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Incluso hundiéndose en una crisis cada día más grave, y en medio de un descrédito casi total en la población, el gobierno de Temer y el Congreso Nacional siguen con los ataques contra los derechos de la clase trabajadora. Aprobada la tercerización, la reforma laboral, se vuelve a hablar de la reforma de la Jubilación, al mismo tiempo que intensifica el recorte de los gastos sociales, sacrificando a los trabajadores públicos y saqueando aún más los servicios públicos. La cúpula de las grandes centrales sindicales sigue negociando con el gobierno algún tipo de medida provisoria que rescate la fuente de financiamiento de la estructura sindical. Las burocracias no están preocupadas con organizar la resistencia de nuestra clase. Sin embargo, hay una luz al final del túnel.

Por Zé María, metalúrgico y presidente nacional del PSTU

Se trata de la iniciativa que vienen impulsando confederaciones, federaciones y sindicatos del sector metalúrgico, ligados a la CSP-Conlutas, Fuerza Sindical, CUT, CTB, Intersindical y UGT, que trata de unificar sus campañas salariales, para impedir la aplicación concreta de la reforma laboral en las convenciones y acuerdos colectivos de la categoría. La consigna es “ningún derecho de menos” y, para alcanzar este objetivo, el sector comenzó a organizar su lucha. El 14 de septiembre habrá un primer día nacional de luchas, protestas y huelgas en todo el país.

Dado el primer paso, se esbozan otros dos movimientos, también muy importantes. El primero de ellos es que varios sectores tomaron para sí la fecha del 14 de septiembre, que puede convertirse en un día de luchas, que va más allá del sector metalúrgico y compromete a diversos otros sectores. Es el caso de los trabajadores [públicos] federales, que definieron una movilización nacional para esa fecha. También, el Congreso del Frente Nacional de Petroleros (FNP) decidió llamar a los petroleros a movilizarse el día 14; lo mismo sucedió en el Congreso de la Federación Nacional de los Metroviarios (Fenametro), etc.

El otro movimiento partió de las mismas organizaciones de los metalúrgicos, que resolvieron convocar para el día 29 de septiembre una plenaria nacional de sindicatos. Inicialmente, esa plenaria sería sólo de sindicatos del ramo metalúrgico, pero después fue extendida a todos los sindicatos de trabajadores de la industria. Ahora se discute transformarla en una plenaria de sindicatos de todos los sectores que quisieran sumarse a esta lucha -contra la aplicación de la reforma laboral, contra la reforma previsional [jubilaciones] y los demás ataques que el gobierno viene haciendo contra los trabajadores y explotados de nuestro país.

Este proceso puede adquirir mucha importancia. Podemos tener, a partir de la movilización de un sector de la clase trabajadora, la oportunidad de poner a toda la clase en lucha. Y, a partir de la organización de la unidad que comenzó con el sector metalúrgico, reunir sindicatos de trabajadores de todos los sectores. Esto permite reposicionar en el orden del día la organización de la Huelga General que necesitamos para derrotar los ataques que los patrones y el gobierno de Temer y su Congreso Nacional vienen realizando contra los trabajadores. Así, podríamos derrotar a este gobierno y a este Congreso Nacional lleno de corruptos.

Este sería un primer paso, no sólo para cambiar la vida de los trabajadores sino, además, para construir una salida a la crisis que vive nuestro país que no implique cargar su costo en las espaldas de los trabajadores y del pueblo pobre. Es necesario, entonces, fortalecer este proceso.

Traducción Laura Sánchez

Publicado originalmente En Opinión Socialista Nº 542