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Mientras Bolsonaro despotrica contra la cuarentena, poniendo en riesgo la vida de millones, la crisis social se profundiza. Para millones que ya están en situación de vulnerabilidad y pobreza, medidas de protección por parte del gobierno son más que urgentes; en realidad, ¡ya tardan! Para las familias que viven del trabajo informal, es imposible cumplir el aislamiento social sin auxilio económico del poder público. Incluso para los trabajadores registrados la situación es dramática, pues muchas empresas se aprovechan de la pandemia para despedir

Por: Renata França*

Con el discurso de “proteger los empleos”, Bolsonaro edita la Medida Provisoria (MP) 936, no garantiza estabilidad en el empleo, achica la renta media de las familias, y no prohíbe los despidos.

En este momento, el gobierno debería presentar una medida prohibiendo cualquier despido y estatizar aquellas empresas que despidan, asegurando a las micro y pequeñas empresas de hasta 20 empleados el pago integral de los salarios por el Estado. Para garantizar la cuarentena y el resguardo de la vida es necesario garantizar protección para quien necesita trabajar, estabilidad en el empleo, y renta subsidiada para quien está en cuarentena.

El programa permite a las grandes empresas, muchas que reciben “incentivos fiscales” multimillonarios del gobierno, que continúen despidiendo o puedan poner a los trabajadores en lay-off. Y ofrece a las empresas que adhieren al programa, la autorización para reducir salarios en hasta 70%, o suspender los contratos de trabajo. Esas empresas, en contrapartida, garantizan estabilidad provisoria en el empleo, solamente por un corto período de dos a cuatro meses, inferior a lo que los científicos evalúan que puede durar la crisis sanitaria.

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Los trabajadores, una vez más, pagan la cuenta, pues el gobierno complementa solo parte de sus salarios con los fondos del seguro de desempleo. Eso significa una reducción salarial, para quien recibe 3, 4 o 5 salarios mínimos, de hasta 30, 40 y 46%, respectivamente. Además, la reducción de hasta 25% del salario es permitida sin la negociación previa con el sindicato, aceptando acuerdos individuales donde el trabajador es obligado a escoger entre el empleo o la reducción salarial.

El gobierno se aprovecha de la pandemia para imponer su proyecto de semiesclavitud a la clase trabajadora, en un momento en que los trabajadores precisan tanto de ayuda para sobrevivir.

El país tiene dinero para garantizar que ningún trabajador sea despedido y tenga su renta integral, y garantizar los pequeños negocios.

Entienda la Medida Provisoria 936

1 – Estabilidad provisoria del empleo

Empresas que adhieran a la reducción de salarios y jornada, o suspensión del contrato de trabajo, deberán garantizar estabilidad provisoria en el empleo por el doble del tiempo que dure la reducción o suspensión de contrato; podrán despedir en este período mediante pago de multas laborales adicionales.

2 – Reducción de la jornada de trabajo con reducción de salarios

Empresas quedan autorizadas a reducir la jornada de trabajo con reducción proporcional de salario en 25%, 50% o 70%. El trabajador recibirá una parte del salario de la empresa y la otra parte a través del gobierno, que complementará una parte del salario no pagado por la empresa, teniendo como valor base lo que recibiría de seguro de desempleo. Ejemplo: si la empresa quisiera reducir en 70% los salarios y la jornada, el trabajador recibirá apenas 30% del salario actual de la empresa y 70% del valor del seguro de desempleo a que el trabajador tendría derecho. Como el seguro de desempleo es menor que el salario actual, habrá una reducción del salario mayor para cada franja salarial superior al techo de R$ 1.813 (U$S 340, aprox.).

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3 – Suspensión de los contratos de trabajo

Está permitida la suspensión del contrato de trabajo por dos meses. Las empresas que tuvieron ingresos brutos en 2019 menor a R$ 4,8 millones (U$S 900.000, aprox.), no pagarán nada al empleado y el beneficio de emergencia de preservación del empleo y de la renta será equivalente a 100% del valor del seguro de desempleo al cual el trabajador tendría derecho. Las empresas con ingresos anuales igual o superior a R$ 4,8 millones, tendrán que pagar apenas 30% del salario al trabajador, y el beneficio de emergencia de preservación del empleo y de la renta restituirá el equivalente a 70% del valor del seguro de desempleo al cual el trabajador tendría derecho.

4 – Negociación individual entre patrón y trabajador

La empresa puede alterar la relación de trabajo sin previa negociación con el sindicato del gremio en las reducciones de salario de hasta 25% y por acuerdo individual para trabajadores que reciben hasta tres salarios mínimos o más de dos techos del RGPS [Régimen General de Previsión Social] (R$ 12.202,12) en el caso de optar por reducir 50% o 70%, o para suspensión de contratos de trabajo.

5 – Micro y pequeñas empresas

Instituye línea de crédito especial (hasta seis meses para inicio del pago y el pago será en 36 cuotas) para financiar el pago por dos meses para pequeñas y medianas empresas con facturación entre R$ 360.000 y R$ 10 millones (U$S 67.000 y U$S 1,86 millón, aprox.). La concesión del crédito está condicionada a la garantía provisoria de empleo por dos meses.

* Renata França es militante del PSTU del Brasil y directora del Sindicato de los Metalúrgicos de Itajubá, Minas Gerais.
Artículo publicado en www.pstu.org.br
Traducción: Natalia Estrada.

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