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La huelga nacional de los petroleros llega al 19° día este miércoles (19/2). A pesar de la truculencia de la empresa, bajo el comando de Castello Branco y del gobierno Bolsonaro, que han actuado de forma represiva y arbitraria, es una de las mayores movilizaciones ya realizadas por el gremio.

Por: Eduardo Henrique, Rio de Janeiro

Ayer (18/2), una marcha en Rio de Janeiro reunió a millares de trabajadores. La fuerza de la paralización, que ya alcanzó más de 120 unidades de la Petrobras, también hizo a la Justicia de Paraná suspender los más de mil despidos en la Fafen Araucária, en Paraná.

Una decisión que solo ocurrió frente a la impresionante unidad y movilización demostrada por los petroleros hasta ahora, pero vale destacar, solo temporaria. No podemos permitir que eso se transforme en una maniobra. Los despidos están suspendidos solo hasta la próxima audiencia entre el sindicato y la estatal, en marzo.

Por lo tanto, la tarea en este momento es seguir fortaleciendo la huelga nacional petrolera aún más, y avanzar en el apoyo y en la unidad con otros gremios.

No puede haber ningún movimiento por parte de las direcciones para desmontar la huelga. ¡Eso sería un crimen!

Lamentablemente, la FUP ya se propone suspender la huelga, según oficio enviado ayer al TST (Tribunal Superior del Trabajo), a cambio de una nueva mediación en el Tribunal para discutir los despidos, el Acuerdo Colectivo, los días parados, las multas a los sindicatos, etc.

La FNP, por su parte, precisa apostar en la decisión de las bases y en la fuerza de la huelga.

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Es hora de avanzar con la huelga en defensa de los empleos, derechos, por la Petrobras 100% estatal, y por la reducción de los precios de los combustibles y del gas de cocina.

Crear Comandos de Base para, de forma democrática, fortalecer la unidad y la acción del gremio por abajo, y avanzar en el control de la producción.

Retroceder en este momento sería desmovilizar una de las mayores luchas del gremio, hacer que los petroleros bajen la guardia, y dejar camino para que el gobierno y la dirección de la empresa profundicen sus ataques.

Solo la lucha podrá impedir la privatización de la Petrobras, proceso que explica todos los ataques de la empresa, como los despidos, el cierre de unidades, los ataques a los derechos de los trabajadores, la política de precios de los combustibles, y el desmonte de la estatal.

La tarea inmediata, apoyados en la fuerza del movimiento y en la solidaridad y la unidad con otros gremios, es intensificar la lucha para derrotar ya a Castello Branco, Bolsonaro, Mourão, Guedes, y construir la Huelga General.

Artículo publicado en www.pstu.org.br

Traducción: Natalia Estrada.