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La CSP-Conlutas lanzó este martes 16 de abril, una carta abierta defendiendo la construcción de la huelga general contra la reforma de la previsión. La carta llama a las direcciones de las once centrales sindicales que están organizando los actos unitarios del 1 de Mayo a convocar un nuevo día nacional de lucha con vistas a la realización de la huelga general contra la reforma en junio. Lea la carta abierta.

Carta Abierta: ¡en defensa de la huelga general contra la reforma de la previsión!

Es hora de preparar y convocar la huelga general contra la reforma de la previsión del gobierno Bolsonaro. Esa es la tarea que debe ser asumida por las organizaciones y movimientos de masas de nuestro país, comenzando por las centrales sindicales. ¡No podemos esperar más!

El derecho a la jubilación no se negocia y quien intente hacer eso estará traicionando a la clase trabajadora brasileña.

La propuesta del gobierno Bolsonaro penaliza aún más a los más pobres y solo beneficia a los ricos y a los banqueros.

Desde el comienzo del año ya vimos varias movilizaciones unitarias contra reforma de Bolsonaro, que pretende acabar con el derecho a la jubilación de los trabajadores brasileños. El pueblo ya demostró disposición para luchar y defender la jubilación y los derechos previsionales.

Fue así en las manifestaciones durante el Carnaval, el 8 de marzo –Día Internacional de las Mujeres–, en la Asamblea Nacional organizada por las centrales sindicales, en las manifestaciones exigiendo justicia por Marielle y, el último 22 de marzo, cuando se realizó el “Día Nacional de Manifestaciones, Paralizaciones y Protestas contra la Reforma de la Previsión, rumbo a la Huelga General”. Ahora, la campaña de petitorio contra la reforma está ganando las calles, con una inmensa receptividad por parte de la población.

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En todo ese proceso es posible comprobar la disposición de los trabajadores y de la mayoría del pueblo para enfrentar el gobierno y derrotar su reforma.

Actos del 1 de Mayo deben convocar un nuevo Día Nacional de Luchas y marcar la Huelga General para junio

Es necesario que en los actos del 1 de Mayo –Día Internacional de los Trabajadores– que están siendo convocados unitariamente por las once centrales sindicales, se defina un nuevo día nacional de paralizaciones y protestas contra la reforma de la previsión y hagamos la convocatoria a la huelga general para el mes de junio.

Desde ya, nuestro desafío es continuar ampliando la unidad, organizando comités de base contra la reforma y realizar un gran Plenario Nacional que unifique todo el movimiento sindical y popular para organizar la huelga general en junio.

Entendemos que estas iniciativas deben ser asumidas por todas y todos. Ese es el camino para derrotar el duro ataque que esa reforma representa para nuestras jubilaciones y derechos previsionales.

No hay nada que negociar en esa reforma de Bolsonaro

No podemos aceptar que ningún dirigente o central hable de negociaciones de esa reforma. No existe eso de intentar el “mal menor”. Tenemos que derrotar la reforma en su totalidad.

Incluso ni la base parlamentaria de Bolsonaro consigue defender esa reforma y explicar que mientras ataca duramente a los trabajadores, ancianos y más pobres, Bolsonaro mantiene los privilegios de la alta cúpula de las Fuerzas Armadas y quiere perdonar una deuda de más de R$ 17.000 millones de los ruralistas [hacendados] con el Funrural (que financia las jubilaciones de los trabajadores del campo).

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Con la huelga general derrotamos la reforma de Temer y será con otra huelga general que derrotaremos la reforma de Bolsonaro.

Nadie está autorizado a negociar nuestra previsión y quien haga eso está traicionando a los trabajadores y el pueblo de nuestro país.

La reforma de Bolsonaro destruye la Previsión Social

No hay nada que negociar en esa reforma del gobierno Bolsonaro. El gobierno y la prensa dicen que precisan de la reforma para que el país crezca y genere empleos. ¡Pero eso es mentira!

¡No hay pérdida en la Previsión. Lo que hay es robo! Lo que ellos quieren es sacarles a los más pobres para pagar la deuda pública a los banqueros en lugar de cobrarles a las empresas que le deben al Instituto Nacional de Seguro Social (INSS).

Es preciso derrotar completamente este proyecto. Vea algunos de los duros ataques que este prevé:

  • Imposición de la edad mínima para tener derecho a la jubilación: hombres, 65 años; mujeres, 62 años;
  • Aumento del tiempo mínimo de contribución de 15 para 20 años y contribución por 40 años para tener el beneficio integral. En el caso de los trabajadores rurales, 35 años;
  • Reducción del beneficio para los ancianos más pobres (BPC) a un salario mínimo de R$ 400;
  • Todo trabajador rural tendrá que contribuir con por los menos R$ 600 todos los años, independiente de si hubo cosecha, comercialización o no. Si no puede comprobar que hizo eso por 20 años y no tiene 60 años de edad (tantos los hombres como las mujeres), no van a jubilarse;
  • Privatización de la previsión. La reforma prevé la sustitución del actual sistema de previsión por reparto para el régimen de capitalización. Significa que ni el gobierno ni los patrones van a contribuir más con el INSS. Solo nosotros, trabajadores, somos lo que vamos a abrir un “ahorro” individual en el banco, que va a hacer lo que quiera con nuestra contribución, pudiendo hasta perderla en el tamiz financiero. Si consigue jubilarse, el valor podrá ser menor que un salario mínimo.
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¡En defensa de la jubilación y de los derechos previsionales, preparar la huelga general ya!

Baje la carta en PDF

Artículo publicado en www.pstu.org.br

Traducción: Natalia Estrada