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La región del Himalaya, en el sur de Asia, se volvió un campo de batalla para la guerra anunciada entre la India y Pakistán.

Hay un clima de tensión desde el 14 de febrero de 2019, debido a un atentado suicida en Pulwama, en la Cachemira ocupada por la India, en el cual murieron por los menos cuarenta paramilitares.

Luego, el 26 de febrero, la India atacó Balakot, en Pakistán, alegando tener un gran número de militantes muertos [se denomina “militantes” a aquellos que combaten por la autodeterminación de Cachemira, ndt.].

El 27 de febrero, ambos dispararon e hicieron bombardeos en el territorio disputado de Cachemira. Tres o cuatro aviones cayeron, y un piloto fue detenido en Pakistán después de que su avión MIG-21 fue abatido el miércoles durante los combates entre aviones de guerra pakistaníes e indianos, en la línea de cese el fuego [frontera de hecho entre la India y Pakistán en Cachemira, ndt.]. Pakistán entrega al piloto de regreso a la India el 1 de marzo de 2019, en nombre de la paz.

Cachemira bajo doble ocupación

Desde la división del subcontinente en 1947, por el imperialismo británico, Pakistán y la India se tornaron archirrivales.

La frontera más disputada entre los dos países atraviesa el territorio de Cachemira, donde ambos países oprimen a las masas cachemiras y reivindican todo el territorio para sí mismos.

Esquema tomado del blog de Emma Rodríguez /over-blog.

India y Pakistán ya disputaron tres guerras y una está en curso, a pesar de las resoluciones tomadas por la ONU, una cueva de bandidos que usa el nombre de naciones unidas para controlar a los trabajadores en todo el mundo. La guerra en Cachemira es parte de este proyecto.

Eso significa que el imperialismo tiene bajo su influencia a gran parte del Asia meridional. Ora, los revolucionarios luchan contra el saqueo imperialista, la confusión, la división, y el orden impuestos en toda la región.

Las masas, sin duda, están luchando contra el desempleo, la pobreza, la inflación, el rapto, el asesinato judicial, la prisión, la educación precaria, la falta de salud, el terrorismo, el atraso, la falta de libertad de expresión, el desperdicio, el favoritismo, la privatización, el redimensionamiento, y la corrupción.

Lamentablemente, ellas son débiles, desorganizadas, polarizadas entre diferentes slogans debido al programa confuso y a las prácticas que la izquierda les enseñó en la región.

En la India, hace dos años que las masas enfrentan el gobierno del Partido BJP (Bharatiya Janata Party) apoyado por una organización religiosa Rashtriya Swayamseagvak Sangh (RSS), ambos de orientación nacionalista hindú [defienden la supremacía de la religión hindú sobre las demás, y son particularmente islamofóbicos, ndt.], que engendraron un realineamiento político a la derecha, clamando por una educación sofisticada con impacto en la sociología, la política y la economía.

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Estas organizaciones promueven ataques contra activistas políticos y sociales, y hoy la sociedad indiana está en transformación de una situación no revolucionaria a revolucionaria.

El BJP y la RSS están en el gobierno nacional pero no en el gobierno de la Cachemira ocupada. Por eso, quieren destituir el gobierno estadual y gobernar directamente a partir de la Unión (gobierno nacional).

Es importante recordar que el movimiento de masas en Cachemira tiene gran potencial, particularmente la juventud, que lucha contra la ocupación indiana en cada ciudad, plaza, escuela, facultad y universidad en los últimos diez años. Este movimiento se tornó un símbolo de coraje, animando toda la región.

El movimiento de Cachemira ahora está apelando a la población para oponerse a los presupuestos de defensa de ambos países, lo que se tornó un slogan más peligroso porque afecta directamente los intereses de las elites capitalistas, militares, y especialmente del imperialismo, que les venden armas de destrucción en masa.

Pakistán

El movimiento de masas estuvo deprimido en Pakistán durante los últimos quince años debido a la “guerra contra el terror”, aunque hubiese algunas luchas obreras importantes: la lucha contra la privatización de las telecomunicaciones y el movimiento nacional en Baluchistán.

La dirección bonapartista del Pakistán Tahreek Insaf (PTI – Movimiento Pakistaní por Justicia) ascendió al poder a través de los militares y del discurso contra la corrupción del gobierno anterior de la Liga Musulmana (PMLN). Su líder, Imran Khan, fue electo en las elecciones generales de 2018 y se tornó primer ministro de Pakistán.

Luego de seis meses y medio, ya enfrenta muchos problemas. Trabaja para hacer el juego del imperialismo. De un lado, el proyecto chino del Corredor Económico China-Pakistán (CPEC – China Pakistan Economic Corridor), donde todos los partidos burgueses quieren una tajada de la torta. Del otro, el FMI y el Banco Mundial quieren más cortes en los sectores sociales.

Los jóvenes quieren empleos. La población de la Cachemira ocupada por Pakistán (POK – Pakistán Occupied Kashmir) quieren royalties y electricidad gratuita porque esta región es la principal productora de energía eléctrica.

Las masas de la provincia septentrional de Gilgit-Baltistán quieren empleos y royalties del CPEC porque, además de Cachemira, el CPEC se conecta a Pakistán a través de ella.

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Los trabajadores se posicionan contra la privatización preocupando tanto a militares, que tienen 18% de participación en la economía del Pakistán, como al Poder Judicial, su eterno aliado.

Los Pashtusns, el segundo mayor grupo étnico de Pakistán, estuvieron muy activos durante la guerra de Afganistán y la guerra contra el terrorismo. Tratados como terroristas particularmente por los militares, discriminados en todo puesto de control, ellos se organizaron en el movimiento de protección Pashtun (PTM – Pashtoon Tahaffuz Movement) y junto con sectores aliados entablaron una lucha general. Este movimiento popular (PTM) hizo crecer las críticas contra el ejército de Pakistán.

Hay una revuelta de masas en la Cachemira ocupada por Pakistán (POK), expresada en el movimiento para salvar los ríos Neelam y Jhelum, con reivindicaciones de defensa del medio ambiente, derechos sobre las fuentes de agua, electricidad gratuita, Fuera Pakistán/Cachemira libre. Este movimiento involucra principalmente a la juventud, que se organiza en grupos de propaganda para motivar a la sociedad a luchar por derechos, postura esta que aumenta día a día.

Cachemira está evolucionando de un período no revolucionario a revolucionario

Este movimiento de masas representa una gran amenaza, pero aún está desorganizado. Por eso, el imperialismo hace uso de la táctica de guerra en la cual se fortalecen tanto el gobierno indiano, que usa el nacionalismo hindú para vencer las elecciones, como la dirección militar de Pakistán, para recuperar el apoyo perdido.

El imperialismo patrocinó esta guerra para crear miedo entre las masas, envolviendo respeto, religión y patriotismo.

Mientras la India actúa agresivamente, Pakistán habla de paz. Nosotros rechazamos este drama de guerra y paz escenificado por los dos lados durante algunos días, con la muerte de civiles de ambos lados de la Cachemira dividida por la línea de cese el fuego, para que representantes imperialistas bajo las luminarias de los grandes medios burgueses pongan un fin a la disputa.

¿Por qué la guerra?

Como vimos, en todas partes por los medios burgueses, algunos días antes el príncipe de Arabia Saudita, Mohammad bin Salman, súbdito del imperialismo, hizo un viaje al sur del Asia por negocios, invirtiendo U$S 50.000 millones en la India y U$S 20.000 millones en Pakistán.

Sabemos que las inversiones extranjeras anteriores trajeron muchos problemas para los dos países, que tuvieron que aplicar presupuestos con cortes en los derechos de la clase trabajadora, y de esta generaron inquietud entre las masas.

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Si esta guerra no hubiese ocurrido, ambos gobiernos enfrentarían la revuelta contar ellos como ocurrió en Medio Oriente, y ahora en América Latina y en Europa.

Por eso es que ellos tuvieron que ir a la guerra para imponer más sacrificios en ambos países en beneficio del imperialismo y de la elección de Narendra Modi, ya que su gobierno y el régimen bonapartista pakistaní están mejor ubicados para usar las tácticas del fundamentalismo hindú y del chovinismo musulmán contra los movimientos de masa.

¡Nosotros debemos responder al imperialismo!

Debemos desenmascararlo en todos los lugares con coraje, pues sabemos que fomentan la guerra dividiendo a la sociedad en nombre del racismo.

Vamos a luchar para impedir este derramamiento de sangre en Cachemira.

Debemos lanzar el movimiento Cachemira libre.

Precisamos de la solidaridad nacional e internacional a Cachemira, bajo ataque de ambos lados de la línea del cese el fuego.

Queremos impedir una enorme migración. Queremos mantener el movimiento por la autodeterminación de Cachemira en un punto de inflamación para desenmascarar al imperialismo junto a las masas del sur de Asia.

Queremos que las luchas colectivas de autodeterminación en Cachemira, Palestina, Kurdistán y Cataluña se unan en campañas comunes.

¡Queremos construir el partido revolucionario internacional contra el imperialismo!

¡Viva la lucha de la clase trabajadora mundial!

Traducción del portugués: Natalia Estrada.