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El PIT-CNT convocó un paro general de 24 horas para el 20 de julio. Se da en el marco de una Rendición de Cuentas que no destina dineros para los salarios y recorta las inversiones en las empresas públicas. Además, se han destinado menos dineros a las políticas sociales, aplicando recortes a varios proyectos del Mides. Se desmantelan y cierran servicios de atención en Drogas y Salud para adolescentes en el Inau, agravando así la situación de la población que tiene menos recursos.

Editorial Rebelión nº39

El gobierno una vez más en la rendición de Cuentas, no cumple con la promesa del 6% para Anep y Udelar, lo que se traduce en grupos superpoblados y salones deteriorados, llevando a que muchos jóvenes abandonen la educación. Solamente en la Universidad, la falta de docentes y de aulas dejó sin poder cursar a más de 6 mil estudiantes; ha denunciado la Federación de Estudiantes, FEUU. El FA planifica y avanza en privatizaciones como la del Hospital de Clínicas, por medio de las PPP, y de la misma manera en todas las instituciones públicas.

Mientras nos meten la mano en el bolsillo a los trabajadores, quitan servicios a los sectores más vulnerados y dejan a nuestros hijos sin el derecho a estudiar, ellos se dan la gran vida. El presidente y los parlamentarios, tanto del Frente Amplio, como Colorados, Blancos, Independientes y Novick, están de fiesta permanente. Recorren el mundo utilizando los dineros públicos, cobran salarios de 150, 200 y 300 mil pesos, y cada vez hay más denuncias e implicados en casos de corrupción. El vicepresidente Raúl Sendic, es investigado por los gastos con su tarjeta corporativa de Ancap. Fueron miles de dólares en compras personales y regalos realizados con los dineros de la empresa pública. A la vez Sendic denuncio a Luis Alberto Heber, del partido Blanco, acusándolo de gastar en viáticos y viajes 200 mil dólares.

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Estos dirigentes viven una vida de lujo. Algunos se dicen progresistas, pero ni siquiera realizan una tímida reforma seria. Han puesto el gobierno y la política económica totalmente al servicio de los grandes patrones y los más ricos. El Plan Económico del FA está pensado para que no paguen impuestos los empresarios millonarios, las multinacionales como UPM y para destinar millones de dólares a la deuda externa fraudulenta. Los dirigentes del FA, hoy en el gobierno, no representan los intereses de los trabajadores.

Por todo esto el 20 de julio sobran razones para parar. Debemos hacer un enorme paro general, con protestas, salir a las calles y decir ¡basta! ¡Abajo el Plan Económico y la Rendición del gobierno, apoyado por toda la vieja derecha que critica para la televisión pero que aplaude en voz baja y apoya las medidas de recorte y privatizaciones! ¡El 20 de julio paralicemos todo el Uruguay, llenemos las calles, salgamos a protestar!


¿Cómo seguimos luego del paro del 20?

¿Quiénes deben decidir cómo continuamos la pelea?

Muchos dirigentes de varios gremios explican que no profundizan las medidas de lucha por que los trabajadores “no participan, van pocos al sindicato”, etc. Lo cierto es que esa versión tiene una parte de verdad, pero no explica el problema de fondo.

Los trabajadores están cansados de que se decida por arriba, como hacen muchos dirigentes que ya no trabajan desde hace años y tienen a los sindicatos como cómodas oficinas. Sus planes no son para la lucha: tienen como principal objetivo las negociaciones con el gobierno o los patrones en forma permanente. La gran mayoría de las veces los paros son decretados por la cúpula de la Central sindical sin consultar a nadie y son levantados de la misma forma, como pasó por ejemplo con el paro parcial del día 29 de junio. Los trabajadores terminamos siendo espectadores de las decisiones de un grupo de dirigentes, que en la mayoría de los casos no toman en cuenta para nada nuestras opiniones.

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Por ello la explicación de estos dirigentes, es solo para justificar su falta de consecuencia en la lucha. Es necesesario desde las bases exigir asambleas multitudinarias para discutir y votar cada paso que damos y con qué medidas debemos continuar la pelea. Lo mismo en los Plenarios de Delegados: no pueden votar a su antojo, hay que exigir que lleven mandato de la base. Son necesarias asambleas representativas por lugar de trabajo o sector, al Plenario se debe llevar la posición discutida y votada en la asamblea por los trabajadores.

Esto se llama democracia sindical, implica que la base decida. No es que no hagan falta dirigentes o direcciones, pero deben ser honestos. Que recorran los lugares de trabajo, que organicen grandes asambleas, que quieran luchar en serio y respeten las decisiones de los trabajadores. Esa política sindical es la que impulsamos desde IST, y creemos debe ser el camino a recorrer. Debemos recuperar los sindicatos para la lucha consecuente y para que seamos los trabajadores los que decidamos las medidas de lucha.