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1. Esta rebelión es el primer y único ejemplo de la historia de Turquía. El aparato estatal se volvió impotente ante los millones que se rebelaron. Las personas comprendieron lo que ellos pueden hacer cuando están unidos. Una nueva era se abrió para Turquía, a partir de ahora.


2. Las condiciones dadas para el gobierno, por la Plataforma Taksim, de la cual nosotros formamos parte, son condiciones primarias. (El plan de reconstrucción del “Edificio de Artilllería”, un símbolo contrarrevolucionario, debe ser cerrado. Todos los oficiales que ordenaron el ataque a la población deben ser despedidos. Los instrumentos de tortura a las masas, como las bombas de gas lacrimógeno, deben ser prohibidos. Todas las personas apresadas deben ser liberadas. La Plaza  Taksim, de Estambul, la Plaza Kizilay, de Ankara y las otras grandes plazas de todas las ciudades deben ser abiertas a las manifestaciones populares. Las medidas del gobierno opresor y reaccionario que intervienen en el estilo de vida de las personas deben acabar). A menos que estas condiciones sean dadas, no vamos a dejar la Plaza Taksim, y no vamos a acabar con las manifestaciones en las otras ciudades.

3. La última declaración del primer ministro Tayyip Erdogan muestra que el gobierno no acepta nuestras condiciones. Nuestra resistencia derrotó a las fuerzas policiales en la Plaza Taksim, pero ellas están atacando a las personas en muchas regiones de Estambul y en otras ciudades. Entonces, nuestra resistencia y lucha va a continuar.

4. Nuestra resistencia es fundamentalmente espontánea y auto-organizada. Antes de que el proceso se debilite, tenemos que unificar todas las luchas que se expanden por el país. Contra los ataques del Estado, tenemos que construir una organización de masas para concretar la necesidad de autodefensa del movimiento y continuar con las exigencias de la rebelión. Las fuerzas revolucionarias que ocuparon la Plaza Taksim deben organizarse en un frente y extender la organización a todo el país.

5. La construcción de las barricadas se vuelve una realidad en nuestra sociedad. Por su huelga, los empleados públicos adhirieron a la rebelión, que comenzó como una explosión de rabia. La Confederación Sindical de los Trabajadores Revolucionarios también apoya la resistencia. La dirección de la mayor central sindical, Turk-Is, finalmente, cinco días después de la rebelión, publicó una declaración que contiene algunas críticas al gobierno, pero que evitó dar apoyo a la rebelión. La dirección pro gobiernista de la Turk-Is debe ser derrocada. Los trabajadores de las bases de la Turk-Is deben presionar a sus sindicatos para que se unan a la resistencia y entren en huelga. Todas las organizaciones de trabajadores y sus direcciones deben ser desenmascaradas, así como los burócratas y colaboracionistas de los capitalistas deben ser derrocados. Las barricadas deben unificarse con una huelga general. Podemos conquistar las reivindicaciones que la Plataforma Taksim declaró al gobierno con la unificación de las barricadas con las huelgas.

6. ¡Tenemos que organizarnos! ¡Trabajadores! ¡Juventud! ¡Pueblo pobre! ¡Júntense a sus compañeros revolucionarios e internacionalistas, que están al frente de la resistencia! ¡Vamos a luchar, hombro a hombro!

¡Barricada! ¡Huelga! ¡Revolución!