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El proyecto “Escuela Sin Partido” es un Proyecto de Ley (PL) presentado por el senador Magno Malta (PR-ES). Este proyecto dice que la educación deberá supuestamente atender los principios de la neutralidad política e ideológica. Caso la ley sea aprobada, el profesor “no hará propaganda político-partidaria en sala de aula ni incitará a sus alumnos a participar de manifestaciones, actos públicos y marchas”. O sea, veta temas importantísimos como la discusión de género dentro de las escuelas.

Por: Marina Cintra y Alejandra Ramírez

Los diputados dicen que ese proyecto, en sus varias versiones, beneficiaría la educación; sin embargo, la realidad es que ese proyecto no propone resolver ningún problema de las escuelas, sino que criminaliza a profesores por discutir política, género o cuestiones raciales dentro del aula, como las religiones africanas. Si el proyecto fuera aplicado, va a podar cada vez más la organización de los estudiantes dentro de la escuela, pues su objetivo de fondo también es ese.

La “Escuela Sin Partido” surgió de la tentativa de dar una respuesta al levante de los estudiantes secundarios, que ocuparon las escuelas e hicieron movilizaciones por todo el país, protagonizadas principalmente por las mujeres, negros y LGBT’s, que no aceptan más callados la opresión cotidiana, la precarización y los ataques a la educación.

Este es un ataque más de los gobiernos contra el derecho de los estudiantes y profesores de libertad de expresión, un ataque más que, en última instancia, quiere criminalizar los movimientos sociales. Tenemos que organizar a estudiantes, profesores y a la comunidad contra este ataque. ¡No van a callar nuestras voces!

¿La educación puede ser neutra?

La educación nunca es neutra, los profesores y estudiantes pueden y deben traer a clase sus experiencias, diversidad de opiniones y puntos de vista. Eso no debería ser un problema. En ese sentido, lo que este proyecto propone de fondo es una escuela con una ideología única, ideología de aquellos que comandan la sociedad: de los empresarios, de los ricos y poderosos.

Vivimos en un Estado burgués, que es comandado por los intereses de los ricos y poderosos. Ellos pasan sus ideas para nosotros, pues quieren que produzcamos, sin cuestionar, para continuar explotando a los trabajadores y manteniendo sus privilegios.

Esas ideas forman parte de nuestro cotidiano y están tan enraizadas que muchas veces creemos que es natural, siempre hizo parte de nuestra sociedad. Algunos ejemplo de esas ideologías son la meritocracia, el machismo, el racismo, la LGBTfobia.

Durante la lucha de las ocupaciones de escuelas, los estudiantes de diversos Estados lucharon por pautas concretas: contra el cierre de las escuelas, por la merienda, contra los cortes, contra la militarización de las escuelas.

Pero, mucho más allá de eso, esa experiencia de lucha dejó lecciones muy importantes sobre que es posible otro modelo de educación y de escuela, y que para eso es preciso enfrentar el sistema capitalista y sus gobiernos. Un nuevo modelo de educación que tratase las discusiones de género, el racismo, la LGBTfobia, la violencia, la explotación, y cuestiones que pasan por el cotidiano de la juventud y de los trabajadores. Una escuela con libertad de expresión para que las personas conozcan sus derechos, puedan cuestionar y luchar por una sociedad diferente.

Además, una escuela en que todos pudiesen participar de hecho de las decisiones, de forma colectiva, como fue la experiencia concreta de las ocupaciones, en que los estudiantes decidían todo a partir de las asambleas. También queremos una escuela democrática, con la organización de los estudiantes a través de gremios y colectivos que sean independientes de los gobiernos y las direcciones.

Para eso, además de una discusión sobre qué es la escuela hoy, es necesario más inversión en educación, al contrario de las políticas llevadas adelante actualmente por los gobiernos. Es necesario más inversión, más incentivo a profesores y salas de aula con, como máximo, 25 alumnos.

Durante la experiencia de las ocupaciones, los estudiantes cuestionaron toda la lógica que la sociedad capitalista plantea, de que en la escuela quien manda son los directores y los gobernadores. Los estudiantes aprendieron en la práctica que dirigen una escuela mucho mejor que los gobernadores. Las escuelas nunca estuvieron tan limpias, tan organizadas y con diversas actividades que no ocurren en el cotidiano normal de la escuela pública, como actividades culturales, debates sobre cuestiones que pasan por el día a día de la juventud, debates sobre género, sexualidad, identidad negra, entre diversas otras cuestiones.

Los estudiantes que estuvieron en la lucha de las ocupaciones, retornaron con un gran aprendizaje de lucha y no quieren más la escuela como ella está planteada. Es por eso que el proyecto “Escuela Sin Partido” es tan importante para los ricos y poderosos, pues ellos tienen miedo de que los alumnos cuestionen cada vez más los ataques y el modelo de educación, y se organicen y estén cada vez mejor en mayor número y junto con los trabajadores para luchar contra los gobiernos y el capitalismo.

Los gobernantes quieren mantener las escuelas bajo su control para no tener ningún cuestionamiento más profundo sobre la sociedad en la que vivimos. Por eso es tan importante luchar por una escuela democrática y que esté conectada con la lucha cotidiana de los trabajadores y de la juventud, pues derrotando los gobiernos y el capitalismo es posible construir una escuela diferente y realmente emancipadora.

Un debate con el apartidismo

Frente a la crisis de los gobiernos del PT, que tuvo su inicio en junio de 2013, existe un fuerte rechazo y desconfianza con las organizaciones políticas. Pero no solo eso, el hecho de que históricamente varias organizaciones de izquierda hayan traicionado diversas luchas y revoluciones en el mundo todo, y el hecho de que todos o casi todos los que se decían socialistas hayan traicionado esta causa, instituyendo dictaduras burocráticas, e incluso hayan restaurado el capitalismo en las últimas décadas, genera ese sentimiento contra cualquier forma de organización y desconfianza en relación con los partidos de izquierda.

En las movilizaciones de junio de 2013, las banderas rojas eran cuestionadas en las protestas. En los activistas jóvenes de la periferia, en las fábricas, estudiantes o trabajadores en general existe aún una fuerte desconfianza que hace que propuestas apartidarias tengan espacio.

En el Brasil, esa desconfianza es fruto de la desilusión con el PT, que traicionó a la juventud y a los trabajadores, aliándose con los empresarios. El PT aplicó el ajuste fiscal abiertamente contra los jóvenes, trabajadores y particularmente los sectores oprimidos que son los más afectados: mujeres, negras y negros y LGBT’s. De esta forma, organizaciones que antes eran activas en las luchas y huelgas, como la UNE (UMES, IPES, UBES, UEE) y la CUT, se pasaron totalmente para el lado del gobierno, y no se tocaron más con la lucha de los estudiantes por la base. Esas entidades se fueron burocratizando cada vez más: pasando por encima de los intereses de las bases de los estudiantes, haciendo acuerdos con los gobiernos en medio de luchas importantes y hablando en nombre de los estudiantes. Y hoy, estas entidades siguen siendo pelegas y burocráticas.

Es por eso que somos parte de la construcción de la ANEL desde 2009, como alternativa de los estudiantes, independiente de gobiernos y empresas.

Exigimos de la UNE y la UBES la unificación de las luchas y la convocatoria a una huelga general para derribar a Temer, pero siguen negándose y están comprometidos con el “Vuelve Dilma”. Eso hace que muchos estudiantes, con razón, no quieran que movimientos y partidos estén en la lucha, por miedo a ser atropellados por direcciones y entidades burocráticas.

Ese es un sentimiento muy honesto. La lucha de los estudiantes de las ocupaciones, por ejemplo, fue construida por la base, con asambleas, comandos de huelga, muy importante para la democracia en el movimiento y para conseguir organizarnos mejor contra el gobierno. Pero aquí, nos gustaría hacer un debate con los estudiantes que creen que los movimientos y partidos son todos iguales y que no deben estar en las luchas.

En nuestra opinión, eso va contra la idea de democracia en el movimiento. Es importante que haya diversas ideas y opiniones, así como la unidad de cada vez más personas en las luchas, por determinadas reivindicaciones. El papel de las entidades es de construir la lucha, por la base, lado a lado con los estudiantes, planteando sus ideas, opiniones, para que sean discutidas por el movimiento como un todo.

El proyecto “Escuela Sin Partido” plantea un debate importante en el movimiento, sobre la participación de los partidos de izquierda en las luchas. En este momento, estar todos juntos enfrentando el proyecto de la derecha brasileña. De esta forma, cuando ocurren cuestionamientos sobre la participación de los partidos en el movimiento, se está reiterando la lógica de la derecha contra los partidos de izquierda, sean reformistas o los socialistas revolucionarios. Es preciso que el movimiento tenga la capacidad de ejercer la democracia, respetando el derecho democrático de que las organizaciones participen, para incluso rechazar a aquellas que traicionan la lucha o a aquellos que tienen intereses ajenos a nuestra lucha por defender algún proyecto burgués, como los reformistas.

Además, es importante plantear una cosa más: no todas las entidades, partidos y movimientos son iguales. Muchas veces, los movimientos son colocados en el mismo canasto por cuenta de la traición de la UNE. Frente a eso, una lección muy importante que aprendimos es que es muy importante mantener la independencia política y financiera de los gobiernos, para no tener ningún rabo preso con aquellos que quieren atacar nuestros derechos.

La lucha precisa avanzar, pero para esto también precisa avanzar nuestra organización…

Hoy, la realidad nos muestra que es preciso continuar luchando y que es posible vencer. Pero la lucha en las fábricas, en los barrios, en las escuelas, en las universidades, nos muestran que luchas aisladas no necesariamente van a triunfar. Por ejemplo, la heroica lucha contra la reorganización de las escuelas en San Pablo fue victoriosa, pero frente a la crisis económica, Alckmin está intentando reorganizarlas de cualquier manera. Frente a una clase social que se organiza en partidos, instituciones, y utiliza el Estado contra nosotros, si no nos organizamos no tenemos cómo vencer.

Pero, para ser más victoriosos precisamos organizarnos de lado de los trabajadores, independiente de los gobiernos y de los ricos; organizaciones como la UNE o la UBES no nos sirven. También debemos avanzar en la democracia del movimiento, cuantas más personas estén en las luchas, más fuerza tendremos. En el marco de eso, todos los partidos pueden y deben participar exponiendo abiertamente sus opiniones, pero la mayoría debe decidir.

Nosotros creemos que precisamos de un partido que no negocie con los ricos los derechos y la vida de los de abajo. Y que luche por un gobierno de los trabajadores, democráticamente organizados en consejos populares. Que luche por otra sociedad, una sociedad socialista. Solo así podemos garantizar que no se convierta en un nuevo PT.

Por eso, llamamos a todos a conocer el PSTU y a luchar con nosotros!

¡Contra la escuela sin partido!

¡Por una escuela al servicio de la lucha de los trabajadores y estudiantes!

¡Fuera Temer! ¡Fuera Todos ellos! ¡Elecciones generales ya! ¡Por una huelga general contra los ataques!

¡Por un gobierno socialista de los trabajadores basado en consejos populares!

Traducción: Natalia Estrada.