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El principal dirigente del Comité por una Internacional de los Trabajadores, Peter Taaffe, decidió realizar una escisión del CIO el 21 de julio de 2019, en el congreso del Partido Socialista (sección inglesa del CIT), para mantener el control de aquella internacional y, en seguida, crear una nueva internacional, ¡el día siguiente

Declaración de la ISL (Liga Socialista Internacional), Inglaterra

Las diferencias surgieron en 2018 en el Secretariado Internacional del CIT, donde Taaffe tenía la mayoría contra las posiciones del Partido Socialista Irlandés (ISP) y era ampliamente apoyado por otras secciones del CIT. El ISP fue, entre otras diferencias, acusado de tener “una política sectaria de ‘denuncismo’ contra Sinn Féin en las campañas electorales de 2016 y 2018”. Hacia finales de 2018, el debate se tornó extremadamente polarizado y el Comité Ejecutivo Internacional (CEI) decidió abrir un precongreso internacional.

No obstante, en su crítica al ISP, Taaffe no obtuvo mayoría en el CEI, el principal órgano dirigente del CIT.

Método completamente burocrático

En respuesta, Taaffe construyó una fracción internacional durante la última reunión del CEI, antes de que la discusión del precongreso hubiese llegado a los miembros de los partidos del CIT. Esta es una medida completamente burocrática y fue el primer paso para la división. La ruptura fue planeada ya en aquella época, y la decisión del CEI de realizar un Congreso Internacional en enero de 2020 no era para ser llevada a cabo.

Taaffe había intentado convocar en el CEI un congreso del CIT para julio de 2019, pero no tuvo apoyo de nadie. Pero eso no fue un obstáculo; convocó “su” Congreso para julio de 2019, pero sin dos tercios de las secciones del CIO.

La mayoría del CEI tenía la opinión de que “no había divergencias de principio entre las dos posiciones”. Pero para Taaffe sí las había. Él criticó la política del partido irlandés en relación con Sinn Féin, usando su política en relación con Jeremy Corbyn. Apoyar el reformismo de ‘izquierda’ en Gran Bretaña es una guía para entender por qué Taaffe no puede permitir un congreso del CIT en 2020.

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El CIT siempre estuvo basado en el control del Partido Socialista (SP) de Inglaterra y el País de Gales, que actuaba como un ‘partido-madre’ y, por eso, nunca fue una Internacional con centralismo democrático.

En julio de 2019, Taaffe declaró un nuevo CIT en el congreso del Partido Socialista, que fue entonces ratificado en una Conferencia Internacional en los días siguientes.

Taaffe tenía mayoría en solo siete de las 45 organizaciones nacionales del CIT, y él defiende la historia del SP para justificar la creación del nuevo CIT. El documento del último congreso del SP dice: “Defendemos el programa y el abordaje del Partido Socialista [SP] que, históricamente, en una época de intensas luchas de la clase trabajadora, nos permitió dirigir las luchas en Liverpool, a través de su Cámara Municipal, y la batalla contra el Poll Tax (…)”.

Así, Taaffe tiene que volver a 1984/1985 y a 1990/1991 con su habitual encubrimiento y exageraciones de su papel para encontrar la base para su nueva Internacional.

El significado real de eso está contenido en el párrafo siguiente: “En la actualidad, nuestros métodos nos permitieron orientar efectivamente a aquellos movilizados en apoyo a Jeremy Corbyn, haciendo campaña por la remoción del ala derecha (los llamados Blairites, seguidores de Tony Blair) y la transformación del Partido en un partido obrero con un programa socialista”.

La creencia profunda en el reformismo

La ruptura y la creación de un nuevo CIT marca un nuevo giro a la derecha que puede hacer del SP un partido satélite de los laboristas y, si pueden, van a volver al Partido Laborista.

La mayoría con la que Taaffe rompió dijo que hay una crisis sin precedentes del capitalismo británico, donde “las instituciones establecidas de dominio capitalista perdieron autoridad entre los grandes sectores de las masas en Gran Bretaña y… reveló fisuras profundas en los principales partidos políticos”.

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No obstante, ellos deberían notar que el Laborismo es también una institución establecida del dominio capitalista, y sufre una decadencia en cuanto al apoyo de la clase trabajadora y de la juventud. Las fisuras profundas tampoco están limitadas a los principales partidos políticos, ellas alcanzan a muchas organizaciones políticas y sindicales.

Taaffe y el SP no aceptaron la idea de una discusión colectiva internacional sobre su política nacional (en relación con Corbyn), que es indirectamente contestada en el caso de Irlanda. Las presiones del oportunismo explican la proximidad de Taaffe y del SP a la burocracia sindical y al reformismo político de izquierda, como los dirigentes del PCS, del Unite, y de otros sindicatos.

Tal división era inevitable, porque una organización internacional basada esencialmente en la perspectiva y el control de un partido nacional, que es un ejemplo de oportunismo, es una enorme contradicción que impide la construcción de una Internacional marxista revolucionaria basada en la clase obrera y en sus sectores más explotados y oprimidos.

Sembrando ilusiones en Corbyn

Todos los principales partidos de izquierda están dentro del LP [Partido Laborista] y/o apoyan la idea de que Corbyn puede liderar una “revolución” y que él es un camino para el socialismo, con lo que ellos quieren decir “socialismo” parlamentario. Ellos no hablan del control obrero para un programa socialista hoy. Aunque el SP y el SWP sean de orígenes diferentes, sus posiciones sobre Corbyn son prácticamente idénticas.

El SP defiende una alternativa socialista, pero ¿qué quieren decir con eso? “La elección general, cuando llegue, precisa ser una batalla entre las ideas atrasadas y de derecha de los divididos Tories y de Farage y un movimiento socialista valiente, basado en la clase trabajadora, reunido alrededor de Corbyn” (Socialist, 22 de mayo de 2019).

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¡“Cuando llegue”! Ellos hablan como si fuese una cuestión de esperar por los acontecimientos. ¡Qué vergüenza! ¡Qué traición! Ni una palabra sobre la verdadera lucha de clases, ninguna mención a una huelga general… solo, siga a Corbyn. La clase trabajadora precisa de algo, de un partido revolucionario que, en lugar de sembrar ilusiones en dirigentes reformistas como hace el SP, lidere el movimiento de masas contra la austeridad, la opresión y el capitalismo.

Ellos deberían convocar y ayudar a construir una huelga general para derrocar a Johnson, pero no hacen eso.

Traducción del original en inglés: Marcos Margarido.
Traducción al castellano: Natalia Estrada.