liberado”. Deberíamos ganar más de un millón de bolívares para comprar todos los productos que necesitamos. Pero nuestro salario es de poco más de 200 mil incluyendo el bono de alimentación.

En lo que va del año los trabajadores hemos recibido por decreto presidencial un aumento de 160%, pero y nuestra situación no mejora; al contrario empeora. De igual manera hemos visto perder nuestros derechos y reivindicaciones laborales. La I y la II CCU del Sector Universitario, son letra muerta.

En todos estos años el gobierno no ha acertado con una política de defensa de nuestro salario contra la inflación y la escasez. Miles de trabajadores pierden su trabajo, empresas y comercios que se van o cierran sus puertas como General Motors de Venezuela. Tampoco ha habido una política efectiva que incremente la producción de alimentos. Se han entregado a empresarios dólares baratos para importar, muchos de estos han ido a parar al mercado negro de divisas. No hay ningún preso por esto.

Toda esta situación ha creado un gran malestar en el pueblo trabajador. En el 2015 el pueblo manifestó su inconformidad y por eso el gobierno perdió las elecciones a la Asamblea Nacional. Hoy día sigue creciendo el descontento, culpándose principalmente al gobierno de la actual situación por la que está atravesando los trabajadores. En este escenario es que se da la convocatoria la Asamblea Nacional Constituyente en tiempo record. El gobierno propone la Constituyente para lograr el “dialogo y la paz”, no tenemos por qué cuestionar ese objetivo. Pero evidentemente para lograrlo no se ha elegido el mejor camino. Las bases comiciales son anticonstitucionales. No hacer una consulta previa, tal como lo exige el artículo 347 (el pueblo convoca) en correspondencia al artículo 5 (la soberanía reside “intransferiblemente” en el pueblo) según la CRBV, impide que el pueblo “dialogue” con la propuesta afirmando o negando la “iniciativa” del presidente (artículo 348).

Que la votación de los constituyentes se haga sectorial y territorialmente (paralela al registro electoral permanente) no está contemplado en la constitución. Votar por sectores podría ser interesante si los registros fuesen conocidos y certificados. No estamos en contra de que los obreros, los campesinos, las mujeres y demás sectores puedan participar de una Asamblea Nacional Constituyente eligiendo a sus representantes, pero en la actual situación de total control burocrático, policial y militar, no hay ninguna posibilidad de elegir democráticamente a ningún representante porque el Gobierno, el CNE y el TSJ lo impiden.

El gobierno reconoce o desconoce sindicatos y Federaciones, Consejos Comunales o comunas, de acuerdo a su conveniencia. Algunos son controlados directamente por los Ministerios respectivos. Por ejemplo nuestra Federación no es reconocida para discutir el III CCU porque el gobierno discute con el oficialismo (FTUV). Lo mismo sucede con empresas como Sidor donde suspende las elecciones de un sindicato vencido y discute con un sector del viejo sindicato oficialista. Están suspendidas las elecciones en INPSASEL y en Petroleros, porque el oficialismo las perdería. También están postergadas las elecciones regionales desde el año pasado y ahora tienen un futuro incierto. Pero lo más antidemocrático es que no va existir la proporcionalidad: Un pequeño municipio votará la misma cantidad de miembros que uno diez veces más grande. Esto tiene por objetivo obvio que en los lugares más apartados puedan ser manipulados a través de diferentes medios. Por otra parte hoy el gobierno irrespeta los acuerdos con la Universidad venezolana, irrespeta nuestras casas de estudio violando la autonomía universitaria e irrespeta hasta la vida de los estudiantes y de personas que laboran dentro de ella.

Se ha creado una gran incertidumbre, ya que la Constituyente al estar por encima del poder constituido puede cambiar absolutamente todo: la forma de una elección o terminar con la votación directa. Darle potestad al presidente (o a la propia ANC) para hacer nombramientos a dedo. Una Asamblea Constituyente puede cambiar absolutamente todo y votar una nueva constitución distinta a lo que hoy conocemos. “Tiene la potestad de transformarse en el gobierno real, votar nuevas leyes, votar nueva forma de gobierno y como elegirlo”, razón por la que este tema no puede ser ajeno y mucho menos pensar que no nos afecta gremialmente. Nos pueden hacer creer que se incorporan “derechos”, pero con una redacción confusa podríamos perder los actuales. Como no se ha establecido límite de tiempo para que la ANC sesione pudiera hacerlo de manera permanente y durante este tiempo ningún poder constituido podría oponerse a ninguna de sus resoluciones. Por estas razones no tenemos ninguna garantía de conservar derechos gremiales, económicos o sociales. Ante esta situación, la Asamblea de Trabajadores resolvió rechazar la convocatoria a la ANC y lo hacemos de manera independiente, porque más allá de lo que digan unos y otros, ninguno plantea cuál es la salida a esta inédita crisis que padecemos.

En ese sentido los trabajadores tenemos algo que decir: Mientras el gobierno gasta 60 mil millones de dólares en el pago de la deuda externa y nos endeuda aún más http://rnv.gob.ve/venezuela-ha-pagado-60-000-millones-de-dolares-encompromisos-internacionales/, los trabajadores decimos: suspensión inmediata del pago de la deuda y sus intereses. Que se destinen los recursos para comida, medicinas e inversión en la producción de alimentos. Reactivación de la producción en todas las empresas del estado venezolano (básica, petrolera, de producción de alimentos, etc.) Contraloría social para investigar a donde fue a parar cada dólar producido por la renta petrolera y los préstamos adquiridos. Dónde están los dólares de las denunciadas “empresas de maletín”. Investigación de las empresas mixtas petroleras para saber cuánto petróleo se produce y porqué se importa hoy gasolina http://www.elnacional.com/noticias/economia/pdvsa-gasta-diariamente-millones-dolares-para-importar-gasolina_87387. Repatriación de capitales. Estos son algunos puntos que los trabajadores universitarios proponemos y exigimos con nuestra lucha como una salida independiente a esta crisis.

En todo el país varios sectores y personalidades se están pronunciando en contra de esta Constituyente. También lo ha hecho la Fiscal General por considerar la convocatoria inconstitucional y fraudulenta. Por este motivo es necesario que los trabajadores a través de sus sindicatos, federaciones y otras organizaciones se pronuncien defendiendo las conquistas adquiridas y derechos constitucionales que a través de esta ANC podemos llegar a perder. LA CONSTITUYENTE NO SOLUCIONA LOS PROBLEMAS DE LOS TRABAJADORES

ASOCIACIÓN DE TRABAJADORES ADMINISTRATIVOS UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL DE GUAYANA