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Temer está en el “margen de error” de las encuestas. No hay registro de algún presidente peor evaluado en toda la historia del país. Los números de las encuestas, sin embargo, no traducen la real dimensión del descontento, a pesar que la encuesta IBOPE (Instituto Brasileño de Opinión Pública y Estadística) para la CNI (Confederación Nacional de la Industria), muestra que la mayoría está, hoy, más pesimista sobre empleo, precios y futuro.

Por PSTU-Brasil

El gobierno dice que la economía está creciendo, pero la economía sólo es buena para los ricos banqueros y grandes empresarios. Para los trabajadores y el pueblo, va de mal en peor. Los poquísimos empleos que el gobierno alardea haber creado, son informales y precarios. Mientras hay hambre en Brasil, la prensa informa que seis capitalistas brasileños (entre banqueros y grandes empresarios) concentran la misma riqueza que el 50% de la población.

Para librarse de la segunda denuncia de organización criminal y obstrucción a la justicia, Temer está distribuyendo mucho dinero para comprar diputados. Este gobierno, que quiere acabar con los derechos laborales y la Previsión, aprobó una Medida Provisoria perdonando deudas billonarias de grandes empresarios. Según técnicos de la Renta Federal de Brasil, eso va a generar un perjuicio de más de R$ 5 billones (US$ 1.5 billones).

Queremos empleo, salario, vivienda, educación, salud y jubilación. La gran prensa, empresarios y banqueros, diputados, partidos de la derecha e, incluso, el PT, PCdoB y, además, la mayoría del PSOL, están con la cuenta regresiva para las elecciones del 2018. Quieren que esperemos sentados, en tanto acaban con nuestros derechos, salarios, empleos. Aumentan el precio de la luz, del gas y del alquiler. Ese camino no construye el cambio.

La Plenaria de los Trabajadores, realizada por los metalúrgicos de todo el país, con otros sectores, señaló el rumbo de la lucha. Aprobó que el 10 de noviembre sea un Día Nacional de Paralizaciones y Manifestaciones. Eso abre el camino para construir desde abajo, por la base, una nueva huelga general. Vamos a parar el Brasil y echar a Temer y sus reformas. En ese camino vamos a construir una alternativa obrera y socialista para Brasil que haga que los ricos paguen por la crisis.

Traducción Laura Sánchez