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El Partido de los Trabajadores (PT) expresa su más enérgica condena y repudio ante la brutal represión policial contra las y los compañeros integrantes de varios sindicatos que se movilizaban el día de ayer en reclamo de varias reivindicaciones convocados por la Plenaria de Centrales, asi como de los de la Línea 49 que desde hace varias semanas se encuentran frente al Ministerio del Trabajo crucificados y con la boca cocida, por el despido de 51 choferes de la empresa la Limpeña.

Por PT-Paraguay

La movilización luego de pasar por la Fiscalía, llegó hasta el Ministerio del Trabajo para solidarizarse con los trabajadores despedidos y crucificados, la misma también tenía como objetivo entregar una nota dirigida al nefasto ministro, que hasta ahora no ha sido más que un instrumento al servicio de las patronales.

Las fuerza represivas ahí apostadas sin mediar palabra encañonaron a los manifestantes y comenzaron a disparar a quemarropa, apuntando directamente a la cabeza de los manifestantes. Actuaron con tal saña e irracionalidad que persiguieron y golpearon a los que encontraban a su paso, incluso personas que ni siquiera eran parte de la movilización.

Pero este tipo de actos se viene repitiendo y agudizando con este gobierno privatista y represor de Horacio Cartes, no podemos olvidar a los trabajadores de la Liga Obrera Marítima y a los del Aeropuerto Silvio Pettirossi que corrieron igual suerte.

Los choferes de la línea 49, propiedad del Diputado liberal, Celso Maldonado, al igual que muchos/as trabajadores/as son víctimas de una explotación brutal, persecución a la libertad sindical y la única repuesta del gobierno ha sido la represión y la criminalización.

De hecho la criminalización de las luchas sociales se ha agudizado de tal manera, que hoy las patronales tanto privadas como públicas, actúan en contubernio no solo del mal logrado Ministerio del Trabajo sino también del Poder Judicial a través de la Fiscalía, utilizando la figura de “perturbación a la paz pública” como elemento para imputar y amedrentar, no solo a los dirigentes sindicales sino a cualquier dirigente como el caso de los jóvenes  de la FENAES, que hacen oposición al sistema neoliberal de este narcogobierno, hechos que solo vienen a rememorar la otrora ley 209 utilizada en época de la dictadura.

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La criminalización de los movimientos urbanos es un fenómeno en ascenso, cuyo objetivo es siempre el mismo: estigmatizar a las y los luchadores, intimidar y desarmas a los movimientos de la clase, reglarlos a los intereses patronales en consonancia con la política estatal de precarización de las condiciones laborales para que esto sirva a su vez de estimulo para la inversión del capital privado.

Es por eso que todo el movimiento sindical, social y popular debe expresar su repudio a las acciones de las patronales y del gobierno actual, así como solidarizarse con quienes se encuentran en lucha, solo de esa manera lograremos frenar esta ola de criminalización que azota a la clase trabajadora en su conjunto.

¡BASTA de criminalización de las luchas sociales!

¡Por la libertad de sindicalización y huelga!

¡Por la libertad de manifestación y de libre expresión!

¡Viva la clase trabajadora que lucha y no retrocede!