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En el final de la tarde de este domingo 9 de junio, el site Intercept Brasil divulgó una serie de reportajes que revelan diálogos mantenidos por la Fuerza Tarea de la Lava Jato, principalmente su jefe, Deltan Dallagnol, y el entonces juez Sérgio Moro, entre 2015 y 2018. Los diálogos muestran cómo Moro y los integrantes del Ministerio Público Federal (MPF) combinaron estrategias de investigación y compartieron informaciones en los procesos relacionados con el PT. Según el site, todavía hay mucho por ser revelado.

Nota del PSTU – Brasil

Poco después de esa noticia, tanto el MPF como ahora el ministro de Justicia, Sérgio Moro, divulgaron nota en la que condenan los reportajes, atacan a los periodistas responsables por la publicación de lo infiltrado, afirmando incluso que en los diálogos expuestos no hay ninguna ilegalidad. O sea, en la práctica confiesan que el contenido publicado por Intercept es verdadero y, también grave, apuntan hacia una persecución a la libertad de prensa.

El reportaje reafirma aquello que el PSTU siempre denunció: la Lava Jato y Sérgio Moro no son imparciales, son selectivos y no merecen ninguna confianza de la clase trabajadora. Ellos son parte de la justicia burguesa, que es injusta por sí sola, y no va a arrestar a todos los corruptos y corruptores, mucho menos confiscar sus bienes, frutos del robo. “Son selectivos, hacen parte de los de arriba, de ese Estado que todos los días arresta y se ensaña con los pobres en la periferia. Ellos no son neutrales y no merecen aplausos”, como dice la nota del PSTU de octubre de 2016.

El reportaje de Intercept quita la máscara cínica de Sérgio Moro, que intenta catapultar su carrera política en torno a su figura de juez pretendidamente imparcial, enemigo de los corruptos, prácticamente un súper héroe, como ilustra el núcleo duro apoyador de Bolsonaro. El propio hecho de que Moro haya aceptado entrar en el gobierno Bolsonaro, que desde antes de asumir ya se mostró atrapado con denuncias de corrupción, incluso con el involucramiento directo con milicianos [parapoliciales], y que defiende la dictadura y a los torturadores, ya revela bien su carácter.

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Moro aparecía como alguien que estaba combatiendo los crímenes de cuello blanco, cuando los escándalos de corrupción llevaron a la prisión a Eduardo Cunha, Sérgio Cabral y otros políticos del PMDB, del PT, y otros. Frente a esta situación, el PT defendía impunidad para los de arriba, al mismo tiempo que se callaba cínicamente frente al crecimiento exponencial de la población carcelaria en sus 13 años de gobierno, que aumentó más de seis veces, con casi la mitad de los 720.000 presos sin siquiera haber sido juzgados en primera instancia. La mayoría, jóvenes pobres y negros.

Este escándalo denunciado ahora por Intercept por sí solo muestra que es insostenible la permanencia de Sérgio Moro como ministro de Justicia y que, como mínimo, él debería renunciar.

Todos los procesos que han pasado por Moro y Dallagnol deben ser revistos, sea para corregir alguna injusticia si la hubiere, sea para abrir investigación sobre los nombres de 70% de los corruptos (y corruptores) que ellos confiesan haber cubierto.

El PSTU también exige el fin de todas las amenazas e intimidaciones contra Intercept y los periodistas que son atacados por este episodio.

El PSTU, insistimos, defiende la prisión de todos los políticos y empresarios envueltos en corrupción, y la confiscación de sus bienes.

Siempre defendimos la prisión de los corruptos y corruptores y como afirmamos en el artículo de 2017: “Sérgio Moro está lejos de ser imparcial, y eso sí debe ser denunciado, pero no [ser cubierta] la investigación que se abate sobre el PT y sus relaciones con las contratistas. Si es corrupto, debe ser investigado y preso. Punto. (…) Pero no puede ser solo Lula, tiene que ser también Temer, Aécio, Rodrigo Maia y toda la banda de corruptos que infestan el Congreso Nacional y que están ahora intentando quitar nuestra jubilación y derechos laborales”. La Lava Jato se muestra no solo selectiva como injusta, visto los grandes contratistas presos por algunos días y que después fueron para sus mansiones solo con tobillera electrónica.

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Las revelaciones de este domingo refuerzan que él [Moro] tiene sí bandidos favoritos, ya que defendió que 70% de los grandes corruptos no sean siquiera investigados, al mismo tiempo que hace un paquete anticrimen para aumentar el encarcelamiento en masa, para arrestar a pobres y garantizar la impunidad a la policía que mata jóvenes negros en las periferias todos los días. Moro convive muy bien con un gobierno que tiene entre sus miembros a personas como el hijo del presidente Bolsonaro, denunciado no solo por corrupción sino también por envolvimiento con milicias [parapoliciales], o sea, mafias, organizaciones criminales, que no solo roban sino que asesinan a adversarios políticos. Organizaciones sospechosas de haber asesinado a la concejal Marielle Franco, del PSOL.

Huelga general contra la reforma de la Previsión

Esta más nueva crisis que divide a los de arriba debe ser aprovechada por nosotros. Es el momento de intensificar la construcción de la Huelga General del 14 de junio en las bases, contra la reforma de la Previsión, en defensa de la Educación, y por empleo. Ese es el camino, y no quedarse esperando y confiar en las elecciones de 2020 o 2022. Es hora de mostrar a la clase trabajadora que ella no puede confiar en la justicia burguesa y sus instituciones, pero sí en sus propias fuerzas, y de desmoralizar aún más a este gobierno corrupto, entreguista y antipueblo.

En este sentido, continúa no siendo tarea de la clase trabajadora y del movimiento decir si Lula es inocente o culpable. Y tampoco se debe intentar, como quiere Gleisi Hoffman, emparejar los movimientos de luchas en defensa de la Educación y contra a reforma de la previsión con el “Lula Livre”, que divide al movimiento, debilita la lucha y, con eso, acaba ayudando a Bolsonaro.

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Es hora de unificar a la clase trabajadora, el pueblo pobre y la juventud en la Huelga General contra la reforma de la Previsión, el desempleo, contra los cortes en la Educación y la guerra social deflagrada por los de arriba contra los de abajo.

Artículo publicado en www.pstu.org.br

Traducción: Natalia Estrada.