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Los imperialistas estadounidenses y europeos aumentan cada vez más sus declaraciones contra Irán y las amenazas de que atacarían militarmente a este país. El argumento para esta actitud es que Irán está desarrollando tecnología que le permitiría fabricar, en el futuro, bombas atómicas. Escudándose en la ONU, el imperialismo exige poder controlar el desarrollo nuclear iraní y el gobierno del presidente Mahmoud Ahmadinejad, hasta ahora, se ha negado a esta intromisión. En este sentido, el juego imperialista se parece a la denuncia de las famosas «armas de destrucción masiva», previas a la invasión a Irak.


Otro argumento usado por George W. Bush para justificar un posible ataque han sido las declaraciones del presidente iraní contra Israel. El 20/3/06, Bush expresó, en un discurso en Cleveland: «La amenaza de Irán es, desde luego, su declarado objetivo de destruir a nuestro firme aliado Israel. Esto es una seria amenaza a la paz mundial. Lo aclaré y lo aclararé de nuevo, que usaremos el poderío militar para proteger a nuestro firme aliado, Israel.».

La hipocresía imperialista

La realidad es que, hasta ahora, Irán sólo ha desarrollado y comprado tecnología para enriquecer uranio y generar energía nuclear (similar a la que tienen, desde hace décadas, países como Brasil y Argentina), pero insuficiente para producir una bomba atómica. Sin embargo, para nosotros, es totalmente secundario si Irán ya posee este tipo de armas o tiene un plan para fabricarlas. La supuesta intención imperialista de evitar la «proliferación de armas nucleares», excusa para un posible ataque a Irán, es totalmente hipócrita.

Varios países imperialistas, junto con Rusia y China, poseen la inmensa mayoría de las armas atómicas y no tienen ninguna intención de deshacerse de ellas. Además, lo que no es una cuestión menor, recordemos que, hasta ahora, EE.UU. fue el único país que usó esas armas contra poblaciones (Hiroshima y Nagasaki, en 1946, al final de la Segunda Guerra Mundial).

Como una muestra de esa hipocresía, a la vez que amenazan a Irán, esos países imperialistas y la ONU hacen la vista gorda frente a las numerosas bombas atómicas que poseen Israel o la India (ahora firme aliado de los EE.UU.). Estos países no firmaron el Tratado de No Proliferación Nuclear y por lo tanto, se reservan el derecho de usar esas armas contra un «país no nuclear». ¿Contra quién puede usar Israel esas bombas si no es contra los palestinos, los países árabes o el propio Irán? Es una nueva muestra de la «doble moral» del imperialismo. ¡La principal amenaza a la «paz mundial» no proviene de Irán sino de los países imperialistas e Israel!

Al mismo tiempo, se desnuda también el verdadero rostro del imperialismo europeo. Lejos de la imagen «democrática» que nos quieren vender, países como Francia y Alemania, que no estuvieron de acuerdo con la invasión a Irak, ahora avalan la ocupación militar de ese país. Y frente a Irán, el presidente francés Jacques Chirac tomó la delantera y amenazó con un posible ataque de armas nucleares a ese país. ¡Y esos hipócritas nos quieren hablar de paz!

Las verdaderas razones

Las razones de fondo de las amenazas imperialistas a Irán son muy diferentes. Irán es uno de los pocos países relativamente independientes del imperialismo que quedan en el mundo. Este hecho es el resultado de la revolución que, en 1979, derribó al Cha Pahlevi, agente incondicional de los EE.UU. Una de las consecuenias de este proceso fue la expulsión de las compañías petroleras estadounidenses, la nacionalización del petróleo y la creación de la empresa estatal monopólica NIOC. La revolución fue luego abortada y derrotada por la jerarquía clerical chiíta, los ayatollahs, que instalaron un reaccionario y represivo régimen de ideología religiosa.

Ese carácter burgués y ultra-reaccionario se muestra claramente en el hecho de que los ayatollahs iraníes apoyan la postura de la jerarquía chiíta iraquí, y los partidos políticos que influencian, que son las fuerzas centrales que forman el gobierno de ocupación colonial en Irak. ¡En otras, palabras, colaboran en Irak con el mismo enemigo que amenaza con atacarlos! Una rápida y efectiva respuesta a las amenazas imperialistas sería llamar a los chiítas iraquíes a retirar todo apoyo a ese régimen colonial, poniendo aún más contra las cuerdas a la ocupación imperialista. Por ese carácter burgués, ultra-reaccionario y represivo, los revolucionarios rechazamos el régimen de los ayatollahs y apoyamos todas las luchas del pueblo iraní para derrocarlo y democratizar el país.

Sin embargo, es un hecho que el país mantuvo su relativa independencia y el proyecto de Bush, a partir del 11 de septiembre de 2001, es destruir a esos regímenes que, aunque corruptos y represivos, no lo obedecen ciegamente. En el caso de Irán, es una vieja cuenta a cobrar desde 1979.
El año pasado, fracasado el intento de cambiar las cosas por la vía electoral (el candidato respaldado por el imperialismo fue derrotado) recrudecieron las amenazas. Lo que está en juego no es lucha entre la «democracia» y la «represión». Se trata de un ataque de los países imperialistas a un país mucho más débil que defiende su independencia.

Por el pantano político y militar en que está metido en Irak, parece difícil que el imperialismo pueda llevar adelante una nueva invasión en Irán. Sin embargo, sí es posible que intente realizas ataques y bombardeos aéreos relámpagos, incluso, ayudado por Israel. 

La posición de la LIT-CI

En este contexto, defendemos el derecho de Irán de desarrollar su tecnología nuclear e, incluso, de fabricar bomba atómicas para defenderse de un ataque imperialista o israelí.

Sin depositar ninguna confianza en el régimen de los ayatollahs y sin darle ningún respaldo político, los revolucionarios apoyamos claramente a Irán y a su pueblo en este enfrentamiento contra los EE.UU., los países imperialistas europeos e Israel.

Secretariado Internacional de la LIT-CI
San Pablo, 30 de abril de 2006